DÍA DE L@S LAIC@S EN IRLANDA

El primer día de l@s Laic@s, organizado por los Compañer@s Laic@s fue una ocasión muy especial para las Hermanas y Compañer@s en Irlanda. Habíamos celebrado muchos encuentros como este en los últimos años, organizados y animados muy bien por las hermanas, pero este fue el primero en que los Compañeros fueron responsables de la animación de un encuentro a nivel nacional. Un grupo de unas 30 hermanas y compañer@s se reunieron el 25 de Junio en el Centro Diocesano de Pastoral de Limerick para una jornada de amistad y compartir. Cuatro miembros de varios grupos organizaron y planificaron el día, Margaret Dalton de Dublin, John Cronin de Cork, David Keane de Galway y Geraldine Carey van Dam de Limerick.

La primera tarea fue escoger el tema de la jornada. Uno de los miembros del grupo organizador pensó que los miembros de su grupo tenían mucho interés en escoger un tema relevante para la vida de la gente que encontramos, al vivir nuestro carisma como Hermanitas y Compañer@s en nuestra vida cotidiana. Tod@s estuvimos de acuerdo con el tema y también con la propuesta de que el encuentro tendría lugar fuera de Dublín. Nuestra portavoz, Mary Fitzpatrick, vive en Limerick y por esto decidimos encontrarnos allí.
Al comenzar la jornada tuvimos muy presente que era el último día del Capítulo General. Estábamos en vísperas de la Fiesta de Corpus Christi y anhelábamos celebrar la Eucaristía de la fiesta. Comenzamos orando, tod@s unid@s como el Cuerpo de Cristo, l@s presentes y l@s del Capítulo, en comunión con l@s viv@s y los difunt@s, en particular con Sr. Lucy y Dermot del Grupo de Cork, que fallecieron desde nuestro último encuentro el pasado año. Descansen en paz. 
Nuestro tema del día fue interpelante y triste. Mary Fitzpatrick, nuestra portavoz, a cuyo hijo Mikey mataron cerca de su casa, nos habló de ‘Lost Futures’(`Pérdidas Futuras´), un grupo fundado para apoyar a los padres cuyos hijos han fallecido. Mary nos compartió su camino desde que su hijo era pequeño, y la herida que sufrió después de su muerte hasta la reconciliación y el encuentro con el grupo de apoyo.
El día fue organizado para ayudarnos a situarnos ante el dolor de las pérdidas, poder comprender a las personas que sufren a causa de la muerte de un hijo/a y también a adquirir algunas informaciones prácticas que puedan ayudar a las personas que podemos encontrar y viven estas pérdidas. Respetando nuestras propias necesidades, cuidamos mucho la organización del programa del día para poder tener conocimientos básicos al regresar a casa. Después de la oración pedimos a Mary que nos compartiera su historia, dejando tiempo para hacerle preguntas antes del almuerzo, y después continuamos con el tema de la reconciliación y algunas informaciones prácticas antes de la Eucaristía. 
                      
Historia de Mary
 
Mary nos compartió el tiempo que vivió con Mikey como madre soltera joven y él, pequeño; sus padres estuvieron muy cerca de ella y le dieron apoyo, el amor dado y recibido con Mikey y su ternura para con sus hijos menores que nacieron después. Describió la noche, exactamente doce años antes, el 25 de Junio de 1999, cuando fue brutalmente apuñalado hasta morir, en un ataque no provocado y compartió sencillamente su tiempo de agonía por el dolor de estar con él, mientras esperaba, sangrando mucho, que llegara la ambulancia. Continuó hablándonos de que a pesar de que no se confirmó su muerte al final de la mañana siguiente, Mary sintió que la vida había dejado a su hijo y supo que estaba muerto, a pesar de que los paramédicos y el equipo del hospital intentaban reanimarlo. Nos habló de la espera de noticias en el hospital a pesar de intuirlas, del funeral de su hijo y del sentimiento de irrealidad de todo esto a lo largo de días, semanas y meses después de la muerte de Mikey. 
 
