Francia - Euphrasie y Hà: un tiempo en el EHPAD , en Issoudun

Para Aspirantes o Postulantes en Formación en Francia, las vacaciones son un tiempo de descanso, de ponerse al día y la ocasión de conocer diversos lugares de presencia de Hermanitas de la Asunción, entre los cuales están los centros geriátricos asistidos. En el marco de la comunidad, las jóvenes comparten nuestra vida cotidiana y practican el francés.
Nuestra comunidad de Hermanitas residiendo en EHPAD, de Issoudun, es actualmente de 27 hermanas. Se les han unido 4 Religiosas de la Asunción.
 
 
El establecimiento tiene capacidad para 68 residentes, ahora residen 27 religiosas (4 HA se alojan fuera), un anciano sacerdote, 40 laicos de los cuales 31 son mujeres y 9 hombres. La Casa gusta por su originalidad, es antigua transformada con ingenio en Residencia Asistida, según la normativa. Algunos bonitos techos y paredes con aparentes piedras son un regalo para la vista.
El gran parque contiguo ofrece el frescor de su vegetación y grandes avenidas para pasear, pero muchos no pueden recorrerlas hasta el fondo. Felizmente una gran terraza permite pasear sin riesgos y vivir en ella actividades al aire libre… Una reciente Unidad para enfermos de Alzheimer prolonga el pasillo de la planta baja.
Es una gozada ver cada día a numerosos visitantes ir y venir. La mayor parte de los residentes son de los alrededores y la hora de la merienda da ocasión a las visitas, la convivencia, las familias se conocen o se reencuentran después de haberse perdido de vista. Esto crea un ambiente simpático que estimula a nuestra Directora y su personal. La animadora, joven y dinámica, no ahorra esfuerzos para que los recién llegados encuentren su lugar y se integren.
 
 
Dos días festivos jalonan el año. Uno con ocasión de aniversarios de vida religiosa de las hermanas a las que se asocia eventualmente la celebración de un centenario u otros… El otro día festivo es la comida campestre con animación, en primavera, en la terraza – bajo toldos, con mesas y sillas prestadas por el Ayuntamiento. ¡Claro, si ese día el sol está de nuestra parte, resulta mucho mejor! La invitación es amplia: familias o parientes de los residentes, voluntarios, todo el personal. También invitamos a nuestro dinámico párroco que se alegra de volver a ver a sus antiguos feligreses y de conocer algo más la Residencia. Para no sobrecargar el trabajo del servicio de cocina, que nos sirve una verdadera comida de fiesta, todos los presentes: cuidadores, limpiadores, administrativos, participan en el servicio de mesas con el personal de restauración.
 
La Residencia Asistida, como lugar de cuidados y de empleo es también terreno de cursillos o prácticas para futuros profesionales. Muchos jóvenes pasan por la Casa. Nuestra Directora acoge también gustosa a nuestras jóvenes en estancia de formación.
 
Así, este año, la llegada de Euphrasie futura novicia malgache, y de Hà, aspirante vietnamita, no desorientó a nadie… Françoise Evrard, responsable de la Comunidad, de acuerdo con el personal, les había preparado un ligero programa de participación para una ayuda concreta:
- conducir al comedor a personas dependientes para el desayuno después del aseo y de las curas. Euphrasie y Hà iban, por turno, a ayudar a servir el café, untar el pan con mantequilla, y estar al cuidado de cada uno/a. Una empleada se ocupaba de las personas con riesgo y la enfermera estaba presente como prevención.
- Una u otra prestaron la ayuda que hacía falta en la sacristía, y también en 
- el cuidado y riego de las plantas que alegran los pasillos, con Angèle Céleste que conoce las atenciones necesarias a cada especie.
 
Las visitas a unos y otros daban alegría y ayudaban a conversar en francés. La animadora abrió voluntaria sus actividades de la tarde a Hà y Euphrasie. Además no se puede ir a Issoudun sin descubrir un poco el entorno, 15 días se pasan pronto…
 
En su revisión de estas dos semanas, Hà dice: “Llama la atención ver personal joven que trabaja con alegría para atender a personas mayores”. Y Euphrasie: “Me ha impresionado la mutua ayuda, la simpatía del personal sobre todo de los más jóvenes”. Puede ser que lo más difícil fueran las comidas. La convivencia no es siempre fácil con personas que tienen duro el oído o que repiten sin cesar las mismas cosas…
 
La sonrisa agradecida de algunos, las discretas lágrimas de despedida, nos revelan que algo importante se había vivido a pesar de los muchos años, las carencias y la dificultad de la lengua.
 
Después de su marcha nuestra comunidad releyó lo vivido en estas prácticas.
He aquí algunas impresiones: - “Ha sido una suerte para nosotras. Ellas han aportado alegría y simplicidad. Me sentía un poco menos vieja ya que encontraba en ellas lo que nos importa de veras.”
- “Euphrasie habló con una residente que creía tener raíces malgaches. ¡Le entregó un dibujo para que lo hiciera llegar a su ‘prima’!” – “En la mesa Hà hizo muchas preguntas sobre la vida en la Casa, sobre la Carta (o filosofía) de la Residencia.” – “Me impresionó tanto por su seriedad como por su sonrisa permanente.” – “En la casa se notaba una acogida recíproca. Vinieron varias veces a las sesiones de animación, tomaban notas para preguntar luego lo que no habían entendido.” 
Los tiempos de oración fueron vividos con responsabilidad y asiduidad a pesar de la pobreza de nuestras posibilidades en cuanto al canto. Por otra parte el hecho de ser dos fue un ‘plus’ para ellas y para nosotras. “Nos obligó a hablar francés juntas y nos permitió intercambios sobre nuestras culturas respectivas.”
 
[Como no había acogida posible en la Residencia pudimos obtener el alquiler de una habitación para los 15 días en el internado parroquial donde residen las 4 HA y que estaba vacío durante las vacaciones.)] 
 
Hna Françoise y la comunidad de Issoudun
08/12/2014
Enregistrer au format PDF Imprimer l'article Enviar la referencia de este documento por email enviar por email
> Tous les articles remonter Remonter