España - Mi vida de Ansa en Madrid

Soy Ansa, una cristiana llamada a vivir el Evangelio abierta a la “Novedad” de lo cotidiano como lugar privilegiado de la Experiencia de Dios. No puedo encontrar a Jesús de Nazaret sino en el camino de la vida (Ev. Emaús). Estoy enraizada en Madrid (España) en el barrio de Vallecas de unos 500.000 habitantes con un alto % de paro. Se trata de un barrio comprendido por personas con sentido comunitario, sensibilidad en la lucha por la justicia y el bien común. Predomina una ideología política de izquierdas y a nivel eclesial existen Comunidades de Base con un espíritu reivindicativo y desde la persona de Jesús.
 
Intento estar abierta a Dios y a los hermanos, en el barrio he echado raíces, me conocen y conozco las situaciones de mucha gente. En él, intento descubrir los pequeños signos de esperanza y los comparto (ejemplo, apoyo a los desahuciados). Jesús nos traza el camino del compartir, un compartir vital, en la vida y desde la vida. “Tenía que parecerse en todo a sus hermanos…” Heb. 2,17. Siento un gran respeto hacia las otras personas, para mí son lugares sagrados. 
 
Hace tres décadas que un pequeño grupo de profesionales detectamos la necesidad de trabajar a favor de la Infancia, creamos una Asociación sin animo de lucro en la cual continuo trabajando. Forma parte de la Red de los Servicios Sociales Especializados en la Infancia del Ayuntamiento de Madrid. En la actualidad somos 50 profesionales interviniendo en la Desprotección de la Infancia. En los últimos años en que hemos crecido tanto, estoy liberada para llevar la Gestión. En el trabajo laboral es donde paso la mayor parte de mi tiempo, el trabajo es absorbente. Para mi tienen especial relevancia las pequeñas cosas de cada día, como es en el caso de la lucha por la justicia, por la dignidad de la persona, intentando ser clara en las aportaciones (si das confianza el otro crece) para que el personal sepa a qué atenerse, con un sentido de igualdad para todos intentando ser objetiva, sencilla y recta de corazón. “Solamente me propongo ser sencillo y recto en todas las cosas” E..Pernet.
 
Por otra parte, trabajo en otros ámbitos acompañando a personas sencillas que he conocido en diferentes circunstancias de la vida, unas en momentos puntuales y otras en las que mantengo una relación atenta a sus necesidades, El Señor me llama hoy por la voz de los pequeños, ofreciendo tiempo, disponibilidad, escucha, fraternidad, compartir y apoyo. Es donde escucho la llamada del Señor “estoy a la puerta y llamo” Se trata generalmente de personas poco valoradas, viven situaciones difíciles y algunas de ellas no están aceptadas socialmente. Trato de descubrir la Presencia del amor en el otro. Para mí estos acompañamientos son exigentes, intento de estar atenta a pequeñas cosas de su vida. Pienso que en ello se unifica mi compromiso en la fe, mi sensibilidad y mi formación.“Que vuestros actos hablen Jesucristo”. E. Pernet.
 
Formo parte de la Comunidad cristiana de una Parroquia en la que destacaría la acogida, sensibilidad, sencillez y la preocupación por la formación de las personas. En ella existen gran variedad de grupos, (creyentes y sociales). Participo en alguno de ellos como por ejemplo “Nuevos vecinos” (emigrantes) aportando formación parental y también participo de la formación permanente de Teología.
Un pequeño grupo nos reunimos semanalmente por la noche para celebrar la Eucaristía, llena de vida en la que participamos de forma profunda en un clima fraterno y de confianza. También compartimos la cena.
 
Algunos fines de semana acudo a unos pueblos rurales en los que hay carencia de Ministerio sacerdotal, participamos algunos laicos llevando a cabo Celebraciones de la Palabra. Así mismo se da un mayor apoyo en los tiempos fuertes. 
 
Es por la noche cuando acudo al Padre con confianza, en el silencio, “El subió al monte a solas para orar” Mt, 14,23 es cuando mantengo mi espacio de encuentro con el Señor recogiendo humildemente aquellas situaciones, hechos que me han marcado a lo largo del día. Ello me da una mirada esperanzada sobre la vida. Es un rato en el que me pongo a disposición de su Palabra y a la escucha del Espíritu haciendo verdad en mi vida para que sea El quien vaya marcando mis pasos sabiéndome que su Presencia me precede. En el encuentro se da el diálogo en el que me puedo expresar desde lo más hondo, sé que El me acompaña siempre. Desde el corazón, me reconozco pobre, limitada “porque cuanto más débil me siento, tanto más fuerte soy” 2 Co. 12,10. También es un espacio de acción de gracias. En lo más hondo siempre está el deseo de ser habitada por El y de ir mas allá. Doy gracias por los amigos, ellos son un puntal en mi vida y para mi tienen un lugar especial. También algunos miembros de mi familia pero ellos viven más lejos.
 
Madrid (España) 4-01-2013 - Pepi Vallbona
28/02/2013
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