Navidad 2014 con las Hermanitas

« ¡Vino a habitar entre nosotros! Jn. 1/14 Y el ángel dijo: No tengan miedo, les anuncio una gran alegría» Lc. 2/10 Entonces, un tropel numeroso del ejército celestial alabó a Dios diciendo: Gloria a Dios. Paz en la tierra » Lc.2/13

Todo está dicho sobre la fe. Dios se acercó a nosotros. No dejó que el mundo se desarrollara sin ningún sentido, puesto que lo creó y lo crea en el amor.
 
Cuando Jesús nació, Palestina estaba ocupada. Y la violencia parecía estallar a cada instante. Y no obstante, Dios ama este mundo y quiso hacerse próximo a él. Hoy como ayer, la violencia parece triunfar, las leyes económicas prevalecen sobre las personas, el cosmos, la convivencia. La ley del más fuerte parece tener la última palabra. Los avances tecnológicos más extraordinarios pueden volverse contra el bien de las personas. 
 
Y sin embargo, continuamos afirmando que Dios está con nosotras.
Podemos recordar lo que escribía Etty Hyllesun durante la exterminación judía: « Son tiempos de terror, Dios mío…. Voy a prometerte una cosa mi Dios, oh, una fruslería: me guardaré bien de cargar en el día de hoy, como un peso tan enorme, las angustias que me inspira el porvenir ; pero esto requiere un cierto entrenamiento. Por ahora, a cada día le basta su pena. Voy a ayudarte, Dios mío, a no extinguirte en mí, pero no puedo garantizar nada de antemano. Una cosa me aparece cada vez más clara: no eres tú quien puedes ayudarnos, sino que somos nosotros quienes podemos ayudarte – y haciendo esto, nos ayudamos a nosotros mismos… Quizás podremos también contribuir a ponerte al día, en los corazones martirizados de los demás. Sí, Dios mío, pareces poco capaz de modificar una situación finalmente indisociable de esta vida. No te pido cuentas por ello, al contrario, eres tú quien debes llamarnos un día, para dar cuentas. »
 
Etty Hyllesun tuvo la intuición de que Dios tenía necesidad de nosotros para transformar nuestro mundo. Que nos correspondía ser actores del proyecto de Dios.
 
Aunque los Medios de Comunicación nos hablan más a menudo de otras cosas, somos testigos del esfuerzo de muchas personas de la sociedad civil que quieren construir o « salvar » la democracia en sus países, tales como en este momento en Burkina Faso, Túnez y Ucrania, pero también en muchos otros lugares; los que buscan caminos para poner fin a las guerras, los que quieren salvaguardar el medio ambiente y presionan a los gobiernos… Todos estos son actores de vida nueva. Vemos también, más cerca de nosotras, en los barrios, a personas que militan en Asociaciones, toman tiempo para encontrarse con otros, romper el aislamiento y crear un poco más de humanidad en lo cotidiano.
 
También es preciso recordar la llamada del Papa Francisco a « vivir solidariamente, por ser una manera de construir la historia con los pobres »… « Estos pobres que no esperan con las manos abiertas la ayuda de las ONG, planes de asistencia o soluciones que no llegan nunca… Lejos de contentarse con promesas ilusorias… quieren ser protagonistas de su propia historia… Porque todos tienen derecho a una tierra, a una casa para cada familia y a un trabajo… derechos sagrados, en nombre mismo de las Bienaventuranzas. » 28 de octubre de 2014 en el Encuentro Mundial de los movimientos populares.
 
El Papa no cesa de recordar la actualidad de la Doctrina social de la Iglesia que afirma sin cesar la primacía de la persona humana. La actualidad nos habla también de caminos a inventar para construir este mundo según Dios: el Sínodo sobre la Familia, el texto del Capítulo de 2011 con nuestras opciones para construir la casa común, vivir las transformaciones recíprocas, abrir caminos de diálogo de vida, para construir un mundo más habitable con los que no encuentran « tierra » para vivir. El camino espiritual emprendido con las fichas del 150 aniversario, nos traza también una senda para ser las religiosas-apóstoles, « discípulas-misioneras » dice el Papa, cuyo « celo » halla su fuente en la certeza de ser amada por Dios.
 
¿Quién expresará la proximidad de Dios si no la manifestamos? Tenemos tesoros apostólicos y espirituales para vivirlo: « Ir al encuentro de la familia « a domicilio » nos ha labrado un estilo particular de entrar en relación. Hoy, sea cual sea nuestra manera de hacernos cercanas a las familias, a las personas, estamos llamadas a ofrecer este tesoro recibido: respeto a la intimidad del otro/de la otra « tierra sagrada » con una actitud humilde, abierta, de escucha, dialogante, compasiva, con los mismos sentimientos de Cristo Jesús, Servidor y Salvador. » Capítulo general 2005
 
Sí, Dios se acerca. También los ángeles vienen a encontrar a los pastores. Nosotras también hemos de acercarnos unas a otras con esta actitud de reciprocidad, de transformación, creyendo en las potencialidades de cada una. Abramos la puerta de nuestra casa, dejémonos molestar, ofrezcamos nuestra escucha, nuestra oración compartida. Así, seremos, según nuestras posibilidades, nuestras edades, nuestros países, constructoras de paz, reconciliación y transformación de las situaciones, para, según Evangelii Gaudium, no solo acoger, sino ser « una Iglesia que encuentre nuevas rutas y sea capaz de salir de sí misma ».
 
Sí, Dios-Emmanuel: « Dios con nosotros » ¡Nos necesita, para hacer un mundo feliz! ¡Gloria a Dios, Paz en la tierra! Buena nueva que será una gran alegría para el Pueblo.
 
Esta alegría la tenemos en el corazón. 
Con la certeza de la fe podemos hacer la « revolución de la ternura » (EG), porque sabemos que somos amados por Dios. Esta alegría que nos revela Jesús, que viene a habitarnos en lo más profundo de nosotros y que nos libera del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. « ‘Esta alegría’ no se vive de la misma manera en todas las etapas y en todas las circunstancias de la vida, muy dura a veces… Comprendo a las personas que se entristecen a causa de dificultades graves que han de soportar, pero poco a poco, hay que permitir que la alegría de la fe comience a despertarse, como una confianza secreta pero firme, incluso en medio de las peores preocupaciones ».EG6
 
« Con Jesucristo la alegría nace y renace siempre. » EG 1
A lo largo de este año 2015, se nos confía el hoy de Dios en nuestra tierra. Sepamos recibirlo con alegría y esperanza.
 
Que esta palabra llena de fe de Etienne Pernet ilumine nuestro camino:
« El nombre de Dios es un nombre de poder, el nombre de Jesús es un nombre de salvación, el nombre de María es un nombre de confianza » (1895)
 
¡FELIZ NAVIDAD! ¡BUEN AÑO 2015 !
16/12/2014
Enregistrer au format PDF Imprimer l'article Enviar la referencia de este documento por email enviar por email
> Tous les articles remonter Remonter