ENCUENTRO LAICOS Y RELIGIOSOS/AS – OCTUBRE 2013

Algunas cifras
400 religiosos/as
750 laicos
21 sacerdotes
10 diáconos
3 obispos
 
Cerca de 150 Institutos Religiosos representantes de todas las Diócesis de Francia, Canadá, Italia y Bélgica

 
El año 2007, en Lourdes, la CORREF (Conferencia de Religiosos y Religiosas de Francia) invitó a laicos vinculados a Congre-gaciones, a reunirse. Estos vínculos son diversos: Laicos compartiendo la oración de una comunidad, laicos afines a la espiritualidad y el carisma de una Congregación, laicos perteneciendo a la misión de un Instituto, laicos responsables de establecimientos escolares privados vinculados a una Congregación religiosa. 
 
ANSAS (Asociación Nuestra Señora de la Asunción), personas de las Fraternidades Nuestra Señora de la Asunción y amigos de otras Familias de la Asunción participaron en aquel primer encuentro.
 
Hace seis años, fuimos a Lourdes tres ANSAS. Fue grande nuestra sorpresa al descubrir tan gran asamblea en toda su diversidad (creo que éramos cerca de 1.500 personas). Ambiente de alegría, constatando un soplo de animación y contento de sentirnos miembros de una gran familia. El Espíritu actuaba. 
Suzette
 
Seis años después, la CORREF, convocó de nuevo en Lourdes a laicos y religiosos/as, bajo el tema “Familias espirituales. Vivir juntos el Evangelio tras los pasos de los fundadores, al servicio de la misión de la Iglesia”
 
De la familia de la Asunción esta vez nos juntamos 40 religiosos/as y laicos.
  • Asuncionistas y sus amigos laicos (Réseau de l’Aliance)
  • Religiosas de la Asunción y sus amigos laicos (Assomption Ensemble
  • Hermanitas de la Asunción (Eugenia Hueto y Agnès David), siete Ansas, y cinco miembros de la Fraternidad NSA.
Estuvo bien juntarse una noche ‘en familia’, para orar y conocerse mejor.
 
Para mí este encuentro, en su diversidad, ha sido un verdadero rostro de Iglesia. Cada uno en lo cotidiano, en su parroquia, se encuentra más o menos solo en un mundo descristianizado.                                                     En Lourdes, hemos podido ver el Reino de Dios actuando por todas esas semillas sembradas por el Señor, y que germinan según las intuiciones de cada congregación. Cada una es un pequeño brote pero en su conjunto puede llegar a ser un bosque para la felicidad de cada hombre.
      Mireille, ANSA
 
Es forzoso constatar que el Espíritu alienta donde quiere e inspira nuevos caminos. Los laicos encuentran en la experiencia compartida de los fundadores de congregación dinamismo y alimento para la misión y la vida cotidiana. El compartir, las conferencias y las celebraciones de los tres días nos confirmaron que en nuestra gran diversidad una cosa nos une: cada uno profundizaba su bautismo desde el matiz dado por el fundador de la congregación a la que se siente vinculado.
 
De vuelta a casa, cada uno/a escribió algunas impresiones. Estas expresan las convicciones y las cuestiones que brotaron de ese precioso tiempo eclesial. Les dejo la palabra:
 
“Valoro haber visto la evolución respecto al primer encuentro en el 2007. Se dio ampliamente la oportunidad de hablar a personas afiliadas a Congregaciones religiosas y pudimos descubrir una amplia gama de maneras de colaborar… en la mesa pudimos intercambiar sobre las prácticas de unos y otros, por ejemplo un director de un establecimiento nos dijo que él daba a conocer el carisma que dio pie a fundar la escuela y dedicó un fin de semana a los padres de los alumnos de toda la región Oeste, ¡y fueron muchos los que asistieron!
 
En Lourdes se vivió una hermosa fraternidad intergeneracional. Me gustó el aspecto internacional. Nosotros lo practicamos en las Hermanitas de la Asunción. El ambiente era de convivencia con exposiciones claras y relacionadas al Evangelio. Se nos trazó un amplio camino y es un gozo continuar caminando en este movimiento pens-ando en la frase: “Yo te envío, ve por el camino donde alienta el Espíritu”. El Espíritu soplaba en Lourdes aquel día.”
 
