Nuestra vida en Cebu - Filipinas

Un sembrador salió a sembrar. Mt.13:3. En Julio de 2010 llegamos a Cebu, para comenzar una comunidad de formación y para colaborar en la misión entre los pobres de este suburbio de la ciudad. El camino continua siendo entusiasmante e interpelante. ¡Tenemos mucho que aprender !

Salamat sa Diyos (Gracias a Dios) nos cruzamos con la gente a lo largo del camino, que nos dedica tiempo para mostrarnos proyectos y lugares donde poder ‘plantar nuestra tienda’ y vivir cerca del pueblo. Es un buen recuerdo para nosotras, para saber acoger al extranjero y tomar tiempo para ofrecerle hospitalidad.
 
La realidad 
 
Visitamos diversas congregaciones, parroquias y lugares acá en la ciudad de Cebu. En los encuentros con la gente de diferentes proyectos y visitando la ciudad, descubrimos algunas luces y sombras de la sociedad Filipina. 
Filipinas es rica en recursos naturales, pero el pueblo Filipino es pobre. Más de 66 millones de los 90 millones de población, son pobres. Cebu tiene una población de 5 millones, con unos 2 millones viviendo en la ciudad.
 
No hace falta ninguna investigación porque la pobreza es demasiado evidente.
 
Para hacernos una idea, hay que decir que el 70% de filipinos viven por debajo del umbral de pobreza, es decir, con menos de 85 pesos al día. El salario mínimo en Cebu es de 285 pesos por día y hay un desempleo muy alto…Podríamos continuar y escribir un libro sobre la realidad de la situación socio-económica aquí. Pero las páginas que leemos cada día se hallan en las vidas de las personas que encontramos y vemos por todas partes. Es usual ver a personas que viven ‘su vida’ en la calle: comen, beben, cocinan...todo lo de la vida sucede ahí. ‘He visto la miseria de mi pueblo’. Contemplamos la lucha ‘por la vida’ de muchas personas y nos preguntamos cuál es la causa de que la mayoría continua viviendo en la pobreza; vemos a niñ@s pidiendo limosna en la calle, hambrientos, a menudo cubiertos de harapos, niñ@s pequeñ@s que trabajan recogiendo latas, papel, etc. y los que no tienen casa son incontables. 
 
También contemplamos y experimentamos la determinación y la habilidad de las personas para sobrevivir con tanto sufrimiento y carencias, y su espíritu de resistencia y confianza en Dios.
 
Ven y sígueme...
 
En nuestra búsqueda misionera aquí, somos conscientes de que estamos llamadas por la congregación – para colaborar en el trabajo entre l@s pobres y marginad@s e incrementar el proyecto de la pastoral vocacional. ¡Imaginaos que en la Ciudad de Cebu hay más de 80 Congregaciones! Enasi es la promotora y formadora Vocacional y gracias a nuestros encuentros con l@s Animadores de Grupos vocacionales, nos hemos familiarizado con la realidad vocacional. Algunas mujeres se interesan por nuestro carisma…es un proceso y por lo mismo requiere tiempo. 
 
Estamos aquí como en un tiempo de transición como religiosas en esta sociedad. La opción por la vida religiosa está todavía muy vinculada a una opción para mujeres jóvenes y muchas asisten a la Iglesia y a los días de retiro, y la ‘fe’ y la práctica de la religión es fuerte. Si el Espíritu llama, responderemos y ofreceremos un terreno fértil para sembrar la semilla de la vocación y poner los fundamentos de la espiritualidad y el carisma de las HA. 
 
Desde el principio comprendimos que para estar presentes a este pueblo, en su cultura y en su sociedad y también para comprometernos en el trabajo vocacional, es necesario hablar Cebuano, (Visayan). Después de discernirlo, la comunidad envió a Enasi a la escuela de idiomas en Davao, Mindanao, para un curso de 3 meses y Liliana y Bernie continuaron estudiando en casa con nuestra profesora Maam Sayong.
 
 
Florecer allí donde estás plantado
 
Oramos por medio de la intercesión de Antonieta y Esteban para que nos conduzcan donde podamos ‘realizar actos sencillos de servicio’ entre los pobres. Somos conscientes de nuestra pobreza y limitaciones, pero también contamos con la gracia de nuestro envío...
 
Uno de los lugares donde tenemos la posibilidad de colaborar en la misión es en la Parroquia de St. Arnold Janssen. Es la Parroquia de los Hijos de la Divina Providencia (HDP). También tienen una C.E.B. (Comunidad Eclesial de Base) con 21 kapillas (capillas) y 21 alagads (líderes que sirven) y en cada lugar hay un grupo responsable de la Adoración, Servicio de Educación, Tesorero/a, Juventud. La C.E.B. es el modelo de Iglesia, donde los pobres no sólo son evangelizados, sino que pueden también ser evangelizadores.
 
Algunos aspectos de la realidad en la parroquia:
  • El paro es superior al 52%: los que trabajan lo hacen en tareas de pocos ingresos: triciclo, (bicicletas con remolque para 2/3 personas), venta callejera…
  • Hacer collares (con conchas) proporcionaba un buen sustento pero recientemente la legislación respecto a conchas y coral ha afectado este medio de ingresos; la recesión mundial también ha provocado menor demanda para exportación.
  • El paro conduce a las personas al ‘hambre’, sobre todo a l@s niñ@s.
  • Los niñ@s no van a la escuela porque están hambrientos y el coste de los uniformes, etc. lo hacen imposible para muchas familias. 
  • Una encuesta en Cebu en 2010 mostró que unos 5.000 niñ@s, de 5 o menos años estaban ‘malnutridos’ (Periódico Sun Star Cebu del 28 de Marzo de 2011)
  • La Juventud corre riesgos muy elevados por varias causas: drogas, juegos, problemas de protección infantil, etc.
  • Bajo nivel de conocimientos.
  • Guerras entre bandas de Jóvenes, que causan muertes y secuelas graves.
  • Existe una Política de protección Infantil en la Parroquia y abogados para los Derechos Infantiles.
  • El dispensario médico está abierto el viernes por la mañana. El servicio es libre.

Dos de los mayores ‘problemas’ observados en los servicios parroquiales son la infancia y el trabajo juvenil. Estamos comenzando a conocer al pueblo: alagads, familias e infancia. Deseamos saber lo que dice la gente de las necesidades de este sector, estar atentas a lo que está pasando y familiarizarnos con las diferentes actividades de la parroquia. Participaremos en un programa de educación nutricional para más de 300 niñ@s. El camino sigue y no sabemos dónde nos conducirá. ¡Sembramos poco a poco! Por favor, continúen orando por nosotras aquí, para que tengamos el valor, el amor y el humor necesario para ser mujeres de compasión. 

Hermanas Liliana, Bernie y Enasi, comunidad de Barcelona
 
29/09/2011
Enregistrer au format PDF Imprimer l'article Enviar la referencia de este documento por email enviar por email
> Tous les articles remonter Remonter