Inglaterra/ País de Gales - “Un noviciado para el Cielo”

Testimonio de las Hermanitas de la Asunción de Inglaterra y del País de Galles

Si os acercáis a la casa Residencia de jubilados del Monte Carmelo, en Derby, y pedís ver a Hna. Bernadette McEvoy , posiblemente os podrían responder que “está haciendo una entrevista”. Ante vuestra sorpresa, los cuidadores podrían precisar: “Tenemos un turno de residentes que forman parte del jurado para hacer entrevistas: después de todo, ellos tienen un conocimiento muy preciso de lo que se espera de los miembros del personal.”
 
 
Esto os hace gustar anticipadamente el ambiente de esta Residencia que fue construida por las Hermanas de la Misericordia hace más de 20 años. Cuando es posible, se anima a los residentes a jugar un rol en el funcionamiento de la casa e implicarse en las actividades. Tres de nuestras Hermanas viven aquí (ya que dos están en la casa Beaumont que pertenece a Monte Carmelo). Ellas aprecian la calidad de los cuidados recibidos y la bondad del personal “en su actitud tranquila y pacífica.” También están contentas por tener la Misa tres veces por semana. Les falta la “dimensión espiritual” que se podría compartir en comunidad, pero para Bernadette, esto es un poco el “Noviciado del Paraíso”. “No hay otra opción más que someterse y abandonarse totalmente al amor y a la bondad de nuestro Padre celestial, a Jesús y a su Espíritu; esto supone una intimidad personal con Dios y una confianza total en El.” Ella es muy consciente de sus límites: “Cuando nuestros horizontes personales disminuyen, cuando no puedes salir más que acompañada… la vida así confinada no es fácil en algunas circunstancias, pero la experiencia de la vida comunitaria nos ayuda a ver a Jesús en lo cotidiano.” “Hay muchos residentes de más de 90 años; para ellos debe ser un impacto tremendo darse cuenta que sus familias, sus hijos, por los que habían entregado la vida, no pueden ya ocuparse de ellos… Ahí es donde uno reposa sobre el fundamento de la fe, de la confianza, de la esperanza y sobre todo del amor: lo que cada una de nosotras ha aprendido y practicado al máximo con competencia (¡o casi!) en nuestras vidas consagradas. Por nuestra parte ahora es el momento de revisarnos, ¡si, nosotras que casi siempre hemos podido controlarlo todo – incluso el don de nosotras mismas!”
Bernadette continua viviendo su consagración en estas nuevas circunstancias. “Yo he de menguar para dejar que Jesús crezca en mí.” Siendo fiel a nuestro carisma de Hermanitas, encuentra su fuerza en la oración del Padre Pernet:
 
“Señor, muéstrame lo que debo ver,
Inspírame lo que debo decir,
Sostenme en todo lo que debo hacer,”
 
En su combate diario contra los pequeños contratiempos y la monotonía, recurre a su buen humor que llega a transformar la situación. Es feliz por contar con este tiempo para reflexionar sobre lo esencial. “Nuestro Dios quien llama a cada una a abandonarse, a dejarle hacer… Es un segundo Noviciado. Yo me pregunto: ¿En qué momento estoy ahora, con todos estos años tras de mí? ¿Es que Jesús está en primer lugar? Es un tiempo para recapitular, para ofrecer su Amor en retorno, y estar completamente abandonada a la Voluntad del Padre; encuentro una resonancia del Padre Pernet en las palabras del Papa Francisco dirigidas a los jóvenes peregrinos belgas: “Dad testimonio con sencillez y humildad, mostrad a las gentes lo que sois, sin triunfalismo.”
 
 
Dejemos ahora Inglaterra para dirigirnos al País de Gales y visitar a Hna Aidan Hayden y a Hna Maeve White en la residencia de Bryn Mair, en Pantasaph. Las dos están contentas de haber ido al País de Gales ya que tanto una como otra han vivido allí muchos años de misión: Aidan vivió en Holywel durante 46 años y Maeve pasó 29 años en Llanelli, en total 75 años de vida misionera.
Su marcha de Kingstanding evocó recuerdos y experiencias diversas para cada una.
La estancia de Aidan en Kingstanding fue corta: menos de dos años. Aunque había vivido en el País de Gales durante 46 años, fue principalmente durante el periodo en que el País de Gales formaba parte de la Provincia Inglaterra-País de Gales. La Provincia Inglaterra Escocia, aunque cerca, estaba separada y como la interacción entre las dos era muy limitada, Aidan no conocía la comunidad de Kingstanding. Este desarraigo, después de más de cuatro decenios, resultó muy difícil. Este “territorio desconocido” le creaba el sentimiento “de estar en el desierto, como los israelitas en el éxodo, este periodo coincidió con el fallecimiento de miembros de mi familia, mi hermano murió en Irlanda, la comunidad de Holywell cerró. Aunque estaba con Hermanitas, tuve la impresión de estar abandonada.” Cuando la comunidad de Kingstanding cerró, se sintió feliz de volver a Pantasaph en septiembre del 2012. El hecho de la proximidad de las familias a las que había servido le aportaba un renovado sentido de misión. La acogida que recibió al volver fue maravillosa. Está contenta de estar en Bryn Mair pero añora la presencia de la comunidad de Hermanitas.
 
