Homilia del Cardenal Bergoglio - 15 de agosto 2010

al momento del Centenario de la Congregación de las Hermanitas en Argentina y America Latina

María partió y fue sin demora.. María apurada… María no perdió el tiempo, supo que había una necesidad en la casa de su prima y partió sin demora.

Les confieso que cuando hablo con la Virgen o cuando hay algo que resolver le digo: “apuráte” vos que sabés apurarte, apuráte…… María la mujer apurada
 
Esto me lleva a una imagen que tengo. Un grupo de mujeres de la calle Junta al 3000 que después de misa salían “apuradas” a servir y no volvían hasta el mediodía. Salían apuradas a trabajar de mucamas a las casas donde había alguna mujer que había que ayudar a limpiar la casa, a mandar a los chicos al colegio… gente pobre, gente que no podía pagar a una asistente. Mucamas, sirvientas de los pobres. Eso siempre impresionaba.
 
A mí siempre me impresionaba el hábito que tenían en aquella época, cuando salían con ese velo hacia atrás en forma de bolsa que cuando caminaban rápido se les llenaba con el viento.
 
Recuerdo que en el año 59 estando en Rosario, por la parroquia de los
jesuitas, y veo pasar una hermana en bicicleta, con ese hábito, imagínense la pinta, iba a servir a una familia.
 
En mi casa las querían mucho. Mi abuela era una de las Mónicas, había mucha familiaridad. Una de ellas me tuvo en brazos a los 2 días de nacer.
 
Papá, mamá nos hablaban de ellas, nos contaban que tenían la Regla de San Agustín, que en las casas donde hacían de mucamas y de enfermeras no podían comer, que regresaban a almorzar a su casa. 
 
De vez en cuando mi papá o mi mamá, pero más mi papá nos llevaban de visita a la calle Junta. Cuando llovía se inundaba y había que cruzar por un puente. En el barrio las llamaban “las hermanitas del puente”, por ese puente que había que cruzar.
 
Pero volvamos a esto: María apurada.. las mujeres apuradas al servicio… mujeres que llevaban a esos hogares la maternalidad de la Iglesia, la maternalidad de María. Demos gracias a Dios…
 
Esto la gente lo captaba, captaba que la Iglesia era madre. Me contaba mi papá que en la fábrica donde trabajaba había varios compañeros de trabajo que habían venido de España, republicanos, “come curas”.
 
Uno de ellos se enfermó de una especia de herpes purulento. Estaba lleno de llagas purulentas. La señora trabajaba, entonces mi papá fue a hablar con la superiora Madre Marlene, y le explicó el caso y le dijo “mire Madre que este hombre la va a maltratar, no las va a recibir”. La Madre Marlene dice “yo voy”…
 
La hermana fue y en el primer día escuchó las cosas peores que puede oír una mujer…. Ella con mucha paciencia hizo las cosas que tenía que hacer. Lo curó, mandó a los chicos al colegio y se fue… y así durante unos 2 meses.
 
El hombre fue aflojando y ya a la semana: “Hta. por favor…. ¿por qué se metió a monja?”... empezaban las preguntas…. Este hombre se sintió cuidado con la ternura de una madre.
 
Luego volvió al trabajo… Un día cuando salían de la fábrica justo pasaba una monja, no de éstas, una monja de otra Congregación… en ese momento un compañero le dijo una grosería y este hombre lo bajó de un trompazo y le dijo estas palabras, “a los curas y a Dios decíle lo que quieras, pero con la Virgen y con las monjas no te metás”…. 
 
Esto es la maternalidad de estas mujeres, que toda religiosa tiene, la iglesia es madre y una mujer que se consagra es testigo de esa maternalidad de la iglesia. María y una mujer que se consagra es testigo de esta maternalidad.
 
Hoy en este día, la Virgen recibe este reconocimiento de Jesús el servidor. Recordamos que ella lo cuidó sirviendo.
 
Miremos a María siempre pronta a servir y démosle gracias a Dios porque en Argentina estas mujeres se organizaron para hacer su misión y en aquella época aún no se hablaba de inserción, y estaban insertas hasta la coronilla.   
 
Démosle gracias a Dios porque estas mujeres tienen el carisma del Padre Esteban y Madre María de Jesús, y a través de su trabajo sencillo pudieron mostrar a nuestro pueblo la realidad de que María es madre y que la iglesia es madre.  
 
A ustedes gracias… a ustedes y a las que las precedieron, gracias. Sigan apuradas…. Vale la pena…
21/03/2013
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