Esteban Pernet : su experiencia

Este sacerdote de fuertes convicciones y que acaba de fundar una nueva Congregación : los Agustinos de la Asunción – le ayudará a definir su vocación, comunicándole su pasión por Cristo y su amor a la Iglesia. Encontró su camino como Religioso de la Asunción; una larga etapa de maduración se abre para él. En 1850, a la edad de 26 años, pronuncia sus primeros votos religiosos. En 1858, el 3 de Abril, es ordenado sacerdote. Enseña entonces en Nîmes y se ocupa de un "patronato" que reúne 200 niños de familias obreras.

Escuchémosle contarnos su experiencia :

"Siempre tuve en el corazón el amor del pobre; nacido en un medio obrero, mis padres eran campesinos, ya tenía una idea; sin embargo, quedé poco tiempo en la casa paterna. En verdad comprendí lo que llaman "el mal del obrero" y los remedios que se deberían aportar, cuando en Nîmes el Padre d’Alzon me confió ese famoso patronato del cuál aun se habla allí; ¡sólo Dios sabe el trabajo que me daban esos 200 niños el jueves y el domingo!

"vi miserias que no conocía ni de nombre..."

Forzosamente, estaba en contacto con sus padres que visitaba tan a menudo como me era posible, sin llevarles por supuesto ninguna ayuda económica. No sé porqué esta pobre gente me contaba sus penas y sus miserias, sobretodo las mujeres del Enclos Rey me demostraban una gran confianza, y es allí donde vi miserias que no conocía ni de nombre.

Es pues allí en Nîmes donde tuve por primera vez la idea de la obra de la Hermanita. En aquél tiempo, las fábricas de alfombras y otras marchaban bien, no había tiempo para cuidar a los enfermos que se desesperaban; además en la familia del pobre como en la del rico (pero no pensaba en esta última), había que decir y que hacer muchas cosas que ni el hombre ni el sacerdote podían hacer.

Se necesitaba una mujer, y una mujer religiosa. Se hablaba de las enfermeras del Padre Soulas, pero no era todo lo que se necesitaba; además, estaba pensando en otros obreros que los de Nîmes. No dije nada de todo esto y guardé el asunto en secreto muchos años hasta que llegara la hora de Dios. En esa hora, encontré a vuestra Madre María de Jesús, conocida en ese momento como Antoinette Fage.

 
13/05/2011
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