Irlanda - Historias de Belfast

Las Hermanitas llegaron a Belfast (Irlanda del Norte) en 1966, la primera comunidad se instaló en Limestone Road. Al mismo tiempo dos comunidades abrieron en el sector de Falls Road, después en Divis Street Flats. Durante los cuarenta años siguientes vivieron muy de cerca las consecuencias de la injusticia y de la batalla por la igualdad. Trabajando en sectores desfavorecidos del norte y del oeste de Belfast, fueron testigos de la discriminación activa hecha entonces a los católicos.

En 1968, un movimiento por los derechos cívicos organizó manifestaciones pacíficas para denunciar las discriminaciones, ya fueran a nivel del derecho al voto, de vivienda o de empleo. El gobierno unionista prohibió las manifestaciones, lo que creó fuertes tensiones en los barrios y así empezaron los “Troubles” (disturbios). La violencia que siguió a lo largo de todos esos años es tristemente célebre.
 
En 1971, al principio del “Internment” (los arrestos sin procesos) en la prisión de Long Kesh (le Maze), la masacre del “Bloody Sunday” (domingo sangrante) en Derry en 1972, condujeron a la desintegración de las estructuras sociales y a un aumento de las actividades paramilitares republicanas.
 
Ser testigos de las consecuencias trágicas en las familias de la clase obrera, fue una fuente de sufrimiento y de frustración. Como Hermanitas, procurábamos apoyar los esfuerzos que hacía la población local.
 
El triunfo de la Esperanza
 
Entre esos esfuerzos, estuvo la iniciativa del Padre Des Wilson, que abrió su casa para hacer de ella un “lugar de neutralidad”, en el deseo de proponer una alternativa mejor: cada uno era acogido y se le animaba a la libertad de expresión. La escucha era la base de este sistema. Prevalecía el respeto por cada uno. Poco a poco, iba viniendo la gente y las dos piezas de la casa, de una capacidad de 15 personas cada una, pronto se llenaban.
 
Se organizó una sesión de seis semanas, intitulada “Come and Grumble” (ven a protestar), y con esta ocasión fueron invitados varios ponentes: miembros de Arts Council, de la universidad, de las cooperativas, de una asociación para niños discapacitados, así como representantes de partidos políticos, y de diversas confesiones, etc. El hecho de abrirse a nuevos horizontes permitió a la gente tomar conciencia de sus necesidades individuales y potenciarlas. Por ejemplo, una mujer joven, Susie, que era epiléptica, vino a pedir ayuda para aprender a leer y escribir. Al principio creíamos que hablaba de alfabetización, pero ella ya escribía poemas y relatos para sus hijos, lo que quería saber era cómo mejorar. Al ser epiléptica, desde pequeña la habían alejado de toda actividad, y había acabado creyendo que no podía hacer nada.
 
Acabó por tener confianza en sí misma, y a participar en el People’s Theatre con piezas de teatro, escribir cuentos, poemas y otros artículos para más personas y no sólo para sus propios hijos, luego publicó algunos cuentos y poemas bajo el título “Poverty and Bliss” (pobreza y felicidad). Después de haber sido una persona epiléptica súper protegida, tuvo la suficiente seguridad para ser entrevistada en la radio. Confió al periodista Joe Reid: “Una noche el Padre Wilson llamó a mi puerta diciendo: Susie, la BBC quiere entrevistarnos, y yo quisiera que fueras tú la que vayas”. ¡Yo no acababa de creerme que se hubiera pensado en mí para ir a hablar en la BBC! Esto no duró más que dos o tres minutos pero fue el tiempo suficiente para hablar de la esperanza: la esperanza en la enfermedad. Fue la primera vez en mi vida que se pensó que yo era una persona necesaria para algo. Esto me transformó. El Padre Des sabía que yo era epiléptica, pero cuando el iba a alguna parte, si yo quería ir con él, me decía ‘Bien, ¿por qué no?’: Esto me hacía mucho bien, ¡mucho más que todos los medicamentos que había tomado hasta entonces!”
De la misma manera, poco a poco, mucha gente acudió a seguir cursos de ingles y de literatura, llegando, a veces, hasta el final del ciclo de estudios.
En las sesiones “Come and Grumble” la gente escogía lo que les convenía; por lo que buen número de cursos evolucionaron, por ejemplo cursos de escritura creativa, en los que los autores podían interpretar sus poemas, cuentos, sketches, mientras otros se ocupaban de la puesta en escena; amigos ecuménicos vinieron también a ayudar.
 
