Francia-París : Encuentro de Fraternidad Nuestra Señora de la Asunción en la Casa Madre, octubre del 2017

Los días 28 y 29 de octubre 2017, éramos 50 laicos de las Fraternidades de Bélgica, Italia y Francia, acompañados de varias Htas para tener un fin de semana de capacitación y de recogimiento Espiritual. También estaban presentes Diana, laica asociada y Emiliana, laica queriendo empezar una Fraternidad en su parroquia.

 André OKITAPOY, de la Fraternidad de Bruselas, y Diana Nevière, nos cuentan:

Nos proponemos compartir lo que han sido nuestras dos jornadas de compartir, de reflexión, de oración y de escucha mutua sobre el tema “Portadores de esperanza y actores en el corazón de una sociedad a menudo violenta”. 

 
 
  La jornada se inició a las 9 a.m. en la capilla con la oración para encomendar al Padre Pernet y a la madre Antoinette Fage a todos los participantes. Cada participante se acercó a la tumba de nuestros fundadores ya sea con una flor como símbolo del florecimiento espiritual que cada uno desarrolla al compartir en su fraternidad y una vela como símbolo de la luz que cada uno de nosotros debe ser para el mundo. Al dejar estos símbolos dijimos nuestros nombres como para recordarnos el llamado que cada uno de nosotros tiene en la misión junto con las Hermanitas de la Asunció
 
 La mañana del sábado estuvo marcada por dos intervenciones de dos Hermanitas de la Asunción estudiantes de teología en Lyon. Antes de compartir sus intervenciones, querríamos señalar el hecho que a la vista de la edad de estas dos Hermanitas, Hoaï y Ernestina, vemos que el Señor siempre trabaja y continúa enviando obreros a su mies. ¡Ánimo y buena continuación para ellas dos!
 
 
                
 
   
 
       Su intervención trataba de la actitud de Jesús ante la violencia. De entrada ellas nos hicieron comprender que la violencia existe desde la noche de los tiempos. Así, pues, Cristo no escapó de ella. Frente al sujeto del Reino de Dios que fue para El lo más querido, Jesús no transigió. Su enseñanza fue radical, provocadora, revolucionaria y en este sentido violenta. (Mt. 23, 13)
 
De estas afirmaciones frente a la actitud de Cristo me vienen al espíritu una serie de preguntas:
- El cristiano, portador de esperanza, ¿se inscribe todavía en esta radicalidad frente al mundo que le rodea?
La vigilia de todos los Santos está marcada por la fiesta de halloween ¿el cristiano sabe tomar altura?
- En África y en América Latina “pastores” mueven masas al servicio de regímenes sanguinarios en nombre del Evangelio mientras que ellos se bañan en oro.
Sin ser negativista, hago un guiño a los Obispos congoleses que han trabajado duramente para el acuerdo llamado del día de San Silvestre cuya aplicación crea problemas.
 
     El cristiano portador de esperanza tiene una gran responsabilidad en relación a la violencia. En este contexto, el término violencia no es solamente físico o verbal. Existen todas las violencias psicológicas: la pobreza, la enfermedad, el hambre, la injusticia social, el racismo, etc.
 
Para combatir todas estas violencias, realicemos cada uno esas pequeñas cosas que están en nuestra mano a diario.
 
 
 
 
        
 
         
Por la tarde, una sicologa y una experta en comunicacion hicieron una conferencia taller sobre "la comunicacion no violenta
 
Las dos mujeres que intervinieron nos han encaminado hacia cuestiones más prácticas, a saber:
- ¿Cómo posicionarse, avanzar e incluso progresar en un mundo violento?
- Nuestro origen y nuestra religión ¿nos acercan?
- ¿Cómo la religión da un sentido particular a nuestro recorrido y modo de vida? 
En efecto, a todas estas cuestiones ninguna de las dos mujeres tenía una receta mágica. Sin embargo, gracias a estas preguntas abiertas la asamblea ha ofrecido elementos de respuesta.
Fue en un compartir muy interactivo y todas las respuestas fueron buenas. Así que pudimos avanzar y escribir un proyecto común para el amor y el respeto en nuestros ambientes de vida.
 
     La mañana del domingo, fue consagrada a la peregrinación a Nuestra Señora de las Victorias. Esta etapa fue importante pues para nosotros era una ocasión de poner nuestros pasos sobre los pasos del Padre Pernet a fin de depositar en él nuestras cargas: proyectos, miedos y angustias.
 
 
            
  
 
       Vivimos un tiempo de enriquecimiento espiritual intenso.
 
En conclusión, esperamos que encontréis razones para profundizar las cuestiones del “Vivir juntos”, pues nuestro desafío como cristianos portadores de esperanza es ser artesanos de paz en una sociedad a veces violenta.
 
 
 
 
 
 
 
 
21/11/2017
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