En misión en Bobo Dioulasso

...Una casa que la gente ha comenzado a hacer suya y una presencia que es reconocida como Presencia del Buen Dios en medio de su pueblo. Todo lo recibimos como gracia, a nosotras sólo nos toca, “dejarnos llevar, dejarnos introducir en esta tierra”, rompiendo muchas veces nuestros esquemas y nuestras certidumbres pero queriendo sobre todo amar y pidiendo al Señor nos muestre los caminos de su misión en medio de tanta pobreza y de tanta solidaridad al mismo tiempo.

Hermana Maria José