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Sesión de Jóvenes Profesas

Del 8 al 22 de julio del 2014, estuvimos reunidas en la Casa Madre para vivenciar la Sesión Internacional de Jóvenes Profesas, un gran regalo que la Congregación nos ofreció y acogemos con profunda gratitud. Durante veinte días formamos una gran comunidad internacional, enviadas desde el Congo, Vietnam, Burquina Faso, Madagascar, Brasil, España y Francia. También tuvimos la fortuna de convivir y compartir con una joven profesa coreana de la Congregación de las Pequeñas Siervas de la Sagrada Familia, que busca en Francia aprender la lengua y comprender mejor los escritos de su fundador, que se inspiró en el carisma y espiritualidad de Esteban Pernet y Antonieta Fage, para fundar la congregación en Corea.
 
Iniciamos el primer día con una oración preparada por el consejo general, y enseguida pasamos al momento de presentación personal, que nos posibilitó acercarnos y situarnos frente a la realidad de inserción de cada una, conocer las varias maneras del Carisma encarnarse. Fue realmente un ejercicio de quitarse las sandalias para pisar en tierras sagradas. Experimentamos las riquezas y los desafíos de hacer parte de un Cuerpo Apostólico Internacional. 
 
Siguiendo en tónica de descubiertas, hicimos un recorrido por la Casa Madre, contemplamos la exposición, agradecidas a todas las Hermanitas que la prepararon, tocamos y nos dejamos tocar por los objetos del museo, nos emocionamos en los archivos y tomamos un tiempo de oración en los túmulos de Esteban, Antonieta y María del Santo Sacramento. También hicimos una caminata por el barrio, pasamos por la Plaza Esteban Pernet y por la parroquia. Durante el camino encontramos la casa de las Oblatas de la Asunción y les hicimos una breve visita. 
 
Luego de este tiempo de familiaridad entre nosotras, con la casa y con el barrio, tuvimos el compartir con Marie-Claire, a respecto de la vida de San Agustín, su itinerario, su contexto, su época y también la perspectiva de la Vida Comunitaria. Agustín nos enseña a buscar el maestro interior, para abrirnos a los otros y al grande OTRO. Como propuesta para desarrollar ese camino, la espiritualidad agustina nos orienta a dar pasos de HOSPITALIDAD, reconociendo Jesús en el prójimo, solidarizándonos con Él, practicando la escucha y el servicio, acercándonos al misterio. 
 
Seguimos nuestro itinerario conversando sobre los fundadores con la Hermanita Sabine. Nos situamos en el año 1864, año de vigilia para la fundación de la Pequeña Obra. Tomamos contacto con algunos escritos en los que pudimos percibir las alegrías, tristezas, fragilidades, sufrimientos, los puntos de apoyo, y el estado de espíritu y disposición de corazón de Esteban y de Antonieta. Fue una riqueza osar acercarnos a la realidad existencial de los dos, y contemplar la respuesta que dieron a Dios, cuando decidieron acoger, cuidar y salvar al empobrecido. ¡Para nosotras es imposible no sentirnos identificadas con sus historias!
 
También tuvimos la oportunidad de contar con la presencia de la Hermanita Charo que nos compartió sobre nuestra Vida Consagrada enraizada en el Bautismo y sobre los votos. Charo señaló que el nacimiento, el fundamento de la Vida Religiosa está en la fascinación que la vida de Jesús ejerce sobre nosotras. Ella nos invitó a hablar de lo que nos atrae en la vida de Jesús, nuestra experiencia con Él y también sobre aquellas personas “madrinas” y “padrinos” que nos ayudaron a hacer ese camino. Enseguida, se detuvo en el significado del Bautismo y de la Vida Religiosa para la Hermanita de la Asunción – nuestra vocación religiosa no cambia en nada nuestra vocación bautismal. El bautismo nos introduce en la misión de anunciar Jesucristo, y nuestra vida en la Congregación es un medio de hacerlo. Su compartir fue muy rico y con una metodología participativa que nos llevó a reflexionar y a redefinir en grupo los consejos evangélicos, lo que significan para nosotras hoy.
 
Con Carmen, Religiosa de la Asunción, reflexionamos sobre la interculturalidad. Ella nos propuso una dinámica en la que presentábamos una de nuestras compañeras poniéndonos en su lugar, asumiendo su identidad. Ese gesto nos habla de la encarnación de Jesús, Él se hizo uno de nosotros. Ponerse en el lugar de la otra también nos habla de un modo de vivenciar las relaciones interculturales, acogiendo nuestras diferencias como riqueza que nos complementa y no como amenaza que nos deshacen. Fuimos llamadas a mirar nuestra historia y la de quienes caminan con nosotras desde muchos aspectos, y percibir que cada una, con su cultura enriquecida por la cultura de la otra, es un regalo para el mundo. Esto solo es posible vivir desde el AMOR, que es más grande que las culturas y provoca en nosotras un nuevo nacimiento.
Después de tanta riqueza recibida, tuvimos un día para asimilar, releer, rezar. Piedad nos invitó a ponernos en camino con los discípulos de Emaús y dejarnos encontrar por Jesús, dejarnos interpelar por Él, darnos cuenta de nuestras cegueras, compartir el pan y el vino. ¡Fue un día muy bonito!
 
Tuvimos la alegría de recibir en nuestro medio la Hermanita Franca que nos compartió sobre Justicia y Paz e Integridad de la Creación. Nos invitó a encontrar en el Evangelio el modo como Jesús vivió esa dimensión con los empobrecidos de su tiempo, y como la Congregación, en un espíritu de Bienaventuranzas y a partir de lo que heredamos de Esteban Pernet y Antonieta Fage, sigue ese camino. Reflexionamos que el “mal” que amenaza la vida hoy es el contexto de globalización en lo cual vivimos. Franca también nos presentó una retrospectiva del camino hecho por la Iglesia en relación a la Doctrina Social, y el modo como en nuestra congregación la Comisión JPIC surge también como respuesta a un llamado de la Iglesia. Nos sentimos llamadas a ser conscientes de cómo vivenciamos esa dimensión constituyente de nuestro carisma en el interior de nuestras propias comunidades, así como en los lugares adónde somos enviadas.
 
En el último día de nuestra sesión tuvimos un encuentro con el Consejo General en lo que pudimos abordar algunos temas, dudas, interrogantes, situaciones que tocan nuestra vida de Hermanita hoy, las cuestiones ya habían sido conversadas en los pequeños grupos. Fue un momento intenso de compartir y de escucha, y nos sentimos agradecidas por esa oportunidad.
 
Terminamos nuestra Sesión con las palabras finales de Marie Françoise, invitándonos a compartir en nuestras comunidades y espacios misioneros las luces recibidas en esta experiencia de fraternidad internacional que marcó nuestra sesión. Alrededor de la mesa eucarística fuimos enviadas a nuestras comunidades. Y ahora, desde los cuatro continentes que habitamos, compartimos con gusto con cada una de ustedes. ¡Gracias por su atención!
 
Hermanas Juceli y Hildete
 
25/08/2014
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