El Padre Guy Lafon habla de la misión de las Hermanitas

Las Hermanitas son para mí un bello testimonio de la capacidad de este mundo, por duro que a menudo sea, de recibir la alegría del Evangelio

Siempre me ha impresionado el don, concedido a las Hermanitas de la Asunción, de crear, doquier están presentes, una auténtica comunidad con todos los demás que también están allí. Tienen una aptitud, como innata, de relacionarse con todos, sean quienes sean, con una alianza fraterna.

A menudo se me ha dado la ocasión de intuir de qué fuente provenía este don: brota de una extrema fidelidad a la oración de fe, vivida en lo cotidiano, según las prescripciones de une Regla de Vida que reúne, como un único corazón que no cesa de latir.
 
Es decir bastante que mi contacto frecuente con las comunidades de Hermanitas siempre fue para mí, una feliz ocasión de recibir de ellas un bello testimonio de la capacidad de este mundo, por duro que sea a menudo, de recibir la alegría del Evangelio. Así estoy agradecido a la gran familia de las Hermanitas por haber estado en mi camino, por su mismo compromiso, como una prueba viva de que Dios ama el mundo.
 
Padre Guy Lafon
20/04/2015
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