Estudio de Evangelio 3.0

…El reino de Dios se parece a un hombre que saca de su baúl cosas nuevas y cosas viejas… (Mt 13, 52)

Cómo este hombre en la Parábola del Reino hoy se dan estas realidades, la “novedad” de los medios que nos permiten saltar fronteras espaciales y la búsqueda de los jóvenes que se mantiene en el tiempo. Ante esto, la intercomunicación y la falta de comunidades eclesiales próximas que ayuden a algunos jóvenes a crecer en la fe, surge la alternativa del E.Ev 3.0, pues también a través de Internet, la Palabra sigue siendo “viva y eficaz” (Heb 4,12)
 
Los primeros encuentros se dieron de manera espontánea en esa creatividad que nace de la búsqueda y de la necesidad... pasados los años nos preguntamos si esta experiencia vivida que tanto nos había ayudado no podía ser una propuesta desde la PJV para vincular a algunos jóvenes que buscando un grupo de fe estaban dispersos en distintas ciudades. Lo propusimos, fuimos invitando y desde hace dos años compartimos semanalmente este espacio. 
 
Al principio es extraño, y tiene sus limitaciones (la mayor de ellas el no vernos físicamente) pero… “todo se vuelve bien para los que aman a Dios” (Rom 8,28)
Nos reunimos una noche a la semana, cuando quienes participan llegan a casa (22h aproximadamente) y utilizamos el método del E.Evangelio (ver-juzgar-actuar). El curso pasado trabajamos “Jesús ante la injusticia y su respuesta de esperanza”. Cada semana colgamos en una plataforma web un documento con el fragmento escogido que nos permite durante los encuentros modificarlo y trabajarlo a tiempo real mientras en uno de sus márgenes hay una ventana donde se desarrolla el compartir. 
 
Actualmente somos 5 (si somos más el encuentro se hace difícil), comenzamos con un tiempo informal de preguntarnos por la semana. Después leemos y analizamos el texto en sí, comentamos sobre lo descubierto y sobre la persona de Jesús, lo contrastamos con la propia vida y terminamos con una oración. Aunque todos no se conocen “en persona” hay una relación de gran cercanía que profundizamos en los tiempos fuertes de la Iglesia acompañándonos en la fe diariamente a través del Whatsapp (aplicación móvil)
 
Lo mejor es que “escuchéis” la experiencia de María y Cecilia, dos de las participantes del grupo:
 
¿Por qué participas?
Cecilia - Yo llevaba un tiempo buscando un grupo de oración con el que compartir las cuestiones de fe y tratar de esos temas que no solemos plantearnos en el día a día, tratando de profundizar en lo que me mueve por dentro y tratando de encontrar a Dios en los pequeños detalles. Participé en la JMJ con el grupo de los jesuitas y ahí hacíamos unos grupos similares que me encantaron, así que cuando Valle me planteó esta opción, pensé que se adaptaba perfectamente a mis necesidades. (Cecilia)
 
María - Lo primero de todo, supongo que porque tengo una inquietud espiritual. Jesús sigue siendo una figura que me atrae y me intriga… Este grupo fue una oportunidad para hablar de Él de forma sencilla, sin prejuicios ni miedos. No lo busqué, fue una oportunidad que me ofrecieron y quise probar sólo por la novedad que representaba. (María)
 
¿Qué te aporta en tu vida?
Cecilia - A mí me sirve como vía de escape, es decir, como un momento en la semana para alejarme del “mundanal ruido” y centrarme en preguntas y emociones que no suelo poder responderme en el día a día. Por otra parte, creo que es importante vivir la fe en comunidad, con otras personas que, al igual que nosotros, atraviesan las mismas fases, las mismas dudas… Al final es un momento de formación y crecimiento personal.
 
María - Me aporta una visión mucho más detallada del mundo, centrada en los pequeños detalles como forma de encontrar a Dios. Me aporta la libertad de no vivir una vida espiritual en función de unos cánones que otros decidan sobre qué es o no es ser cristiano. También un lugar donde desmontar todas las estructuras construidas en torno al mensaje de Jesús, yendo directamente a las bases, a su persona y su vida, a su lucha por devolver la dignidad a las personas, en especial a las que viven situaciones duras. Me aporta, en resumen, una disposición a la acción.
 
¿Qué descubres de Jesús?
Cecilia - Descubro su humanidad… No es que la desconociera, sino que aprecio su realidad, adaptada a situaciones actuales, el día a día de su tiempo no difiere demasiado del nuestro, problemas parecidos, situaciones similares… y para todo tenía una respuesta de esperanza y fe. Descubro con una cierta claridad su mensaje y la manera de adaptarlo a mi vida, en nuestras relaciones tanto con Dios como con nuestras familias y l gente que nos rodea.
 
María - Pues… ahora mismo, que me siento con la confianza de dudar, de cuestionarlo, descubro esa presencia que respeta las distancias, sin juzgar y sin abandonar. Que su vida y su mensaje son revolucionario y no me deja indiferente. Que es desconcertante, y desafiante, que tiene una autoridad interior irresistible, y una forma de escuchar el corazón única. Que es coherente, sencillo… y que sigue sin perder la esperanza en las personas.
 
Para nosotras como Hermanitas, es una alegría compartir la vida de este grupo, crecer con ellos y seguir aprendiendo y escuchando la Palabra que siempre es nueva y que ilumina la vida y el camino cotidiano, valiéndose de los medios de hoy puestos al servicio de la VIDA, del ENCUENTRO y la EVANGELIZACIÓN.
 
Ha Lucía, Comunidad de Sevilla
15/04/2014
Enregistrer au format PDF Imprimer l'article Enviar la referencia de este documento por email enviar por email
> Tous les articles remonter Remonter