Habitat et Humanisme en Francia : Historia de un inicio...

En junio de 1944, nosotras empezamos en el Havre la antena de Habitat et Humanisme cuyo fin era procurar o crear alojamiento para los más empobrecidos, un hermoso programa y sin embargo muy complejo.

Veinte años después, nos hemos vuelto a ver, todos los actores de esta fundación, que ha continuado su dinámica y hoy en día está bien estructurada. 
Comprender, es remontarnos un poco en nuestra historia; que es un poco la de todo este grupo, reunido en los locales de Habitat et Humanisme el Havre, en este 27 de mayo del 2014.
Una historia antigua que se sitúa en los años 80 cuando con Claude Huret, cura obrero de la Misión de Francia se crea un grupo de reflexión, cristianos/musulmanes, en principio para ayudar al Obispo y al Imán del Havre a encontrar un lugar de culto musulmán; después para abordar las cuestiones de inserción y de alojamiento de los trabajadores inmigrados mal alojados. Reuniones, en que, con los sacerdotes obreros, tomaba cuerpo una “mayonesa” entre cristianos y musulmanes. Voluntarios y militantes, llegados por la ASTI (Asociación de apoyo a los trabajadores inmigrados), la APAAM (Asociación para la acogida y alfabetización de los inmigrantes) y la AHAM (Asociación del Havre para la acogida a inmigrantes), así como algunos elegidos. Con todos ellos iba a producirse una nueva dinámica en el devenir de la vida asociativa local, en particular en la fiesta de los colores, y también en las intervenciones de los barrios en torno al alojamiento.
 
Para nosotros, lo que marcó esta historia, fue el clima de amistad y creativo sobre un fondo de mantillo espiritual más allá de las religiones que nos unían. Esto era la Fe, es decir, el servicio al hombre y la voluntad de actuar al servicio de los empobrecidos. El tejido asociativo sobrepasaba los poderes del lugar, como el libro blanco que denunciaba las prácticas del OPHLM (Office public d’habitation à loyer modéré). Así fue como realizamos diferentes acciones: se creó el Fondo de alojamiento, más tarde por “la Ley Besson”, después la primera Agencia inmobiliaria de Vocación Social, (AIS), que fueron las primeras en poner en marcha los alquileres-económicos para las familias a quién nadie quería alquilarles casa.. 
Nada extraño, en este contexto, que estuviéramos seducidos por el proyecto “Habitat et Humanisme”: Crear alquileres sociales, gracias a 1/3 de fondos propios, 1/3 de subvenciones y 1/3 de préstamos de la caja de depósitos y consignación, con la idea de coeducación social, y acompañamiento de las familias realquiladas. Bernard Devert, creador de la Asociación en Lyon, vino al Havre a presentar el proyecto. 
 
Muchos fueron seducidos por el dinamismo, y el proyecto económico y social. Con el equipo que nos conocíamos desde hacía varios años a través del ASTI, se decidió la creación de una antena de Hábitat y Humanismo de la Alta Normandía, en Rouen y el Havre, y también en Evreux. Y esto sucedía cuando los movimientos estaban habitualmente animados por hombres, cuadros de empresa, de la banca y del sector inmobiliario, pero fueron sobre todo mujeres, mujeres militantes y comprometidas en el ámbito social quienes lo llevaron adelante al principio.
 
Como acabo de jubilarme profesionalmente, se me ha dicho: “Vas a poder dedicar tiempo a este proyecto…” En el equipo había a la vez profesionales y voluntarios, esto era una riqueza, pero no era fácil gestionarlo. Un voluntario nos marcó especialmente, Denís… Era gestor de patrimonios y no existía otro igual para colocar bien los productos financieros: “Hábitat y Humanismo reconcilia lo social y lo económico” decía él. Fue una pena que muriera demasiado pronto. El reducido equipo se reunía todos los martes, comían juntos en los locales de la asociación y allí se debatía y se decidía todo: Qué inmueble adquirir, qué familia escoger. Rápidamente se reclutó “un “empleo-joven”, y Magali se convertiría en secretaria durante varios años.
 

 Fotografia : Colectivo Item
 
¿Hasta dónde arriesgarse? 20 años después la pregunta está todavía latente. El actual Presidente de la antena del Havre, y presente en la reunión recuerda que algunas de estas familias están siempre presentes con situaciones sociales difíciles. Sin embargo ha habido procesos de inserción logrados cómo el de Thierry que había sido SDF. Yo fui animadora de este equipo durante 9 años, hasta mi marcha a Bruselas, y entonces me reemplazó Jean-Marcel André, que asistía al encuentro, dijo, refiriéndose a mí que, “mi comportamiento y mis actitudes son características de la formación de las Hermanitas de la Asunción en el acompañamiento a personas en situación de fragilidad”. Me llegó al alma haber sido reconocida en este trabajo como Hermanita de la Asunción.
 
Es verdad que André conoce a las Hermanitas de la Asunción desde hace mucho: primero por la tía de su mujer, Hna. Colombe-Marie, cuando pasó por la comunidad de Sfax en Túnez, después en el ambulatorio de Macón; allí él conoció a Hna. Claude, quien terminaría su vida con otras dos hermanas en un hospicio, en Grugny cerca de Rouen, a la que él fue a ver varias veces. Y finalmente en Habitat y Humanismo. Lo que sigue lo escribió el mismo: “Gracias a mi compromiso en el movimiento Habitat y Humanismo, dos nuevas Hermanitas se han cruzado en mi vida: Michèle, que acababa de participar como yo en el “Comité de los donantes”, que es encargada por el Comité de la ‘carta magna’ del buen uso del dinero recogido; la segunda, es Marie, venida a Lyon con familias del Havre realquiladas, con motivo del 20avo aniversario del movimiento.” 
 
Toda esta historia ha sido escrita para no olvidar los humildes comienzos, en el momento en que el movimiento se prepara a festejar sus 30 años en el 2015.
 
Ha Marie
27/04/2015
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