RIAD 2013 en Tailandia

¿RIAD? ¿Estas siglas os dicen algo? Es el Encuentro Internacional de la Asunción para el Diálogo interreligioso y ecuménico. Estos encuentros tienen lugar cada dos o tres años con tres objetivos principales: - Un tiempo de compartir, de intercambio de experiencias y convicciones entre hermanos y hermanas de la familia de la Asunción comprometidos en el diálogo ecuménico o interreligioso, o que se preparan para esta misión; – La formación de los participantes a través de la reflexión teórica y del compartir de experiencias; - El sujeto abordado está en relación con un aspecto fundamental del carisma de la Familia de la Asunción.
Este año el tema del encuentro fue: El descubrimiento del budismo y de la Vida Religiosa en Asía.
 
Esta sexta RIAD ha tenido lugar en Bangkok del 15 al 25 de julio del 2013. Fue un tiempo de descubrir Tailandia y sus habitantes; la cultura y la historia del país; el budismo y la pequeña Iglesia católica. Un hermoso encuentro con otro mundo; ¡desorientación y admiración aseguradas!
 
Éramos cuarenta participantes de las cinco familias de la Asunción representando a 16 países: Argentina, Bélgica, Camerún, Chile, China, Congo, Corea, Estados Unidos, Francia, India, Japón, Filipinas, Rumania, Tailandia, Togo, Vietnam. Una asamblea mayoritariamente joven y dinámica. Tres hermanitas vivieron esta experiencia: Thao de Vitry (Francia), Hoa y Colette de Di An (Vietnam).
 
Las Religiosas de la Asunción, insertas en Tailandia, nos hicieron disfrutar con visitas y un compartir muy interesante gracias a sus conocidos y amigos. Además estas hermanas conocen bien la lengua y fueron para nosotras maravillosas intérpretes.
 
Las visitas se organizaron en tres grupos, por lenguas, con una Religiosa, que hablaba el Thai, en cada grupo: lengua vietnamita, lengua inglesa y lengua francesa. Cada grupo de lengua se desplazaba en micro-bus; así pudimos descubrir Bangkok y sus contrastes. No podemos compartiros todo lo vivido en estos diez días de descubrimientos, os damos algunos ecos de nuestras diferentes experiencias tan interesantes como diversas.
 
Jornadas de inmersión
 
Nuestro primer día de inmersión: Una idea general de Bangkok.
Un paseo en barco nos dio una visión de conjunto sobre Bangkok, ciudad con antiguos monumentos en plena expansión con rascacielos y sus cruces de carreteras a distintos niveles, haciendo amplia competencia a los países occidentales. Al pie de esos monstruos de las alturas, casi enterradas bajo exuberantes bosques o bordeando el río, pequeñas casas inconfortables. 
 
Al bajar del barco, atravesamos un mercado para ir hasta el palacio real. Los senderos diversos y múltiples nos hablaban de un mundo desconocido y atrayente. Ante el palacio real los turistas vestían ropa talar: para esta visita hace falta una indumentaria decente. Tras las rejas del palacio un conjunto de jardines y edificios magníficos; en el centro de este conjunto el templo de Buda de esmeralda. Se entra descalzo, claro; mientras los fieles oran nosotros contemplamos la riqueza y la belleza del lugar. Las paredes están revestidas de pinturas en miniatura refiriendo la vida de Buda. Otro edificio con frescos a cual más bello evoca la historia de las leyendas del país y de su realeza.
 
Pudimos también admirar, en el museo del textil de la reina, vestidos thais tradicionales, en seda, muchos de ellos diseñados por el modisto Pierre Balmain. La ropa oficial de la reina, expuesta en vitrinas, ofrece a nuestra mirada su elegante distinción.
 
Después de comer en el restaurante universitario de la Silpakaoan University que nos sumerge en la vida cotidiana, vamos a una residencia del rey construida exclusivamente con madera de teca. Allí están agrupados los muchos regalos ofrecidos por otros países: porcelanas, marfil, cerámicas y obras de arte tailandesas.
 
Después, tomamos la carretera para Siam Nimarit, un gran complejo que reúne muchos elementos que nos permiten entrar agradablemente en la cultura thai: azafatas con ropa tradicional, te acogen con una orquídea, venta de diversos objetos artesanales, reproducción de un pueblo thai con los diferentes oficios, músicos, danzarines, danzarinas, restaurantes lujosos y self en todas partes, esto último, os lo podemos asegurar y muy bien, con una cocina suculenta y una presentación refinada.
Ya por la noche en el mismo espacio asistimos a un espectáculo grandioso en un teatro de 2.000 localidades presentando una serie de cuadros maravillosos, en luz y sonido, para introducirnos en la historia y leyendas de Tailandia. Antes de la apertura del espectáculo todos los espectadores se ponen en pie para cantar o escuchar cantar el himno nacional en honor del rey.
 
