PRIMER ENCUENTRO INTERNACIONAL DE HERMANITAS, LAICOS Y ANSAS DE LA ASUNCION

Carisma, fuente de vida y misión compartida. Paris, Julio 28 a Agosto 2 de 2016

Contando con laicos y ANSAS delegados de Bélgica, Brasil, Canadá, Colombia, España, Estados Unidos, Francia, Irlanda, y La República del Congo se realizó el “Primer Encuentro Internacional Asuncionista de Laicos” junto a la Comisión Internacional de Laicos y Hermanitas de la Asunción. La premisa de este encuentro fue “Carisma, fuente de vida y misión compartida” que más que una simple frase ha sido un llamado a una nueva forma de ver la unión en la misión entre laicos y hermanitas.
Este encuentro fue esta la ocasión para conocer personalmente a laicos y hermanitas de diferentes países, sus obras, su vida y descubrir que los laicos y las hermanitas tenemos una verdadera “Misión compartida”: Trabajar por la construcción del Reino de Dios, cada uno de nosotros con sus distintos talentos y capacidades pero unidos de corazón para lograr la salvación conjunta de los seres.
Uno de los momentos que marcó este encuentro fue la oportunidad que tuvimos los laicos de hacer un peregrinaje para recorrer los caminos de nuestros fundadores Asuncionistas: Esteban Pernet y Antonieta Fage. Durante esta peregrinación pudimos sentir sus esfuerzos, alegrías, preocupaciones y de este modo profundizar en los orígenes de nuestra comunidad, la comunidad de las Hermanitas de la Asunción. Fue además la ocasión para redescubrir que sus esfuerzos han valido la pena porque los frutos se siguen dando más allá de los tiempos de la fundación de la comunidad, los frutos de la asunción nos llegan año tras año entre las comunidades más pobres y vulnerables, así como en cada lugar en el que se encuentra un hermano Asuncionista.
Tuvimos la alegría de escuchar las intervenciones de la Hermanita de la Asunción Pilar Trillo de España y del Padre Marianista José María Aznair de Chile, quienes nos llevaron a la reflexión en los temas de “Justicia, Paz e integridad de la creación” y “Vida y misión compartidas” respectivamente.
Durante estos días se vivieron momentos muy especiales al constituirse en un encuentro de tantas culturas, lenguas, países pero con mucho en común: El carisma asuncionista. El amor por el servicio a quien más nos necesitan, el deseo inmenso de imitar a Jesucristo Servidor y Salvador. El deseo inmenso de ayudar a los más pequeños porque en ellos encontramos a Dios, el sentir una gran felicidad cuando las cosas se hacen bien por la construcción del Reino de Dios.
 
La diversidad vivida en este primer encuentro ha representado la unión de culturas, idiomas y maneras de ser diversas. Todos reunidos bajo un mismo espíritu y un mismo carisma. Ha sido un símbolo de paz y alegría entre los laicos sin importar su procedencia porque el mundo es para todos. Es por esto que la Asunción debe ser expresada en cada gesto, en cada palabra y en cada obra por más pequeña que esta sea. Es necesario llegar a un compartir solidario y fraterno entre todas las personas allí en donde estemos porque la alegría de compartir este mundo representa la búsqueda solidaria de la paz, de un mundo más justo y mejor para todos. La inclusión de cada persona en todo lugar será el resultado de trabajar para superar las barreras que nos diferencian construyendo juntos un mundo más humano y accesible para todos. 
 
Cabe resaltar que es la primera vez que los laicos de todo el mundo nos encontramos para compartir nuestras experiencias y expresar nuestras ideas como “La Familia Carismática de la Asunción”. 
 
Llegamos a este encuentro siendo un grupo de desconocidos que venían de diferentes partes del mundo, llenos de preguntas y también de la curiosidad de saber qué es lo que cada uno tenía que decir con respecto a sus países. Llegamos sin conocer que misión desarrollaba cada uno de nosotros, pero en cada presentación de la misión que nuestros hermanos laicos hacían el Espíritu Santo iba obrando en nuestros corazones hasta lograr una verdadera transformación y unión, una verdadera comunión de hermanos en Cristo.
 
Al hablar de transformación hablamos de esa transformación que es como un fuego en tu alma, aquella que te cambia para toda la vida. Fue realmente un momento privilegiado para reencontrarnos con Jesús a través de las presentaciones sobre la realidad y la misión de cada uno de los países participantes y a través de nuestras propias vivencias. Aprendimos de cada una de las presentaciones. La presentación de los hermanos de USA nos hizo recordar que llevamos la luz de Cristo en nuestro interior y que debemos transmitir esa luz a los demás, los hermanos de Canadá nos recordaron que los laicos podemos continuar la misión de las hermanitas allí en donde estemos, los hermanos de Colombia nos recordaron que la guerra nunca apagará la alegría que hay en nosotros, los de Francia nos recordaron que las fraternidades son un espacio abierto para compartir sinceramente con nuestros hermanos. Cada delegación llevaba consigo un pequeño milagro que iba alimentando nuestro carisma asuncionista.
 
Era maravilloso escucharnos los unos a los otros y saber que compartíamos el mismo carisma, descubrir que éramos una familia y que teníamos los mismos padres Esteban Pernet y Antonieta Fage. En cada palabra pudimos sentir la sencillez, el compromiso y el amor de cada laico participante y ver en ellos el rostro de Jesús.
 
Cada persona que intervino en ese encuentro lo hizo con el corazón y ayudo a la transformación de todos los que participamos de este Primer Encuentro Internacional de Laicos. La intervención del Padre José María Aznair fue fundamental, nos hizo recordar de dónde venimos y nos recordó que tenemos una gran misión por delante como laicos de la Asunción, tenemos muchas cosas que dar, y hay mucho trabajo que hacer. 
 
Durante el encuentro, también pudimos compartir la misa en la que tres participantes: Solange Da Silva Galdino, Maria Do Carmo Da Silva (Brasil) y Diana Nevière (Francia) pudieron hacer su compromiso como Laicas Asociadas a la comunidad de las Hermanitas, fue un momento intenso en emociones para todos y fue hermoso poder compartir ese momento maravilloso en familia. También los laicos venidos de Colombia, USA, Bélgica y Francia pudieron renovar su compromiso.
 
Este primer encuentro nos compromete como laicos a seguir a Jesús, a dar ese paso que nos permitirá ir más allá de nosotros mismos para construir el Reino. Nos hizo darnos cuenta de que solos no podemos hacer nada pero si nos apoyamos en Jesús y en nuestros fundadores podemos lograrlo todo. Fue un momento para renovar nuestras fuerzas, y nuestra fe, este encuentro nos recordó que cada uno de nosotros tiene un talento que no debe quedar oculto sino que debe ser puesto al servicio de nuestros hermanos en cada uno de nuestros países.
Terminamos este artículo de la misma manera en la que terminamos el encuentro enviando a cada una de las personas que lean este artículo a en misión, desde cada uno de los países en los que se encuentren. Imaginemos que son nuestros fundadores los nos envían en misión: (Piensa en tu nombre), te enviamos…anda y que tus actos hablen de Jesucristo. 
 
 
     
Los participantes del encuentro, tomada en la casa madre
 
Luzmarina Giraldo y Diana Nevière
18/10/2016
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