Experiencias de Navidad a lo largo del año “Alégrate, salta de gozo, porque el Emmanuel vendrá a ti, oh inmigrante !”

El 18 de Diciembre es el dia dedicado al “Migrante” por la Organización de las Naciones Unidas. Celebrar este dia es hacer visibles las innumerables dificuldades, gérmenes de cambio y acciones solidarias de las personas, familias y grupos de inmigrantes para mirarlas con los ojos del corazón. Laura Bauer nos ofrece un momento orante. A través de “Experiencias de Navidad a lo largo del Año”, nos descubre la semillas de vida nueva que aprendió a reconocer compartiendo la vida cotidiana de los inmigrantes al Centro Family Heatlh Service de las Hermanitas de la Asunción a East Harlem, New York.

Jesús se manifiesta en la vida frágil, de mujer y varón, llamados Brissia, Jesbeli, Jocelyn, Katelyn, Megan, Jasye, Juan Carlos, Angel, Ruby, Salvador, Andreas, y sí, Jesús. Estos santos tienen ojos luminosos, son bellos buscadores del pecho de sus madres, heraldos del hambre y sucios pañales, corazón afectuoso con un gran potencial y esperanza.

Nacieron de esposos preocupados, padres y compañeros cansados de trabajar. Estos hombres realizan los trabajos más duros durante 12 horas seguidas lavando platos o arriesgando su salud excavando viejos edificios de apartamentos, con la única protección de una máscara contra el amianto y otros polvos y pólvora peligrosos. Estes Josephs viven siempre con pánico e intentan permanecer invisibles, sin jamás saber cuando una irrupción de agentes de la Seguridad los acorralará y los separará para siempre de su familia y de sus hijos, que son ciudadanos de USA. 
 
Mary es una madre adolescente contenta con su primer hijo, buscando en rebajas ropita para bebes, temiendo que el sello para la comida no cubra los pañales, llevando ropa de verano en invierno, para ahorrar y poder comprar una cuna. 
 
Mary es una mujer que acaba de cumplir 30 años y ha tenido su quinto hijo, el primero en USA, porque dejó a los otros cuatro en Méjico para que sus abuelos los criaran. Hubiera sido demasiado peligroso para ellos intentar cruzar las fronteras por ser demasiado jóvenes. Está muy preocupada por ellos, los echa mucho de menos, y se pregunta si alguna vez volverá a verlos. Su estancia es un piso de tres habitaciones compartido con otras cuatro familias. La tubería de vapor a lo largo de la pared es su fuente de calor. El padre duerme en una manta en el suelo y la madre duerme con los demás hijos. Los adolescentes quiças tengan una cama, pero probablemente no. Sus corderos y cabras son ratones y cocarachas, “atrevidos” ratones que no dudan en correr a la vista de todos en pleno día. Y para esta estancia deben pagar $1.500 mensuales. El hecho de compartir el coste entre cuatro familias les ayuda, pero les queda muy poco dinero para comer, vestirse y para comprar medicamentos.
 
A pesar de esta triste realidad, estas “santas familias” creen que la vida será mejor para sus hijos. Viven con alegría y gratitud. Dios está con ellas: El Emmanuel las acompaña. “Alégrate, salta de gozo, porque el Emmanuel vendrá a ti, oh Inmigrante.” 
 
Laura Bauer, enfermera al Family Health Service de las Hermanitas de la Asunción 
East Harlem – New York (USA)
20/12/2011
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