Visita de tres realidades sociales
También se formaron tres grupos en los días siguientes, para visitar tres realizaciones sociales. Un grupo fue a los barrios pobres de Klong Toey y descubrió los medios usados para educar a niños de la calle y apoyar a las mamás portadoras del sida como también a sus hijos. Otro grupo visitó los proyectos agrícolas iniciados y apoyados por el rey. En cierta manera es un centro de investigación en materia de desarrollo sostenible y de transformación de productos (Ej. en la cultura del arroz nada se pierde, todo se utiliza, incluso se puede hacer carbón con el arroz). El tercer grupo fue recibido por religiosas del Buen Pastor de Angers. Las hermanas de esta comunidad hacen posible y acompañan la reinserción de mujeres explotadas en el turismo sexual o a madres solteras. Han puesto en marcha la escolarización para los niños y varios talleres de formación dirigidos a mujeres.
 
Experiencia en un monasterio budista
Otra experiencia de la cual cada participante estuvo radiante fue la inmersión de día y medio y una noche en un monasterio budista. También tres grupos.
 
- El primero a unos treinta kilómetros de Bangkok. 
Un monasterio de algunos hombres. Su proyecto está esencialmente ligado a otra manera de cultivar la tierra y de respetar el medio ambiente. Una vida muy sobria. Thao nos explica un poco más…
 
“¡Si, el diálogo interreligioso es posible! En el proyecto de estos días en Bangkok estaba previsto visitar a monjes budistas. Fuimos 13 personas participando durante 24 horas en las actividades cotidianas del monasterio de Nakhon Pathom. Esta experiencia me ayuda a comprender mejor su vida y sus reglas. Tienen una vida austera, sencilla, pobre, feliz, gozosa. El hecho de sumergirme en su meditación matinal me permitió tomar conciencia de la importancia de la meditación de la Palabra de Dios. Su forma de vida es una llamada a reflexionar sobre mi manera de vivir los votos.
 
Otra experiencia fue descubrir el barrio pobre de Klong Toey. Después de dos horas y media de carretera (pues tuvimos dificultades para encontrar este barrio), llegamos al suburbio de Thaï y allí descubrí otra realidad. Habíamos podido ver los medios utilizados para la educación de los niños. En un centro de acogida para madres y niños. Este proyecto está sostenido por personas deseando colaborar en acciones concretas de educación de ese centro. Todo esto me afectó profundamente y me remontó hasta el recorrido de Esteban Pernet y María de Jesús en los inicios de la Congregación.
 
Descubriendo la cultura Thai y su abertura a otras religiones, entendí que el diálogo interreligioso es posible. Esto ha hecho nacer en mí el deseo de profundizar los budismos que existen en Vietnam.
El acercamiento a la vida del barrio entorno al monasterio y la visita al centro comercial de la ciudad de Bangkok, me hizo percibir allí también, el abismo entre un barrio pobre y una gran ciudad. La confrontación entre la creencia budista y la fe cristiana fue muy enriquecedora.”
 
- El segundo, un monasterio de mujeres cuya fundadora es una convertida. Testimonio de una vida sobria en un mundo consumista. Hoa nos comparte algunos elementos de lo que ella ha vivido…
 
“Me inscribí en el grupo de Songhammakayani – Nakhon Pathon, que es el primer monasterio únicamente femenino de Tailandia, según nos dijo Dhammananda, madre abadesa. Dhammananda es una de las primeras mujeres tailandesas que fue ordenada “bhikkhuni”. En el lenguaje bouddhique: sacerdote (monje) = Bhikkhu; mujer sacerdote (monja) = Bhikkuni. La comunidad monástica Songhammakayani consta de 12 religiosas que viven juntas, pobremente. Ellas comparten vida comunitaria, oración, alimentos recibidos como don. El objetivo de este monasterio, es que con su manera de ser según las enseñanzas de Buda, dan testimonio de una vida sencilla y pobre en una sociedad consumista.
 
Me parece que el tiempo, limitado a dos días y una noche, no es suficiente para adquirir un profundo conocimiento de otra cultura, de otra tradición religiosa. Sin embargo, este tiempo ha sido para mí una buena ocasión que me ha permitido acercarme a otra religión, el Budismo, y conocerla un poco mejor. Al principio fue difícil para mí, todo era extraño y desconocido, en un lenguaje diferente. Pero al hacer esta experiencia me liberé del miedo que sentía y me dí cuenta que todas estas personas son también hijos de Dios, tienen el mismo Padre que nosotros, los cristianos, el Padre del cielo, aunque su fe no sea como la nuestra. El Reino de Dios está en ellos. El diálogo interreligioso es siempre posible si mantenemos la apertura de corazón.”
 