Mary nos habló también del trato molesto del asesino de su hijo y de su familia y del creciente sentimiento de pérdida e impotencia que la llevaban a la desesperación. Describió sentimientos de suicidio y durante mucho tiempo estuvo pensando en quitarse la vida. Nos habló de la multitud de emociones, cólera, tristeza, envidia y dolor físico que experimentaba, mucho más fuerte que los dolores de parto, a causa de esta desgracia. Cuando ya no podía más, decidió quitarse la vida mediante una sobre dosis de sus pastillas para el sueño y estaba a punto de realizarlo cuando fue a decir adiós a su hijo menor, que estaba durmiendo. Entonces comprendió que no podía hacer esto. Fue el comienzo del camino hacia la reconciliación de Mary y de experimentar un poco de paz.
Después de compartirnos su historia, Mary permitió que le hiciéramos preguntas y comentarios. Fue extraordinaria la manera con que supimos situarnos cómo grupo, ante una realidad tan difícil y cómo Mary respondió a nuestros comentarios y preguntas.
               
Corte para el almuerzo
 
Dado que el tema que habíamos comenzado era muy fuerte, decidimos que el corte para el almuerzo debía ser largo, de una hora y media. También fue un tiempo para encontrarnos, compartir la comida y tener tiempo para estar junt@s y para intercambiar con viejos amig@s. Much@s de nosotr@s llegamos primero al Mercado de la Ciudad de Limerick y disfrutamos de los diferentes stands con comida casera, objetos artísticos, flores y otras delicias. Algun@s pasearon en torno a varias tiendas de la ciudad y otr@s gozaron con el aire fresco y se relajaron.
Compartimos el pan y tomamos algunas tazas de té antes de regresar al tema de la reconciliación. Tuvimos un tiempo para la comida, más relajada, comprando, comiendo y bebiendo y en general gozando con la compañía de l@s demás.
              
Reconciliación y ‘Lost Futures ’(Pérdidas Futuras)
 
Inmediatamente después de la comida, Mary habló de la reconciliación. Habló de nuevo de la noche en que contempló a su hijo menor durmiendo y comprendió que tenía que salir adelante. Aunque sabía que no estaba curada, Mary experimentó a la vez, que algo había cambiado en ella aquella noche. 
 
Un tiempo después, Mary fue a Lourdes, persuadida por un sacerdote de su parroquia de que debía hacerlo. Allí, Mary descubrió una sintonía profunda entre su vida y la vida de María, la Madre de Dios, y pensó que habían vivido experiencias similares. Comenzó a dialogar con María, como ‘una madre a otra’ y halló fuerza para seguir adelante. Cada año volvía con un peregrinaje organizado desde ‘Lost Futures’. La primera vez, Mary plantó un árbol en memoria de Mikey. Comenzó a darse cuenta de que cuando pensaba en su querido hijo, su asesino estaba también en su mente con él. Deseaba que esto terminara. No quería que otra persona ‘estuviera en su mente’. Sintió que era necesario perdonar, pero que no sería fácil. Es aún una lucha diaria, pero Mary cree que es lo único que trae la paz. Su fe en Dios y su devoción a María son una gran ayuda en su camino. Ahora puede recordar y ver a su hijo tal como era, sin ver al mismo tiempo a su asesino.
 
Mary nos dijo cómo ella, con la ayuda del Hno. Joe Young, el sacerdote que la animó a ir a Lourdes, comenzaba el grupo ‘Lost Futures’ para apoyar a otros padres, cuyos hijos habían fallecido, cualesquiera que fueran las circunstancias de su muerte. Nos dio informaciones prácticas sobre este grupo y el modo de entrar en contacto con él y también cómo ofrecer la disponibilidad a l@s del grupo, para l@s que desearan hablar con ell@s. 
Terminamos el día, junt@s con Mary, celebrando la Eucaristía de la Fiesta de Corpus Christi. Fr. Pat Seaver se unió a nosotr@s y presidio y colaboró mucho para que la celebración Eucarística fuera muy especial y llena de sentido. Fue ofrecida por Sr. Lucy y Dermot y también incluimos a Mikey, hijo de Mary, por ser el aniversario de su muerte. Todos fueron recordados con amor y afecto y la reflexión de nuestra comunión fue un poema escrito por John Cronin sobre Sr. