Nuestra vida en Beauvais hoy

1. Noviciado

Estamos implantadas desde hace cerca de cinco años en Beauvais. El lugar donde vivimos se encuentra en Picardie, en Francia, a 80 kilómetros al norte de París. Nuestra misión es ser comunidad de formación de las novicias pero también estar insertas en la vida de la ciudad y de la parroquia.
 
Antes de compartiros lo que concierne más expresamente a la vida del noviciado, he aquí algunas líneas para presentarnos. Este año 2012-2013, la comunidad se compone de cuatro profesas: Nathalie, maestra de novicias, Rose Marie, Jacqueline y Ghislaine (francesas), de cuatro novicias de primer año: Florentine, Marie Brigitte (malgaches), Cam Nhung, Minh (vietnamitas) y de Tuyén, novicia de segundo año (vietnamita).
Cada año, llegan jóvenes. Otras se van para continuar su camino como jóvenes profesas o deciden dejar la Congregación. Esta renovación es siempre para nosotras un misterio acogido sin cesar, una aventura a vivir en la confianza y el gozo.
 
“El tiempo de formación, del noviciado, es fundamental, atañe a nuestra vida espiritual y nuestra vida religiosa apostólica. Es el momento de conocimiento de la Congregación y su dimensión internacional. Vivimos ya la dimensión internacional.”
 
“El soplo de Dios nos impulsa a vivir la vida fraterna, signo de nuestro deseo de encuentro con el otro, de compartir, de intercambio. Este deseo de comunidad habita en mí. Descubrir al otro como un regalo es un don que hace crecer, él me impulsa a ir más allá de mis propias fuerzas.”
 
 
 Víspera del 31 de diciembre del 2012 De izquierda a derecha y de arriba a bajo: Minh, Rose Marie, Tuyén, Jacqueline, Brigitte, Nathalie, Cam Nhung, Florentine, Ghislaine.
 
Lugar de formación inicial a la vida religiosa para las novicias, nuestra vida juntas es también un tiempo de formación continua para todas. Ya la Regla de vida nos dice: “En lo concreto de la vida nos dejamos, nosotras también, educar, modelar por Jesucristo... Juntas aprendemos a vivir el misterio de Salvación... Nuestra vida en común se convierte en un acompañamiento mutuo, un continuo aprendizaje. Así progresivamente llegamos a ser Hermanitas de la Asunción.”
 

2. Organización inter noviciado

La formación se vive especialmente: 
 
  • en la comunidad, en Beauvais,
  • en los encuentros en el seno del inter noviciado cada primer fin de semana de cada mes
  • en los encuentros inter Asunción, alrededor de unas tres veces por mes.
  • Las novicias de segundo año hacen permanencias en distintas comunidades...
En Beauvais tiene lugar:
  • una profundización de los temas después de cada encuentro inter noviciado,
  • el acompañamiento personal regular realizado por Nathalie. Es un elemento importante en la formación y el discernimiento.
  • conocimiento de la vida y obras de nuestros fundadores.
Otros cursos completan estas aportaciones: historia de la Iglesia, Biblia, canto, francés en la medida del tiempo disponible...
 
A todo esto se añaden, en el transcurrir del día a día, todas las artes de la vida cotidiana: cocina, costura, bordado y otros aprendizajes a la carta...
Las novicias de segundo año hacen permanencias: economato social, ayuda católica, club de niños, Arca... Dos de ellas han estado en permanencia apostólica en otros países: Congo-Kinshasa y Madagascar.
 
Las profesas tienen también sus compromisos:
 
Jacqueline participa en la ‘Tienda Solidaria de Emaus’. “Mi compromiso me relaciona con los que vienen buscando un poco de calor humano o calor simplemente, pues no tienen domicilio fijo: un movimiento permanente de franceses o de extranjeros que llegan a la ciudad, se hacen domiciliar y se evaporan en el aire más o menos rápidamente. Todos tienen en el corazón el deseo de vivir mejor, se contentan con avanzar laboriosamente, viviendo al día, bajo un cielo sin horizonte. ¿Qué hacer? Nada más que acogerles con el respeto y el amor debido a los más pobres.
 