- El tercero fue también un monasterio de mujeres cuya fundadora es también una convertida. Mujeres enamoradas de la vida y al servicio de la vida, en las mujeres y los niños especialmente. Colette nos habla de ello…
 
Empezamos por una visita a la escuela maternal dependiente del monasterio. Ese día era festivo: los niños iban a llevar velas a los monjes del monasterio vecino. Es una tradición muy antigua, antes de la estación de las lluvias, tres meses en que los monjes no salían del monasterio, la gente del pueblo les llevaban velas pues las necesitaban para iluminarse durante su trabajo de estudio por la noche. Esta costumbre aún perdura.
 
Una voluntaria nos da a conocer la pedagogía de esta escuela maternal: es la pedagogía del amor. Se aprende a leer y a escribir pero se aprende a vivir juntos: el respeto, la compasión, la creatividad, la responsabilidad en las actividades concretas y sencillas.
 
Recorrimos el monasterio que la fundadora adquirió hace 25 años: era un terreno baldío. Se ha convertido en un parque maravilloso con esencias múltiples de árboles y de flores, con estanques, senderos, puentes, grutas para el recogimiento, la meditación o la reconciliación de padres e hijos a través del juego. Muchas estatuas de niños en arcilla cocida pueblan el jardín, para significar la gran importancia concedida al niño.
 
En la parte alta del edificio de acogida y de actividades, hay una terraza preparada como lugar de recogimiento a cielo abierto, y en la extremidad de esta, acaba de construirse una gruta. Está iluminada por múltiples pequeñas aberturas redondas; la pared interior está recubierta de finas láminas de oro, en este templo dorado es donde las mujeres encinta serán acogidas para prepararse al parto y preparar al bebé a venir al mundo.
 
Cada fin de semana el monasterio recibe a más de doscientos jóvenes que vienen a recogerse y a dejarse guiar por la “Madre” en el camino de sabiduría iniciado por Buda. Mi vida de Hermanita ha vibrado con las armónicas de estas y estos monjes.”
 
La última jornada de inmersión fue el domingo con una participación en una misa dominical en una Parroquia: 
 
Un grupo participó en la Eucaristía en la parroquia de los Redentoristas, en una Iglesia construida según la arquitectura tailandesa; un segundo grupo fue a la Iglesia de la Santa Cruz y tuvo un tiempo de compartir con el cura de la parroquia; la comunidad cristiana, de origen portugués, había preparado un copioso desayuno. El tercer grupo se dirigió a la Iglesia de San Juan donde una numerosa población filipina estaba presente. Este grupo celebró dos veces: una con la comunidad tailandesa y después, en inglés, con la comunidad filipina y algunos extranjeros residentes en Bangkok.
 
Por la tarde nos acercamos al mercado Chatuchak ¡pequeña población en la misma ciudad! Allí había toda suerte de artesanos, cantidad de frutos olorosos, carnes y pescados asados, productos naturales para la salud… ¡uno encontraba de todo! ¡Se nos recomendó con insistencia que regateáramos, pues es parte de la cultura! ¡Pero no es fácil saber cómo hacerlo! ¡Más vale dejarse acompañar de una persona versada en este arte del encuentro!
 
Aporte sobre la realidad socio-económica y las migraciones
 
Tuvimos también varias aportaciones que nos han permitido comprender mejor lo que hemos visto, sentido, apreciado de modo experimental.
 
El Dr. Apichart Intravisit nos presentó la realidad socio-económica de Tailandia y a través de las migraciones el P. Doroteo Reyes OMI nos dio otra visión.
 
El primero se refirió a algunas fechas históricas de Tailandia desde la edad de bronce hasta la entrada en la comunidad de la ASEAN (organización política y económica entre las naciones de Asia del Sur Este) pasando por conflictos destacables en la búsqueda de la democracia. El rey tiene un lugar preponderante en Tailandia, es respetado y venerado como un padre. Actualmente es él quien hace la unidad entre las diferentes etnias que conviven en el país.
 
El segundo conferenciante nos presentó las migraciones en Tailandia procedentes de Camboya, de Laos, de Birmania, del Vietnam, y las razones de estas migraciones: paro, deseos de mejores condiciones de vida. Con 300 baths (1 dólar = 28,25 baths) de salario por día, Tailandia es un país atractivo para sus vecinos. Pero la integración es difícil; incluso aunque se ofrezcan cursos de Thai, sigue siendo difícil para los trabajadores aprovecharse de ellos porque tienen lugar por la noche después de la jornada de trabajo. El trabajo que pueden encontrar los migrantes es el que los tailandeses no quieren hacer: los trabajos agrícolas de temporada y el trabajo de construcción sobre todo.
 
Aclaración sobre el Budismo
 
Un monje budista: Phra Maha Boonchay nos expuso ideas generales sobre el budismo en Tailandia.
 
