Una danza y mucho sentido

El título es « Dios nos da sus dones », y esto se expresaba así: « Señor, te doy gracias por llamarme para seguirte. Mi vida es como una frágil florecilla, gracias a Ti, soy bella. Señor, guárdame en tu amor para que sea fiel hasta el fin y para que lleve tu amor a todo el mundo y les ofrezca tu luz en su corazón. Entonces, que venga tu Reino. »

 
La joven continúa diciendo: «Hemos danzado orando. Cada gesto habla de ir, de osar hacer la misión. En esta danza expresábamos también el gozo que tenemos ante las nuevas puertas que se abren y donde muchas cosas están para descubrir. Estamos seguras que al comienzo habrá dificultades, pero no tenemos miedo, confiamos en el Señor, El camina con nosotras. »
Para nosotr@s laic@s y hermanitas que estábamos en la asamblea de los fieles, era bello contemplar la armonía de los colores y el va y viene de los abanicos ocultando y revelando el rostro de cada una. Esta música tan dulce, tan ligera y a la vez tan inesperada, revela la paciencia de nuestros descubrimientos y el camino a acoger con cada una de ellas, para darles el gusto de una misión, que compartirán en los confines de la tierra.
 
Hoy, caca un@ sigue su camino, aquí o allá a través del mundo, aprendiendo el francés, el vietnamita u otras lenguas, abriendo nuestro corazón a otras realidades… Comulgando con este tiempo de envío, hacemos la experiencia de un corazón para abrir al otro y a dejarse desplazar de sus puntos de referencia.
 Como decía el Padre Pernet: « Debéis estar prontas para todo. Esto es propio del espíritu de la Asunción y de las Hermanitas y la que quisiera permanecer en su concha, o pasar su vida entre las cuatro paredes de un claustro, no tiene el espíritu de la Asunción; bendigo la celda, respeto el claustro, pero rechazo la concha. Francia es vuestra cuna, pero el universo entero os está abierto. » 
 
Bella ruta a cada un@, allí donde el Señor la llama 
y hasta pronto aquí o en otra parte….