Algunas producciones escritas reflejaban los conflictos encarnizados que reinaban en las calles de Belfast, el acoso de las fuerzas de seguridad, las tensiones, etc. Otras estaban llenas de humor: el humor servía de válvula de escape a las tensiones y para restablecer la confianza en uno mismo.
 
Como los hombres eran cada vez menos (detenidos indefinidamente, sin proceso) eran las mujeres las que gestionaban la comunidad. Las preocupaciones femeninas pasaron pues a primer plano, y el Padre Wilson escribió una pieza titulada “El proceso de Santo Tomás de Aquino por las mujeres del oeste de Belfast”. La obra fue interpretada en diferentes lugares, ¡incluso en el seminario nacional! Una participación animada de público pronunció el veredicto, ¡no siempre unánime! Así fue como nació el People’s Theatre (El teatro del pueblo), que continúa desarrollándose.
 
El School Refusers Project fue lanzado para jóvenes que rechazaban ir a la escuela o que no tuvieron acceso a los estudios. Este proyecto ofrecía también claves de desarrollo personal y competencias en comunicación. Más tarde, este programa para jóvenes se extendió y hoy ofrece talleres para desarrollar la confianza en uno mismo y ayuda a la orientación en las escuelas primarias y secundarias y en los clubs de jóvenes.
 
Otro rayo de esperanza fue la llegada de Madre Teresa de Calcuta y de cuatro hermanas de su congregación, que vivían en Ballymurphy. Ellas se implicaron en la creación de una guardería, corales, cursos de arte. Se respiraba un nuevo sentimiento de energía y confianza. Sin embargo, en razón del conservadurismo de algunos miembros del clero, las Hermanas marcharon de repente, sin ninguna explicación. Todavía ahora se recuerda en el barrio su amabilidad con las familias y los prisioneros.
 
Durante este tiempo, el centro comunitario de Springhill, Ballymurphy, estaba lleno a reventar. Entonces se abrió un espacio suplementario en el segundo piso de un molino abandonado: el Conway Mill.
 
Después de quitar escombros y limpiarlo, el molino se utilizó para tres salas de clase, un teatro, una cantina y una guardería. Los animadores y los alumnos tomaban las decisiones juntos. Surgieron nuevos horizontes e intereses inesperados, “un sentimiento de responsabilidad personal, una educación, que liberaba psicológica, económica y sociológicamente.”
 
Noelle Ryan, nacida en Dublín, llegó a Belfast en 1972, para ayudar en los sectores desfavorecidos, y el Obispo la envió a las Hermanitas de la Asunción de Limestone Road, quienes la dirigieron hacia el oeste de Belfast donde encontró su lugar en el centro comunitario de Springhill, Ballymurphy. Ella se implicó cada vez más en la co-fundación de todas las iniciativas con el Padre Des Wilson.
 
La casa del centro comunitario de Springhill
 
Durante esta época turbulenta, fueron muchas las víctimas de traumatismos, de enfermedades mentales, o que sufrían un mal estado de salud general. El tratamiento con antidepresivos estaba muy expandido, lo que era un grave problema, y Noelle Ryan fue pionera en la promoción de la Medicina Alternativa y complementaria. Viendo los beneficios de la medicina homeopática, se creó la “Belfast Health Iniciative” (BHI).
En el 2003, la BHI abrió la Escuela de Homeopatía de Belfast para formación de quien lo quisiera a nivel de practicante. El centro de Springhill pensó siempre que la terapia y la formación debían ser accesibles a todos. El curso de homeopatía duraba cuatro años, impartido los fines de semana, acababa con una licencia para practicar la homeopatía. Esto exigía una auténtica implicación, y los estudiantes pagaban según sus medios, y complementaban el déficit con lo que sacaban de eventos para recoger fondos.
 
La escuela situada en Conway Mill, fue gestionada como cooperativa, por diplomados, estudiantes y amigos que ayudaron en el repaso y la administración. La gestión está actualmente en curso para que sea reconocida por la Sociedad Irlandesa de Homeopatía.
 
Noelle Ryan murió el 29 de marzo del 2014. Era una persona profunda y espiritual, cuya vida irradiaba justicia, compasión y amor por sus hermanos y hermanas, utilizando todos sus recursos para el bien de ellos. Que Noelle pueda ahora gozar de su recompensa eterna.
 