Monique, Fraternidad NSA
 
“A pesar del cansancio del trayecto y el buen ritmo del encuentro, domina la alegría de volver a encontrarse en Lourdes. Las exposiciones y los testimonios fueron intensos, técnicos e interesantes. Todo no fue perfecto, pero ¡qué gran experiencia! ¡Todas esas familias espirituales tan diversas creyendo en un solo Dios! Me impresionó el silencio de la asamblea durante la Eucaristía.”
Micheline Legrand. Fraternidad NSA de Vaulx-en-Velin
 
“Despiertos antes del alba con un corazón gozoso fuimos llegando a la estación de Montparnasse. El encuentro comenzó allí, en los andenes; nos encontramos con unos y otros de la familia o de otras familias, religiosas, laicos, laicas consagradas; en cada uno y cada una se nota el mismo entusiasmo.
Estamos convocados para ir a Lourdes bajo la mirada de María, de ahí que estemos entusiasmados: nosotros “familia de la Asunción”.
El viaje nos dio ocasión de conocernos, de continuar las conversaciones, de prepararnos a acoger como un regalo lo que germinará de este tiempo fuerte en el corazón de la Iglesia.
 
Cuando nos instalamos en el hemiciclo y el sonido de las voces va creciendo, sobresale una voz que va a acompañarnos todo el fin de semana, la voz de Sandrine, voz apoyada por dos buenísimos músicos. Su presencia y su talento van a la par: lograr hacer cantar con una sola voz y un mismo corazón a una muchedumbre de más de 1.200 personas es un don.
Este canto va a convertirse en oración. Recorriendo el Santuario lo oíamos tararear a menudo. 
 
“Hoy nos anima una misma fe,
Familias reunidas en el Nombre del Señor,
Hoy nos envía un mismo amor,
para vivir tu Misión, Señor.”
 
Estamos invitados a una fiesta familiar que va a darnos nueva vida y reforzar nuestro deseo de trabajar en la “Misión”. ¿Moribunda la Iglesia? ¿Congregaciones que envejecen? ¿Fundadores cuya intuición no dirá nada en el hoy? ¿El Espíritu ausente?
 
Basta ver la multitud de los grupos representados: Amigos, Asociados, Alianza, Laicos consagrados, Fraternidades, etc… para captar que el Espíritu está en el corazón de la Iglesia y que continúa haciendo brotar la Vida. La iglesia del Señor está viva. A lo largo de este encuentro vamos a ser invitados a dar gracias por todo lo que ya está en marcha. Vamos a ser interpelados, invitados a dejarnos desinstalar: “¡Inventad, sed creativos, no tengáis miedo, dejad brotar en vosotros un espíritu audaz!”
 
Todos estos grupos, cualquiera que sea el nombre que ostentan, no están aquí para suplir la falta de religiosos y de religiosas; no, cada uno debe ocupar su lugar, apropiarse el carisma de los fundadores y hacerlo vida en sí mismo y en todo lo que vive, en la Iglesia o en la Sociedad Civil.
 
Todas estas familias tienen entre las manos un tesoro, un tesoro para nuestro tiempo, para todos los hombres y mujeres hacia los que el Señor no cesa de enviarnos.
Marinette, ANSA
 
 
 
“Hemos agradecido al Señor, lo que significa el bautismo recibido, de donde arranca esa bella historia de amor con el Señor, enriquecida por todos esos testigos que pasaron y pasan por nuestras vidas y nos animan a ser luz que ilumine la vida de otros. “
Hermana Eugenia, HA
 
“Familias espirituales”: Nos sentimos verdaderamente en familia, en un ambiente cálido.
Los conferenciantes nos han aportado, por etapas ‘in crecendo’, el alimento que necesitábamos para continuar el camino y reencontrar fuerza y esperanza. ¡Muchas gracias a ellos! ¡He notado que no son necesarias recetas ni cadenas! Gran libertad, pues, para acoger lo que nos conviene.
 
