Encuentros en la Fiesta de la Asunción en Brazil

Nuestras comunidades, en Brasil, celebran todos los años LA ASUNCIÓN DE MARÍA con los grupos de laicos ‘Amigos de la Asunción’. Cada comuni-dad escoge su manera de hacerlo. Facilitamos la redacción de lo que han vivido en el 2012 las dos comunidades de Sao Paulo y la comunidad de Caruaru.

Encuentros en la Fiesta de la Asunción en Sao Paulo, el 26 de agosto.

La espera:
Cada año cuando se va acercando el mes de agosto los corazones se preparan con el cálido pensamiento de este encuentro que siempre nos trae su impronta de felicidad, ha veces teñido de cierta preocupación, sobre todo por parte de los que nos hacen el regalo de su presencia 
indefectible. Se percibe buen espíritu a partir del encuentro de preparación del equipo organizador.
 
La fiesta:
Abrazos calurosos y sonrisas contagiosas marcan la llegada de cada grupo acogido por el equipo dispuesto para la circunstancia, lo que hace que la alegría se expanda a través de toda la casa y el jardín. Personas y grupos de cada barrio y de comunidades de base, de nuestros lugares de inserción, antiguas o actuales aseguran la logística del encuentro. Un grupo prepara la celebración, otro anima los cantos con acompañamiento musical, hay también frases cálidas y acogedoras sobre paneles coloca-dos en lugares estratégicos; otro grupo ha dispuesto papeles en blanco donde diferentes personas han escrito frases de ánimo o de agradecimiento hacia las hermanas y llamadas a una vida compro-metida en el amor, la confianza y la lucha por un mundo mejor; otro grupo ha decorado los lugares de la celebración y la comida de mediodía; otro ha cocinado los distintos platos de base; decimos ‘platos de base’ porque cada familia ha traído algo para compartir con otros. Los sabores son variados y deliciosos. Además, como cuando la multiplicación de los panes (Jn. 6, 5-14) “Todos comieron todo lo que quisieron y aún sobraron muchos cestos” que se repartieron entre las familias para que lo llevaran a sus casas.
 
La oración:
De costumbre la celebración de la Palabra con la Eucaristía se celebra por ‘Amigos de la Asunción’ y los ministros de la Eucaristía de sus comunidades. Este año Joao Luiz, de la Comunidad local, fue nuestro celebrante. Después de las lecturas del día (Josué 24, 1-2, 15-18 y Jn. 6, 60-69) nos pidió interrogarnos atentamente sobre ‘a quién queremos seguir’. En un mundo donde se busca la felicidad en la posesión de cosas, nosotros, cristianos/as, amigos/as de las Hermanitas, debemos saber a quién queremos seguir. Señaló la importancia de poner al servicio de otros los bienes adquiridos y puso como ejemplo la casa de las hermanas siempre abierta, acogedora, donde las hermanas mantienen una actitud de servicio, ternura y alegría. El rito de la Eucaristía nos permitió comulgar con toda la familia de la Asunción al servicio de los más pobres.
 
Después la comunidad de Mauá habló de lo que ella había vivido durante la semana en que visitó a la comunidad de Ibirité-Minas Gerais. Rememoró: los talentos de cada una de las hermanas que crean la armonía de la comunidad; de la excelente acogida; de los servicios hacia los más empobrecidos del barrio; del ánimo de Bete en su lucha y confianza en el tratamiento doloroso de la quimioterapia.
Para terminar subimos hasta la gruta de Nuestra Señora de la Asunción. ¡Qué hermosa fue esta procesión de más de 60 personas caminando por los senderos cantando y orando!
 
Después de este tiempo de celebración, nada mejor que una buena merienda con barbacoa al estilo brasileño, conversaciones, música y alegría en la casita campestre y acogedora del fondo del jardín. Fueron horas inolvidables.
 
Para nosotras, Hermanitas, ver como el proyecto del Padre Pernet y de María de Jesús se actualiza y se realiza hoy nos aporta siempre un nuevo aliento. Que María bajo la advocación de la Asunción sea nuestro modelo de mujer acogedora, animosa, sabia y generosa.
 
Hermana Dirce y Laurinda das Freitas Duque
(Tabao da Serra y Jardim Monte Kermel en Sao Paulo).
 

En Caruaru (Comunidad Padre Inacio) el 11 de agosto.

“La vida entera de María, poco a poco, se integró en la de Jesús y la historia del Reino; lo que hoy celebramos es la realización final de una obra a la que Ella consintió, colaboró y a la que se entregó en plenitud” (Dolores Aleixandre).
 
Nuestra comunidad integró las fiestas de la Asunción de Nuestra Señora en todas las celebraciones de nuestro sector pastoral compartiendo la Palabra y hablando del sentido de la vida religiosa consagrada. Además nos reunimos muy especialmente el 11 de agosto por la tarde con el pequeño grupo de laicos que acompañamos desde marzo de este año aquí en Vila Padre Inacio para reflexionar y festejar la Asunción de María.
 
Empezamos por un tiempo de oración a partir del MAGNIFICAT de María, ofreciendo con Ella los motivos que tenemos para dar gracias y alabar al Dios de la vida. También oramos por las personas que han formado y forman parte de nuestro caminar espiritual y por las que han contribuido a nuestra experiencia de Fe. Nos emocionó oír a uno u otro de los presentes decir el nombre de una H.A. como impulsora del seguimiento de Jesús en el proyecto del Reino de Dios.
 
Antes de señalar la importancia y poner el acento como Congregación en la Asunción de María, cada participante fue invitado a expresar qué invocación de María sentía más cercana. Como estamos en Brasil, es natural que fuera Nuestra Señora Aparecida la más mencionada. Introdujimos el tema de reflexión, a partir de elementos históricos, como la solemnidad de la Asunción de la Virgen María, su significado desde el origen del catolicismo. Cómo en el siglo VII se celebraba bajo la advocación de la “Dormición de nuestra Señora”, y se tuvo que esperar otro siglo para que “Dormición” se cambiara por ASUNCIÓN, proclamada solemnemente en 1950 por el Papa Pío XII.
 
Presentamos al grupo el aspecto de la Asunción vivido por la Congregación, y para ello tomamos el nº 12 de nuestra Regla de Vida:
“Como María, mujer de su pueblo, estamos presentes en los humildes comienzos de la Iglesia. Su Asunción nos da la certeza de que un mundo nuevo se está gestando; Ella sostiene nuestra esperanza y nos hace audaces para comprometernos con nuestros hermanos y hermanas en la transformación de la Humanidad.” (R.V. nº 12)
Al acabar rezamos la oración de Convención que Madre Marie du St Sacrement hizo en la peregrinación nacional a Lourdes en 1901 y que Madre Marie Madeleine Termont renovó en agosto de 1971:
 
“Venimos a Ti, María, con vivo reconocimiento y plena confianza.
Te agradecemos todas las gracias recibidas este año.
Te confiamos de nuevo nuestra vida apostólica.
Enséñanos a servir a Cristo y a participar en su misión de salvación.
Entre tus manos prometemos fidelidad a la Iglesia y a las exigencias de nuestra vocación.
Nuestra Señora de la Asunción, conduce la Congregación según el plan de Dios.”
 
A continuación compartimos un delicioso ‘lunch’ brasileño.
En la ternura y con danzas.
 
Comunidad de Padre Inacio

 

25/10/2012
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