Madagascar – Fianarantsoa : UNA FIESTA DE FAMILIA

Desde el mes de noviembre empezó la preparación de esta fiesta: un equipo compuesto por miembros de las comunidades de Sahalava y Ampopoka se encargó de la organización y se crearon comisiones. Las ideas crecieron como champiñones y de la recogida de las propuestas se retuvieron:

  • Una Eucaristía de acción de gracias el 15 de agosto en Sahalava “nuestra casa madre” malgache,
  • El 23 de agosto una tarde en que el grupo Tsidika presentó la historia y el encuentro de Etienne Pernet y Antoinette Fage, así como nuestra misión en el hoy.
La celebración del 15 de agosto presidida por el Padre Etienne Ratalata (Provincial AA de Madagascar) estuvo marcada por la presencia de muchos de sus hermanos AA de Tuléar, de Antananarivo, de Fianarantsoa y del Congo; y la participación de numerosos grupos en la animación y en las danzas litúrgicas; la presencia de amigos, de colaboradores, de familias del barrio, algunos miembros de las familias de las jóvenes del noviciado que habían venido a dar gracias con nosotras.
 
Después de los tradicionales kabary del representante de la parroquia, de la comuna y de la congregación prolongó este encuentro un vino de amistad. Intercambios, re-encuentros, risas y alegría jalonaron este tiempo animado por los cantos de los Amigos de la Asunción y de los jóvenes.
 
Algunos pudieron expresar su amistad, sus deseos de bendición, su acción de gracias, mientras que con las manos unidas formaron un árbol: Signo del Reino “semilla del Espíritu plantada en el corazón de Etienne Pernet y de Antoinette Fage”. Árbol podado pero que en cada estación renueva su follaje, árbol que despliega sus ramas para que en él puedan ampararse y reunirse “los hijos de Dios dispersos”.
 
El 23 de agosto nos reunimos de nuevo. El grupo Tsidika y los Amigos de la Asunción nos permitieron entrar en la historia de la fundación y la misión compartida hoy y saborear de nuevo el gozo del encuentro. Esta fiesta precedía también unos días al retorno de Colette Normandeau al Québec, después de 18 años en Madagascar.
Comunidad de Ampopoka
 
 
El 15 de agosto es el día en que todos los cristianos católicos, en todo el mundo, celebran la Asunción de María. Este es un día histórico para nosotras Hermanitas de la Asunción, pues en este año 2015 la congregación celebra 150 años de su fundación. Para remarcar esta fiesta, nosotras celebramos la Eucaristía en la parroquia Eugène de Mazenod en Sahalava. Fue presidida por el Padre Etienne Ratalata, Provincial de los Asuncionistas en Madagascar. Los laicos de la Fraternidad participaron con una danza litúrgica con nosotras, jóvenes en formación y el grupo de mujeres del taller “Kintana”. La presencia de numerosos Asuncionistas fue un signo evidente de la unidad de la familia. Los Amigos de la Asunción y cristianos del barrio ayudaron en la animación de la liturgia. Después de la Misa, un vino de amistad reunió a muchas personas relacionadas con las Hermanitas.
 
El 23 de agosto, el grupo Tsidika nos representó la historia de la congregación y también su misión en el hoy para ayudar a la gente a conocer la Congregación y también mostraron la gran solidaridad de la familia por los cantos de los Amigos de la Asunción. El día terminó con los agradecimientos a todos aquellos y aquellas que habían participado en su éxito.
El grupo de jóvenes en formación
 
 
Esta es la primera fiesta que yo he vivido en la Congregación. El Padre Etienne Ratalata, a través de su homilía, expresó estar orgulloso de que seamos sus hermanas.      
Emilienne
 
El gran número de sacerdotes presentes ha sido una feliz sorpresa para mí porque me ha mostrado la unidad de la familia. El teatro me ha ayudado a conocer y reconocer de otra forma la historia de nuestros fundadores. 
Thérèse
 
Había muchos Asuncionistas en la celebración de la Eucaristía. Todos los niños del seguimiento nutricional y sus familias fueron invitados al vino de amistad. Toda esta gente con nosotras: es el sello de nuestro carisma
Perline
 
