15 de agosto de 2015 : la fiesta de la Asunción con las Hermanitas

Que la Virgen María en su Asunción, « dichosa porque ha creído », nos acompañe siempre.

Acogida de la Virgen de la Asunción en la « Comunidad cristiana de Base » de Bobo Dioulasso – Junio de 2015

 
 ¿Qué sucedió el 15 de Agosto de 1865 cuando, a penas hacía sólo 4 semanas que algunas mujeres jóvenes con Antoinette Fage, comenzaban su vida juntas al servicio de l@s enferm@s en las familias obreras y pobres?
 
Podemos imaginar que cada una, partía cada día con un gran « celo apostólico », para estar al lado de l@s más frágiles, deseando de corazón « vivir con Cristo como con alguien a quien se ama » y teniendo « un solo corazón y una sola alma orientad@s hacia Dios. »
 
Y nosotras, en este año 2015, somos testigas de la gracia que Dios ha derramado en todas las hermanitas y en este pueblo amado de Dios. Poco a poco nos llegan, de país en país, de una ciudad a otra y de todos los continentes, las noticias de las celebraciones de este 150º aniversario de Fundación.
 
En París hemos podido vivirlo con una dimensión internacional muy intensa porque terminábamos la Asamblea internacional de Congregación, donde cada Territorio estaba representado. La diversidad, introducida también por las jóvenes en formación, nos hizo ensanchar un poco más todavía « el espacio de nuestra tienda ».
 
Es un tiempo de acción de gracias. Nos unimos así al proceso de tod@s l@s que han reconocido la acción de Dios en sus vidas y en la vida del Pueblo.
 
Acordémonos sólo del canto de algunas mujeres de la Biblia y saboreemos sus palabras para que nos conduzcan a apropiárnoslas:
 
« Entonces Myriam, la profetisa, la hermana de Aarón, tomó en sus manos un tamborín y las mujeres salieron detrás de ella con sus tamborines. Juntas cantaban con Myriam: canten a Iahvé, porque se ha cubierto de gloria, ha echado al mar caballo y caballero. » 
Ex 15, 19-21
 
Recordemos a Ana, la mujer estéril que dio a luz a Samuel. Su acción de gracias no se limitó a las palabras, sino que se concretó en el don de su hijo a Dios. Su corazón desbordaba de gozo:
 
« Entonces Ana pronunció este cántico: Mi corazón canta de alegría en Iahvé, con Iahvé me siento llena de fuerza; Puedo responder a mis enemigos porque Tu me has salvado, por esto mi gozo es inmenso. Nadie es santo como Iahvé, nadie es santo como Tu…. Retira del polvo al desvalido y alza de la basura al pobre, para hacerlo sentar con los poderosos y darle un trono de gloria. » 
1 Sam 2, 2-8
 
Detengámonos también con María e Isabel. Juan es el primero en estremecerse de gozo y María se apresuró en responder a su prima:
 
« ¡Mi alma engrandece al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador! Porque ha mirado a su humilde sierva, todas las generaciones me dirán bienaventurada…. Se acordó de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia por siempre. » Lc 1, 46-48; 54-55
 
Con estas tres figuras de mujeres, podríamos retener un primer punto: las tres, con sus pueblos, se encuentran en una situación de pobreza. Pero de la fragilidad nace la fecundidad:
Myriam lo experimenta con su pueblo cuando se reúne,
Ana descubre que su oración ha sido escuchada,
María, mientras espera con el « pequeño resto de Israel », se siente colmada con la Promesa de Dios.
 
Un segundo punto puede retener nuestra atención, según el Padre Grégoire Cieutat, en su homilía de la fiesta de la Visitación de 2013 : « La joven virgen, María de Nazaret, entonó sola su Magníficat y después su prima Isabel se unió a ella durante el canto, sin duda en el mismo instante de la proclamación de la gloria de Dios… María e Isabel se unen en un mismo canto de acción de gracias por las maravillas de Dios, imagen de la Iglesia que reúne la antigua y la nueva alianza... »
 
En este año del 150º aniversario de la congregación, también podemos proclamar que Dios acompaña, cuida y cura a su pueblo. Y no lo decimos solas. Lo decimos en Congregación, en nuestras diversas celebraciones, con nuestr@s amig@s, lo decimos en Iglesia. ¡Es un regalo!
 
En este año 2015, durante la Asamblea de Congregación, también comenzamos a abrir el camino hacia el Capítulo General, que tendrá lugar en Julio de 2017. Una vez más viviremos momentos ricos de escucha del Espíritu y de corresponsabilidad.
 
Que la Virgen María en su Asunción, « dichosa porque ha creído », nos acompañe siempre.
 
Feliz Fiesta de la Asunción.
 
Marie-Françoise y el Consejo general
 
12/08/2015
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