Primero presentó a Buda: el príncipe Gautama nacido en el 623 antes de J.C. murió en el 543. Él mostró el camino a seguir si se quiere salir de la ignorancia y avanzar en la iluminación. Únicamente nosotros mismos podemos seguir estas etapas, nadie puede salvarnos sino nosotros mismos. De todas formas podemos caminar con Buda y tener en cuenta, en una práctica concreta y cotidiana, las directrices que él da en su enseñanza.
 
¿La implicación social del budismo? Depende de corrientes, para algunos es necesario tender a la “iluminación” antes de ayudar a los demás; para otros es a la inversa. Para él hay una llamada a que los monjes avancen junto con otros. 
 
Es necesario implicarnos en la sociedad al mismo tiempo que avanzamos hacia la iluminación. 
 
¿Qué le aporta el diálogo con los cristianos? Hay similitudes entre la vida de Jesús y la vida de Buda en cuanto a la compasión, el ágape… “hoy, yo puedo intentar vivir como Jesús. Puedo caminar con El. Podemos compartir su experiencia de vida sencilla.”
 
Los diferentes niveles de diálogo interreligioso: - diálogo en la vida ordinaria; - diálogo en la acción común para una vida mejor: paz, justicia, respeto de la creación; - diálogo en la comprensión del dogma; - diálogo en el compartir experiencias espirituales.
 
Comisión Justicia y Paz en Tailandia
 
El Padre Wichaï, jesuita, que forma parte de la Comisión Justicia y Paz en Tailandia nos habló de su experiencia de trabajo en el campo de la justicia social, y también la riqueza de su experiencia en ayudar a personas a reanudar su camino desde el verdadero manantial de vida: la tierra, la naturaleza.
 
Él propone encuentros de reflexión sobre el desarrollo del capitalismo. “Es una violencia que se nos hace, una manipulación que nos separa de lo que somos. Nos es necesario retomar consciencia de quien somos, de nuestros valores. No queremos ver contra valores en el desarrollo de Bangkok, en este crecimiento ficticio renunciamos a nuestra manera de vivir tradicional.”
 
Evocó el problema de la prostitución y el inmenso trabajo de concienciación que hay que hacer para prevenir del engranaje en el que los jóvenes, chicos y chicas, se hallan atrapados sin haberlo realmente deseado. Este trabajo genera mucho dinero y hablaba de ello como de una industria. 
 
En el trabajo que un grupo interreligioso realizó contra las minas anti-personas, a petición de una señora empezaron por un tiempo de oración. Muchos musulmanes fueron después para decir que hacía falta repetir esta manera de hacer. Según él hay que encontrar de nuevo la vida de oración, la vida espiritual es la verdadera fuerza de una sociedad. “Trabajar sobre el bien común permite resolver los conflictos, abrirnos unos a otros, construir la paz.”
 
Habiendo llegado demasiado lejos en la separación del hombre y de la naturaleza, el quiso construir su propio ashram para permitir a las personas rehacerse volviendo a hallar una vida sencilla en armonía con la naturaleza y con sus valores tradicionales.. “Se trata de religarnos con nuestras fuentes de vida.”
 
“Hoy, la cuestión no es la Cruz o Buda, el verdadero desafío para todas las religiones es Dios o Mamón.”
 
La Iglesia de Tailandia
 
Un laico comprometido en la Iglesia, M. Chainarong, nos presentó una breve historia de la Iglesia de Tailandia. Los primeros Dominicos portugueses llegaron en el siglo XVI, enseguida siguieron los Franciscanos y los Jesuitas. Las MEP (Misiones Extranjeras de París) llegaron en 1622 y el rey les dio unas tierras que les permitieron construir la iglesia, un colegio y un hospital. Esto no impidió las persecuciones unos sesenta años más tarde. Según los reyes difiere la tolerancia hacia los cristianos; en algunos periodos incluso se hizo una llamada a misioneros (para beneficiarse de contratos comerciales con el Oeste), o la toma de conciencia de que “es un mal sistema perseguir a las religiones… hay que dejarlas vivir libremente.” Por otra parte Tailandia significa “tierra de la libertad”.
 
Actualmente hay un 0,7% de cristianos; 300.000 católicos, 409 parroquias, 10 diócesis, 774 sacerdotes.
 
Cada día empezó con una Eucaristía “en lenguas”. Tuvimos tres veces un tiempo largo de adoración conjunta. También vivimos un día entero de integración en calma y silencio, empezando por una Eucaristía con el obispo de Bangkok. Este hizo la homilía sobre las condiciones del diálogo interreligioso.
 
 
Bueno, esto ha sido nuestro intento de compartir; se parece a una gota de agua en esta lluvia abundante y vivificante recibida durante estos diez días.
 
Las participantes: Thao, Hoa, Colette