Para nosotras Ansas, que venimos a buscar apoyo e inspiración para ‘relanzar nuestro caminar’, ha sido bueno sentir a nuestro lado a Eugenia y Agnés, discretas pero cercanas, así como a los amigos de las Fraternidades.” 
Marianne, ANSA
 
 
Con alegría he participado en este encuentro de familias espirituales, encuentro en un ambiente festivo y recogido. Con los conferenciantes, hemos podido ensanchar nuestra mirada, hacernos preguntas de cómo vivir nuestra misión.
Hemos podido conversar con Micheline, que estaba contenta de volvernos a ver, y yo he conocido a Jacques otro miembro de la Fraternidad. El me ha contado todo su agradecimiento hacía las personas que le han acogido y ayudado. Ha sido la expresión de la verdadera vida de familia.
He compartido también, algunos momentos, con una religiosa y un grupo de laicos que viven de la misma espiritualidad.
Tres días para rehacerse y vivir juntos para continuar la ruta.
Elisabeth, ANSA
 
Lucette, Ansa, comparte, también, el gozo del encuentro y la fuerza obtenida de la riqueza de las intervenciones. Señala el hecho de que los laicos sean mayoritarios, aunque ellos no han intervenido suficientemente.
“Lo que me ha llamado la atención es la efervescencia que existe.
¿Cómo acoger el envejecimiento y la fragilidad de la mayoría de las personas concernidas?
La Iglesia, nuestros grupos, ¿están dispuestos a la apertura? Este encuentro infunde optimismo.
 
Un aspecto de la intervención de JC Lavigne (Dominico) me parece importante para la misión de la iglesia de hoy: tenemos la misión de la reconciliación ya que la sociedad esta amenazada de fraccionarse; “reconciliación no impide la diversidad, ella la supone”. ¿Podemos, podremos vivir unidos? Los Institutos son ricos en su patrimonio en resolución de conflictos.
Las familias espirituales están dotadas para la acción sobre el terreno para poder vivir unidas el Evangelio. 
Nosotras, Ansas, que estamos envejeciendo y estamos dispersas por el mundo, debemos vivir a la vez la proximidad entre nosotras, Ansas, y en nuestros lugares de vida, y vivir también la universalidad de la misión. Esto es una llamada tanto a la humildad como a la audacia.”
Yvette Claeys, ANSA
 
“Me ha llamado la atención la calma y el recogimiento. Este encuentro ha reforzado mi fe, pues he visto la convergencia de nuestras misiones, de nuestras oraciones… en un mismo Espíritu, en referencia al Evangelio. Nadie tiene el monopolio de un carisma, ni sacerdotes, ni obispos, ni laicos. Pero juntos, fortalecidos por un mismo carisma, podemos dar a conocer a Dios. Los obispos presentes han remarcado la importancia de nuestro encuentro.
 
Nos han afirmado que iban a dar cuenta a sus hermanos obispos. Todo esto lo hemos estado volviendo a comentar en mi Fraternidad.”
Jacques, Fraternidad NSA de Montrouge
 
 
Acabamos con las palabras de Eveline Diarra, de la Fraternidad NSA de Antony: “Mi encuentro con Jean Claude, de la Misión Obrera, me ha impresionado mucho. Después de 35 años en Brasil, a los 80 años, continúa el seguimiento de los jóvenes. Este hombre respira el gozo de vivir.”
 
También Iman de la Fraternidad NSA de Vaulx-en-Velin nos comunica: “Este encuentro me ha dado la confianza y el valor necesario para asistir y seguir el curso de catequesis.”
 
Estamos llamadas a compartir una misma misión de Iglesia en alianza con los Religiosos. Me gusta este término de Alianza que para mí va más lejos que un ‘partenariat’. “El desafío es reconocer que sin la rama laica o sin la rama religiosa, la misión se vería comprometida.”
Hna Bernadette
 
Ansas y laicos, en alianza con las Hermanitas, siempre estimuladas a crecer en nuestras propias vocaciones, hemos podido reconocernos escuchando a los diferentes conferenciantes, lo cual ha sido una suerte y damos gracias.
Suzette, ANSA
 
 
 
  
Ha Agnès
24/02/2014
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