Violencia conyugal en Nueva Zelanda: sensibilización y prevención

Sensibilizar y hallar medios de impedir la violencia en el seno de los hogares y en su entorno / Educar a las familias para que tengan la capacidad de reducir al máximo la violencia en sus casas.

Presentación
 
Trabajo actualmente para una organización situada en Hamilton, en la región del Waikato. Interviene en tres dominios: salud, servicios sociales y educación, y está dirigido a la población originaria de las islas del Pacífico que residen en la región del Waikato (norte de Nueva Zelanda).
 
El departamento de servicios sociales está compuesto por tres trabajadores sociales, del cual soy la coordinadora. Trabajamos en problemas sociales tales como alojamiento, inmigración, economía doméstica, y especialmente sobre la violencia conyugal y familiar, aportando nuestra ayuda y apoyo a las familias que lo necesitan.
 
Actualmente, el equipo de los servicios sociales coordina y gestiona un proyecto llamado: “Sensibilización y prevención contra la violencia en las familias”.
 
Historia:
 
A nivel nacional, el ministro de desarrollo social, en el 2013 lanzó el programa “Nga Vaka ‘o Kainga Tapu”, literalmente: viaje por el mar de toda la familia. Esta imagen evoca el compartir experiencias y el viaje por agua consiste en intentar comprender cómo hacer frente a la violencia conyugal/familiar en los diferentes grupos étnicos que provienen de las Islas Pacíficas y viven en Nueva Zelanda.
 
Se han efectuado investigaciones por parte de profesionales de las Islas Pacíficas, con ayuda de la policía y la financiación del gobierno, pues cada vez más se constatan casos de violencia conyugal y familiar en las familias de las Islas del Pacífico que residen en Nueva Zelanda.
 
Finalidad y objetivo
 
La finalidad del programa es
- Sensibilizar y hallar medios de impedir la violencia en el seno de los hogares y en su entorno.
- Educar a las familias para que tengan la capacidad de reducir al máximo la violencia en sus casas.
 
El programa comporta 7 estructuras correspondientes a los siete grupos étnicos de las Islas del Pacífico. El 80% de las personas que siguen el programa de prevención/sensibilización de la violencia familiar emigraron a Nueva Zelanda hace un buen número de años, y sin embargo les cuesta comprender, adaptarse e integrarse en Nueva Zelanda. La barrera de la lengua puede impedirles comprender plenamente la realidad de aquí.
 
Ejemplo 1
Islas Cook
 
Fiji Tonga
 
   Tuvalu/Kiribati    Estructura  Samoa
 
Niuean Tokelaun
 
 
Esta estructura ha permitido a cada grupo expresarse, apoyarse y respetar los valores de su propia cultura y de su lengua, y poseer la capacidad de hacer frente a la violencia conyugal en su entorno familiar y salir adelante.
 
Desde el 2013: la Organización creó un nuevo programa llamado “sensibilización/prevención violencia conyugal” para responder al recrudecimiento de la violencia familiar en Nueva Zelanda. Fue financiado por el ministerio de desarrollo social durante un año.
 
Contenido del programa:
  • 10 familias de cada grupo étnico, en una franja de edad entre 25 a 45 años.
  • El programa se imparte a domicilio, en la lengua de cada grupo.
  • Consta de tres fases: 
  1. Cuestionario individual para cada familia
  2. Compartir experiencias en el grupo
  3. Evaluación del trabajo, celebrar los progresos realizados.
 
A subrayar:
  • Feedback positivo de las familias participantes.
  • Apreciaron que el programa se hiciera en su casa y en su propia lengua.
  • Esto les ayudó a entender que la ley neozelandesa está hecha para protegerles, por lo que la respetan.
  • Comprenden mejor que es importante ejercer una sana autoridad con sus hijos.
  • La violencia conyugal no es una buena manera de actuar, no es normal.
  • La propia cultura no es excusa para cualquier comportamiento.
  • Llamada a realizar un cambio.
 
Una de las familias nos compartió la resonancia positiva que operó en ellos: antes de seguir el programa, las relaciones estaban caracterizadas por la violencia, y llegó a ser la norma a seguir en su vida cotidiana. El hecho de gritarse y de lanzarse reproches ante los hijos, afectaba al comportamiento de estos en casa y en la escuela. Durante el programa se dieron cuenta que su actitud no era aceptable ni beneficiosa para ellos ni para su familia. Así pues, consideraron respetarse mutuamente, y empezaron a apreciar sus cualidades respectivas reconociendo lo bueno en cada uno y diciendo “gracias“, “por favor”.
 
Dificultades a superar:
  • Financiación insuficiente
  • Proseguir
  • Disponibilidad de las personas para comprometerse en el programa.
  • Disponer de personal cualificado para proseguir el trabajo
  • Seguimiento de las familias implicadas
  • Fin del programa: últimos de mayo del 2016
Los participantes son de diferentes confesiones y cada fase del programa empieza y termina con una oración.
 
Al terminar el programa pensamos dar una vela encendida a cada familia para significar que ellas permiten entrar la luz de Cristo en sus hogares, y esto les recordará que han de continuar viviendo en la luz de Cristo, profundizando en el respeto mutuo y en su amor recíproco.
 
Desde un punto de vista personal, trabajar en este programa me ha hecho comprender concretamente lo que significa compartir los valores evangélicos.
 
Por el momento, estoy en espera de la Visa para volver al Territorio de los Estados Unidos. Agradezco a la Congregación que me dé la posibilidad de ayudar y apoyar a mi familia. También debo mucho a Kaute Pacífica, la Organización con la que he podido trabajar hasta ahora. He sido muy feliz trabajando en los diferentes proyectos, en particular para los empobrecidos y familias necesitadas. He adquirido mucha experiencia y seguridad para seguir con la misión de las Hermanitas de la Asunción.
 
Ha Heleni

 

18/08/2016
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