Maeve, pasó muchos años en Kingstanding después del cierre de la casa de Llanelli, y ella pensaba que este sería el lugar donde acabar sus días. Ahora, a la edad de 90 años, le vuelven recuerdos de su estancia en Mérantais; todavía ve la vida tal como la veía entonces, con asombro, como una aventura, permaneciendo abierta a la Voluntad de Dios que la conduce. Como Aidan, volver al País de Gales fue un manantial de gozo. Ya se había despedido de Dublín, su ciudad natal. Los residentes de Bryn Mair son la mayor parte Hermanas de la Caridad de Nuestra Señora Madre de Misericordia, con algunos ancianos residentes de Holywell. Tener la Misa cotidiana es una suerte. Con Aidan, aprecian la delicadeza del personal y el ambiente de este paisaje rural. Se organizan regularmente salidas en autocar para visitar museos, castillos o centros comerciales. A las dos les gusta el paisaje galés. En todos estos beneficios, ellas ven “la confirmación de la fidelidad de Dios a todo lo largo de su vida”, y saben que esto continuará “hasta que se levante el lucero del alba.”
Todos sus deseos espirituales y temporales están satisfechos, y están prestas a acoger las visitas de todas las hermanas de la Provincia y, bien seguro, ven a Hna Catherine Cahill prácticamente una vez al día cuando ella va a Misa.
 
En Cannock, Hna Frances Scully disfruta de la atención del personal y de la comodidad de la residencia de Lakeside a donde llegó a primeros de año después de su estancia en el hospital; también del recuerdo de Hna Kathleen Brennan, fallecida aquí en el 2012, y todavía presente en todos los corazones del personal; la música y los cantos aportaron paz a mucha gente gracias a lo que Kathleen compartía, incluso sin pronunciar palabra comunicaba de una manera muy profunda el amor de Dios por su sonrisa agradecida, y Frances hace lo mismo ahora. Con su presencia, aporta mucho a los que intentan encontrar a Dios en los acontecimientos ordinarios de la vida cotidiana, y el aura de dulzura y de amor que la envuelve habla de Jesucristo.
 
Brighton, otro establecimiento regentado por las Hermanas de la Misericordia, acogió a las Hnas Kathleen, Valerie y Julie en el 2012: el ambiente es muy similar al de Derby, donde el espíritu religioso es palpable, incluso ahora que los miembros del personal ya no son Hermanas.
 
Hna Clare Deane está en Southport donde vive con las Hnas de la Caridad de San Vicente de Paul; ella es la última Hermanita de la Asunción todavía viva entre aquellas que se trasladaron aquí después de haber dejado Liverpool cuando se cerró la casa. Una gran parte de Hermanas tienen más de 90 años y cuando el año pasado Clare celebró los 50 años de vida religiosa, todas nosotras notamos que el espíritu de San Vicente de Paul y el del Padre Pernet era compartido por todas en nuestro amor y nuestra adhesión a los pobres y a los pequeños.
Los vínculos forjados por nuestras dos congregaciones son muy fuertes, y Clare está totalmente inmersa en la vida comunitaria y de oración de las hermanas. Ha tenido la posibilidad de desarrollar su talento artístico y muchas paredes están decoradas por sus magníficas pinturas. Su amor por la belleza se crece todos los días por la belleza del entorno, aprecia este marco excepcional, e incluso si muchas de sus compañeras son frágiles, su capacidad de amar la vida y su amor crece día a día en un ambiente de aceptación llena de amor.
 
Ninguna de nosotras sabe qué nos depara el futuro, pero todas sabemos que llegue lo que llegue y estemos dónde estemos, “la Providencia se levantará antes que el sol” , y juntas rogamos para que estemos siempre unidas en el Amor y la Verdad.
 
 
Bernadette, Bernadette, Aidan, Maeve, Valerie, Frances y Clare
 
31/07/2014
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