Fraternidad de San Basilio

Tendrían que ser nuestros hermanos de la Fraternidad los que os escribieran , pero están poco acostumbrados a coger el boli y por no ponerles en un compromiso los presentamos nosotras, las HA.
Caminan con nosotras desde hace años, un camino hecho de fidelidad, gestos, elecciones, que le han llevado a un mayor conocimiento de su fe, y, en 2008, a la renovación de sus compromisos bautismales, como era el proyecto y el sueño del Padre Pernet.Entre ellos existe una fuerte solidaridad y amistad. Además de los momentos que vivimos juntos (encuentros quincenales, días de retiro, preparación de la liturgia), descubrimos con placer que se reúnen entre ellos por problemas e intereses comunes, o también solamente por el placer de estar juntos. A partir del 2000, con la participación en los encuentros internacionales, conocieron a las fraternidades de Francia y Bélgica. Es gratificante ver cómo, en estas asambleas, se buscan y se entienden entre ellos aún sin conocer la lengua del otro.
 
Les presentamos alguno de ellos:
  • Luciana y Alfredo están entre los primeros. Tienen tres hijos y Serghiei, un chico bielorusso, proveniente de Chernobil.. Trabajando en la Cruz Roja Italiana, Alfredo, siempre ha estado muy implicado a nivel social. Está jubilado desde enero. Nosotras pensábamos: ahora tendrá más tiempo disponible… sigue bien ocupado…
  • Lamberto y Angela, varios hijos y nietos para cuidar. Lamberto es un buen carpintero. Cuando alguien necesita cualquier pequeño trabajo, siempre está disponible y en muchas ocasiones… sin cobrar. Angela es amiga de Rosina, que se ha quedado viuda. Se hacen mucha compañía, les gusta viajar juntas y no se pierden una reunión.
  • Emanuele y Ermanno: pareja de segunda generación de la fraternidad. Tienen dos hijos: Paolo y Emanuele, muy alegres y movidos… Pero cuando participan en nuestros encuentros están muy tranquilos. Ermanno es nuestro experto en ordenadores, como es muy dispuesto, lo “molestamos” mucho.
  • Fiorella: ella y su marido tienen una panadería, un trabajo muy sacrificado. Ella trabaja de día, él de noche. Fiorella no tiene buena salud, no obstante un sábado invitó a una quincena de personas de la fraternidad a una buena comida en su horno.
  • Lilia y Sergio: Lilia tiene una salud frágil. El año pasado, el marido tuvo un grave accidente donde casi pierde la mano. Su hermano es cardiohepático, con lo cual no puede vivir solo y Lilia lo ha acogido en su casa. Su hija espera su segundo hijo, va a menudo a casa de sus padres con su primer hijo y el marido. En Navidad Amadeo, el hijo mayor, durante una escalada, cayó un centenar de metros. Se rompió los brazos, piernas, columna, pero se salvó de milagro, ¿lo podéis creer? Lilia lleva la situación con serenidad, dice: “es la fuerza de la fe y la oración la que me sostiene”
En nuestra fraternidad hay un buen número de viudas (las mujeres sobreviven a los hombres). Noche, frío, lluvia, nada les para, siempre las primeras en llegar a los encuentros, y puntualmente traen su oferta para los niños de El Minia, un proyecto que la fraternidad ha acogido en 2001. Paramos aquí para no sobrepasar el espacio permitido.
Comunidad de San Basilio, Roma. Italia
 
25/06/2012
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