Vuestra presentación para transmitir el mensaje es a la vez expansión e información evangélica. Me ha gustado mucho.
M. Joro, un amigo del barrio
 
En primer lugar hemos aprendido a coser y cuando llegamos a ser competentes pudimos obtener un poco de dinero para mejorar nuestro nivel de vida: así todos nuestros hijos prosiguen sus estudios y podemos sostener a nuestra familia y ayudarnos unos a otros. Cada una de estas hermanas nos han ayudado: al inicio Hna Danielle y después Hna. Ghislaine, Hna Marie-Céline y las dos Hnas malgaches Louisette y Charline. En nuestro grupo « kintana » (estrella), oramos juntas, somos solidarias, nos respetamos y ayudamos mutuamente.
 
Con ocasión de la celebración de los 150 años de la fundación de las Hermanitas de la Asunción, nos sentimos felices de dar gracias por todo lo que se ha vivido. Nuestro deseo es que aumente el número de hermanas malgaches y que la Congregación de Hermanitas pueda permanecer en Fianarantsoa.
 
Nos alegró conocer la historia de la Congregación con la representación teatral del grupo Tsidika el 23 de agosto de este año 2015, en el salón de la escuela Fomasin’i Jesoa en Talatamaty Fianarantsoa. Para terminar, es incalculable el bien que las Hermanitas han hecho a nuestro grupo Kintana.
 
Las que decimos esto somos un grupo de mujeres, madres de familia: poco a poco hemos ido haciendo crecer el sueño de adquirir competencias, de trabajar. Y ahora esto sigue realizándose gracias al gran apoyo y ayuda de las Hermanitas.
Nosotras, el grupo Kintana de Ampopoka, nos alegramos de poder dar gracias a la Congregación de Hermanitas de la Asunción.
 
Sras. Norohanta, Charline, Rose, Hanta, Stella, Josiane
 
Me parece que la primera historia que habéis compartido al inicio de la Misa es exactamente lo que vosotras vivís. Verdaderamente sumergidas entre nosotros. ¡Muchas gracias! No podemos corresponder a todo el bien que hacéis en nuestra parroquia. Deseamos que vuestra Congregación se desarrolle y se expanda en la Diócesis.
M. Fernand, miembro del consejo de la Parroquia de Sahalava
 
El 15 de agosto vivimos una hermosa jornada. Lo que nos pareció que tenía más fuerza fue que todo lo vivido era auténtico y significativo de nuestra misión de HA:
  • Celebrar 150 años de vida en comunidad apostólica en una Congregación internacional: nuestras dos comunidades reflejan muy bien esta internacionalidad: Madagascar, Canadá, Argentina Tonga, Francia.
  • La vida de Hermanitas en relación con las otras Congregaciones de la familia de la Asunción: la misa estuvo celebrada por el Padre Etienne, Provincial AA de Madagascar, que estuvo acompañado por ocho concelebrantes AA (acababan de terminar una sesión y optaron por quedarse un día más para celebrar con nosotras los 150 años).
  • Una vida de misión apostólica comprometida con otras personas: vinieron muchas familias y niños del seguimiento nutricional y del apoyo escolar con los profesores, las mujeres del taller de costura, personas del barrio y representantes de diversas asociaciones, padres de Hermanitas y naturalmente representantes de las Congregaciones religiosas locales.
En toda esta diversidad había mucha alegría y unidad debidas, yo creo, a que cada uno y cada una había tenido o vivía un vínculo con nuestra misión. La acogida al otro se daba espontáneamente por la alegría, las palabras, las sonrisas, los pequeños gestos…
Creo que el Padre Pernet y Antoinette Fage estaban, sin duda, muy contentos de vernos convivir con tanta gente en esta jornada, tanto como lo debían estar con ocasión de las diversas celebraciones vividas en otros países.
 
Hna. Marie-Céline
02/02/2016
Enregistrer au format PDF Imprimer l'article Enviar la referencia de este documento por email enviar por email
> Tous les articles remonter Remonter