En el catecumenado, donde están comprometidas Rose Marie, Jacqueline y Ghislaine nos encontramos con adultos, habitualmente bastante jóvenes, que tienen un gran deseo de comprender, de captar ‘algo’ o ‘Alguien’ que les sobrepasa. Bastante a menudo expresan una intuición, un trazo de Luz que brota como un relámpago que nos deslumbra por su precisión y profundidad. El Espíritu está presente. ¡Es evidente!
 
Ghislaine está en el Centro de Acogida para los que solicitan Asilo, trabajando con algunos de ellos el francés, indispensable para los que acaban de llegar. “Con personas que no dicen una sola palabra en francés, comparto la experiencia de estar completamente desprovisto ante el otro. ¿Cómo ponerse a la obra? Juntos buscamos todos los medios para comunicarnos mensajes en ambos sentidos: y luego la sonrisa, la risa, incluso carcajada ante los gestos que no consiguen siempre el resultado perseguido, el transporte de material para poder instalarse y, por supuesto, la consabida taza de café. Del avance en el aprendizaje del Francés... mejor no hablar de ello... pero lo que es seguro es que juntos, todos crecemos, los unos por los otros.”
 

3. Vocación 

“Tuve el deseo de ser religiosa muy pronto, desde mi infancia. He tenido mucha suerte al poder contar con la aceptación de mis padres y el apoyo mutuo que siento cada día.
A pesar de las dificultades y las pruebas, la vida religiosa me gusta mucho y no lamento haber dejado a mi familia, mis amigos, mi país para venir a Francia a continuar mi formación. Estoy muy contenta de estar aquí para descubrir la Congregación de las Hermanitas de la Asunción, su carisma y tomar mi decisión. Soy muy feliz cuando oigo hablar de los fundadores. Me encantan sus acciones y sus palabras. Y lo que más me gusta es el año apostólico con mi estancia en el economato social de Madagascar.”
 
Hay etapas que marcan el recorrido de la formación:
 
Después del aspirantado y dos años de postulante en Madagascar, “pasé cuatro meses en Antony para conocer Francia, habituarme y seguir el aprendizaje del francés. Al mismo tiempo, descubrí la manera de comprender el carisma y de vivir la misión. Después, llegué al noviciado.”
 
 De izquierda a derecha : Brigitte, Minh, Florentine, Cam Nhung
 
 
Cuando era postulante, en Vaulx-en-Velin, me preguntaba cómo se viviría el noviciado. El primero de octubre, fiesta de Santa Teresita del Niño Jesús, fue la fecha de entrada en primer año para nuestra promoción. Estamos a principios de marzo y tengo la impresión que acabamos de comenzar; y sin embargo ya hace cinco meses.”
 

4. Inter-noviciado 

Como hemos dicho más arriba, todos los primeros fines de semana, en las afueras de París, tenemos un encuentro inter-noviciado. “El grupo reúne a 52 novicias de 27 nacionalidades (Asia: Vietnam, Corea, China, Hong-Kong; África: Angola, Burundi, Centro África, Congo Brazzaville, Congo R.D.C., Mali, Togo; Madagascar; América: Haití, Guatemala, Colombia, Chile; Europa: Gran Bretaña, Francia, Nueva-Caledonia, Lituania, Polonia, Rusia).
Nacionalidades, generaciones (de 22 a 51 años), caracteres diferentes y con nuestras historias personales, optamos acogernos para hacer juntas y crecer en la fe en Jesucristo según la etapa en la que estamos cada una.”
“Para preparar cada una de estas sesiones, vamos a una comunidad de H.A. y compartimos sobre el sujeto que estudiaremos en el fin de semana siguiente. Es un tiempo privilegiado para intercambiar con las hermanas, pensamientos, ideas y experiencias, lo que nos permite participar mejor en el encuentro con las novicias de las otras Congregaciones.” Valoramos también el conocer a diversas comunidades.
 
