Experiencia intercultural en la comunidad Cristiana / Campoy - Lima (Perú)

Campoy está situado en el distrito más poblado de Lima – Perú. Desde hace ya varios años, dos comunidades de Hermanitas de la Asunción, compartimos vida y misión con este pueblo. Entre las muchas experiencias que le dan “forma y color” a nuestra inserción aquí, está el rico compartir con las comunidades cristianas que conforman la gran comunidad parroquial. Este año, celebramos el 10° aniversario de la Parroquia, así que los motivos de celebración amplían aún más la dinámica festiva que caracteriza a nuestro pueblo.
 
En varias ocasiones, voluntarios especialmente venidos de Francia, han llegado para compartir su vida y ofrecer su servicio en las diferentes pastorales que animan el camino de las comunidades cristianas. Este año, con ocasión del 10° aniversario de la parroquia, un grupo de 26 franceses fueron invitados por nuestro párroco - Humberto Boulange - para unirse a la celebración.
 
Acogidos por diferentes familias del barrio, vivimos con ellos tres semanas de encuentro, intercambio, trabajo colectivo, que incluyó la participación en las celebraciones de Semana Santa. En la comunidad del Noviciado acogimos a Marie y Gabriel una pareja que venía de Amiens
 
Junto a otras compañeras, Marie participó del servicio de comedor comunitario, mientras que Gabriel con otro grupo de franceses y varias mujeres del barrio, pintaron la capilla de una de las comunidades cristianas. Fue una oportunidad de intercambio y de servicio gratuito acompañado del gesto, la risa y la alegría tan propios de ese lenguaje que se expresa más allá de las palabras. 
 
Antes de partir, nos dejaron el mensaje de su experiencia:
 
“A lo largo de esta tres semanas, su casa fue refugio de paz, frescura, alegría, vida y risa. Pero este oasis no está en medio del desierto; está en medio del mundo. Conocen a cada uno. Cada quien puede acercarse y e irse con el deseo de vivir mejor la fraternidad. 
 
Como pareja, nos conmovió mucho ser tan sencillamente acogidos en medio de ustedes y compartir un poco de su vida… Vimos una comunidad acogedora, donde enseguida uno se siente a gusto. Una casa linda y un oratorio que reúne y eleva… Pudimos intercambiar mucho: La Iglesia del Perú, la Iglesia de Campoy, la teología de la liberación… Los tiempos de oración vividos juntos, fueron momentos de gracia.
 
Participar con la comunidad cristiana en las celebraciones de Semana Santa, alimentó de manera especial esta experiencia. Nunca hasta la fecha, habíamos vivido viacrucis tan vivientes; enraizados en la realidad del pueblo y orientados hacia la Vida”…
 
Para nosotras, hermanitas de la Asunción, este tiempo de convivencia, nos enseñó una vez más la riqueza de la diversidad y el valor de un intercambio que trasciende el idioma, las costumbres, los horizontes culturales… dándonos motivos de aprendizaje mutuo que disfrutamos ampliamente. La oración cotidiana, extendida a la mesa donde compartíamos el pan y la vida juntos, nos permitió comulgar en una misma experiencia de fe y de amistad. 
 
 
Nos alegró mucho la presencia de Annick, Hermanita de la Asunción, quien también hizo parte del grupo de franceses que nos visitaron. A ella le correspondió hospedarse en casa de Gloria, religiosa de Nuestra Señora de Evron, con quien compartimos muy de cerca nuestra inserción en el barrio. Esto nos permitió aprovechar varias ocasiones de encuentro que hicieron aún más bella esta oportunidad de intercambio.
 
Creemos que tanto a nosotras, como a Marie, Gabriel, Annick, sus compañeros franceses y toda la comunidad parroquial, esta experiencia nos dejó un sabor a Reino, acompañado de gozo y cercanía. Juntas, damos GRACIAS por ello!!!
 
Hermana Luz Miryam, Hermanita de la Asunción
 
02/05/2012
Enregistrer au format PDF Imprimer l'article Enviar la referencia de este documento por email enviar por email
> Tous les articles remonter Remonter