Jubileo de Hna. Janet - New York

Hermana Janet acaba de fallecer el 30 de noviembre, entrando en la Vida y en el Gozo del Padre que es toda ternura... No queremos cambiar nada del artículo preparado para este Pain con ocasión de sus 50 años de Vida Religiosa en el que, en su Magnificat, ella expresa su amor al Señor y su atención a las familias (Ha Marie-Claire, Secretaria general)"

La Provincia de los Estados Unidos ha sido especialmente feliz por poder celebrar los 50 años de vida religiosa de Hermana Janet, ya que no sabíamos si su salud le permitiría participar plenamente de esta jornada. Así que cuando ella pidió que su Jubileo se celebrase el 8 de septiembre, festividad de la Natividad de María, los preparativos se efectuaron a toda prisa.
 
Hace 20 años que a Janet se le diagnosticó cáncer –ahora en remisión- en un 5 de mayo, aniversario de sus primeros votos. Algunos dicen que ella tiene siete vidas pues, a lo largo de estos años, ha sobrevivido a numerosas complicaciones de salud. El pasado 5 de mayo todavía ingresó de nuevo en el Hospital. Actualmente ya está de vuelta en su comunidad del 120th Street con un servicio de cuidados a domicilio.
 
La celebración de su Jubileo tuvo lugar en Walden, casa que en teoría estaba cerrada, pues hace ya algunos años que las Hermanas marcharon a una Residencia. La casa, que está en venta, fue rápidamente abierta y decorada para recibir a Janet y a los 80 invitados (hermanas, familia y amigos). Esta fiesta nos rememoró los numerosos encuentros que tuvieron lugar en Walden siendo Janet Provincial. El día resultó vivificante para cada uno de nosotros. Janet quiso aprovechar la ocasión para honrar a María y escogió el tema de la Visitación.
 
Una magnífica vidriera realizada por un artista de Chartres representaba ese misterio. Fue regalada a la Provincia por las hermanas de Francia con ocasión del centenario de los Estados-Unidos, en 1991, época en la que Janet era Provincial.
 
Uno de los más bellos momentos de la celebración fue aquel en que Janet y sus re-sobrinas festejaron a Nuestra Señora aderezando un ramo de flores al tiempo que cantaban un himno a María. ¿Cómo transmitir la mejor explicación de lo que fue este día? Dejemos hablar a la propia Janet antes de destacar algunos extractos de la homilía que hizo su hermano, Hermano Richard.
Ha Annette, Provincial
 
 
El Magnificat de María resuena hoy en mi corazón, para celebrar los 50 años de Vida religiosa. “Mi alma engrandece al Señor, exulta mi espíritu en Dios mi Salvador.” (Lc. 1, 46)
 
Doy gracias a Dios de haberme llamado a compartir vida y Misión con otras mujeres unidas por un mismo deseo de transformar nuestro mundo en un mundo más justo y más fraterno, con más amor.
 
“Dios ensalza a los humildes”, “Con El todo es posible”: Saber que estoy unida por la comunión de los santos a los empobrecidos es muy importante para mí.
 
Jesús me ha concedido poder llevar a cabo un servicio con plena dedicación que me llena de gozo. El se me revela constantemente en las personas que trato en el día a día y este estado contemplativo me permite, como a todas las Hermanitas, encontrar Amor y Alegría estando entre las familias que nos son confiadas.
 
“Existís para la familia”, decía el Padre Pernet. La familia (dondequiera que la contactes te sientes en casa) es de una importancia capital. Es el espacio donde cada uno es llamado por su nombre, donde se es querido y se aprende a amar, donde se es respetado y tratado con dignidad. El mundo se empobrece a medida que se pierde el sentido de la responsabilidad de unos para con otros. Es una experiencia dolorosa para la Iglesia, para el pueblo de Dios y para aquellos que aman a la Iglesia. En Cristo somos miembros de la Familia de Dios y es nuestro deber garantizar a cada ser humano el ser reconocido como hermano nuestro como hermana nuestra y que tenga un espacio donde se encuentre “en casa”.
 
Nunca hubiera creído vivir tanto tiempo como para poder celebrar este Jubileo. Durante estos últimos veinte años he experimentado que la “mutualidad” es fuente de vida tanto para el que recibe como para el que da. He tenido también numerosas ocasiones de dejar crecer en mí la compasión por los que sufren, habiendo hecho yo misma la experiencia del sufrimiento.
 
Es Dios quien me ha conducido a todo lo largo del camino a través del acompañamiento y la ayuda recibida de mis hermanas, de la familia y de los amigos.
 
Ha Janet, 8 de septiembre, 2012
 
 
Algunos breves pasajes de la homilía:
 
Jesucristo fue un hombre compasivo y es esta palabra la que quisiera utilizar para describir lo que son las Hermanitas.
Las palabras de Antoinette Fage. “Mostradme a los pobres y yo correré hacia ellos con un corazón verdaderamente fraterno” encuentra eco en su corazón. La compasión les permite ponerse en la piel de los que sufren, caminar con ellos, ser “Eucaristía” para ellos.
María se mantenía al pie de la cruz con corazón animoso y la voluntad de permanecer en pie, presente y cerca de su Hijo para aportar la salvación y la redención. Así mismo las Hermanitas permanecen al lado de los otros, para ayudarles a llevar la cruz del abandono, de la injusticia, de la desigualdad, de la discriminación, de la enfermedad, y para dar voz a los sin voz.
 
27/12/2012
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