Son estudiados todos los temas de fondo: vida religiosa, oración, vida fraterna, discernimiento, obediencia, castidad, pobreza, misión, compromiso y fidelidad. Son abordados de diferentes maneras: conferencias, juegos de rol por grupo de pertenencia cultural, compartir en equipo. Cada uno de estos encuentros nos ofrece la ocasión de descubrirnos y profundizar nuestro camino vocacional. Como en nuestras respectivas comunidades, hacemos la experiencia de la interculturalidad.
 
“Disponemos de tiempos diversos: exposición de un tema, tiempo del Oficio, de la Eucaristía, de las comidas, de los ensayos de canto, un tiempo destinado a convivir en equipo, lo que llamamos ‘la salida del sábado noche’, a partir de las seis de la tarde. Esto es diferente según los equipos: ir a cenar juntas, ir a conocer una comunidad de una Congregación, visitar París, visionar un DVD en casa, jugar, etc. Tres noches de sábado se reservan para una velada todas juntas.”
5. Comunidad
 
“La vida en el noviciado es un tiempo de aprendizaje de la vida comunitaria. En efecto, nosotras buscamos en un primer tiempo acogernos las unas a las otras en nuestras peculiaridades para después intentar dejarnos transformar mutuamente a través de la vida del conjunto, las tareas cotidianas, la oración, el compartir la Palabra, las relecturas de las hermanas profesas y de las novicias en lo que ellas viven en los cursos o en sus estancias apostólicas en otras comunidades”.
 
“En nuestra comunidad la internacionalidad es un don, un regalo puesto que somos originarias de tres países diferentes; la interculturalidad se vive, se cultiva, se valora.” Es un enriquecimiento mutuo a través de las costumbres, los ritmos, los gustos... sin olvidar las aportaciones culinarias de unas y de otras, cada una añadiendo su nota personal, la de su región o pueblo.”
 
“Para mí, es una suerte vivir entre otras culturas. Lo considero como parte de la formación; necesito de los demás. Verdaderamente son los demás los que nos ayuden a evolucionar. Como Dios quiere que seamos felices, conseguimos convivir, escucharnos, y compartir con gozo”. “Nuestras conversaciones están enriquecidas por el compartir las costumbres locales, de las ciudades y los pueblos. A decir en verdad, esto no puede hacerse más que progresivamente, en un francés muy difícil de dominar. A pesar de todo, algunas encuentran en ello suficiente gusto como para querer coleccionar las expresiones pintorescas que van detectando a lo largo de los intercambios.”
 

6. Inter-Asunción

En los encuentros inter Asunción, nos reunimos con los Agustinos de la Asunción, las Religiosas y las Oblatas de la Asunción. Estudiamos la vida de San Agustín y la Liturgia. Estos cursos están animados por intervenciones de Jean-François Petit (AA), Marcel Neusch (AA), Nicolas Potteau (AA), Sébastien Antoni (AA) y puntualmente por las responsables de la formación.
“Esto da ocasión de conocer nuestras peculiaridades de Congregación. Aprendemos también a acogernos como familia de la Asunción. Es una suerte descubrir nuestra pertenencia y aprender a ser miembro de una misma familia deseosa de que venga el Reino de Dios a nosotras y a nuestro entorno.”
7. Profundización
 
La formación es una andadura de largo recorrido...
 
“Por encima de todo, el conocimiento de Jesús y su seguimiento son una llamada. Las palabras de Pablo resuenan con fuerza en nosotras: “Jesús el Señor, es necesario que caminéis en El, arraigados y cimentados en El, confirmados en la fe que os enseñaron, derrochando agradecimiento.” Col. 2,7.
 

8. Tren Terminus

Imposible silenciar nuestras interminables idas y venidas a París... Haciendo broma nos vemos como el vuelo de una bandada de ‘golondrinas’ que dejan alegremente su nido. Todavía no es hacia los ‘enfermos’ ¡pero esto no tardará mucho si Dios quiere!
 
“Siento la urgencia de vivir la misión. Mi corazón está lleno de deseos por continuar la obra de nuestros fundadores y seguir a Cristo más concretamente. Sueño con contar a todo el mundo el gozo que me habita día a día.
 
Brigitte, Cam Nhung, Florentine, Ghislaine, Jacqueline, Minh, Nathalie, Rose Marie, Tuyén

 

30/05/2013
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