Nuestra casa de Limestone Road estaba situada cerca de un sector conocido bajo el nombre de “Murder Mile”. En un año hubo hasta cincuenta asesinatos y tentativas de homicidios. Un día entraron soldados en nuestra casa como operación policial porque confundieron la lamparilla del Sagrario con una señal de peligro.
 
Por razones de seguridad, la comunidad de Limestone Road se traslado a Antrim Road, después a Thorndale Avenue. Dada la disminución del número de hermanas, Thorndale cerró en el 2008.
 
Durante todos estos años difíciles, la misión de las H.A. en el norte de Belfast, en Falls Road y en Divis Flats, consistió en atender a las familias, a domicilio, y en trabajo social allí donde, por razones de seguridad, la población no llegaba a confiar en el personal de la seguridad social del sector para que fueran a su domicilio, por miedo a prejuicios sectarios.
 
Nuestras hermanas aportaron ayuda y atención a las víctimas de la violencia, ya fuera que estuvieran traumatizadas o sufrieran un duelo: prisioneros, familias, alcohólicos y personas que estaban de viaje. Se les ofrecían consejos y psicoterapia.
 
La fe de la gente fue también una gran ayuda durante este periodo turbulento y esta fue alimentada por un clérigo atento a aportar todo su apoyo, lo que proporcionaba esperanza, coraje e inspiración a todos.
 
La paz llegó oficialmente a Irlanda del Norte después de los Acuerdos del Viernes Santo en 1998. Las patrullas armadas, en jeep o a pie, y las patrullas de policía, desaparecieron de calles y casas. El servicio de policía fue ‘reformado’ y se llamó P.S.N.I. Se acabaron las inspecciones de los clientes. Pero permaneció un sentimiento de malestar. Una minoría de loyalistas y de republicanos no quería aceptar el Acuerdo y pusieron fin esporádicamente al alto al fuego con ataques sectarios. Pero en el conjunto, la paz fue bienvenida y apreciada.
 
El intercambio de visitas entre la República Irlandesa e Inglaterra suscitó escepticismo de parte de algunos. La Reina Elizabeth de Inglaterra visitó la República de Irlanda y pidió perdón por los daños ocasionados por su país a Irlanda durante los pasados siglos. Ella fue recibida manifiestamente con cordialidad y agradeció su estancia. Dos años más tarde, el presidente de la República de Irlanda, Michael D. Higgins, visitó Inglaterra y él también estuvo excepcionalmente bien recibido.
 
Esto suscitó un cierto miedo e inquietud entre elementos extremos en el seno de la comunidad protestante/ loyalista, ¿haciéndoles temer que la totalidad de los treinta y dos condados se convirtieran en irlandeses? De donde la proliferación de banderas británicas en casi todas las farolas de las ciudades de los seis condados, ¡y los adoquines que bordeaban las aceras pintados en rojo, blanco y azul! 
 
¡Pero las cosas cambian y las épocas también! La infame Maze Prison, en otro tiempo ultra seguridad está hoy en día vacía y silenciosa: en ella no se oye más que el gañido de los zorros, la naturaleza se ha impuesto. La casa de arrestos de Crumlin Road es hoy una atracción para los turistas.
 
El tribunal de Crumlin Road, en otro tiempo tan sólida e imponente, está ahora en un estado de ruina abyecta, un erial, rodeado de un silencio sepulcral, solamente interrumpido por los gorjeos de los pájaros, y el chirriar de las cadenas de las “balanzas de la justicia” que se balancean a merced del viento. Damos gracias a Dios por estos recuerdos del pasado que nos muestran las importantes evoluciones que han tenido lugar.
 
En estas notas he querido focalizarme en el centro comunitario de Springhill, Ballymurphy, porque aportó verdaderos recursos a toda la gente que he mencionado. Fue un refugio de esperanza, de corage, de amistad para ellos y para mí, manteniendo “la caña cascada y espabilando la mecha que aún humea”, con una sencillez muy cercana a la de Cristo… lo cual hace eco a esta oración llena de esperanza: “Haced la unidad de los espíritus en la verdad y la unión de los corazones en la caridad”.
Ha Carmel, Hermanita de la Asuncion
Belfast
27/10/2014
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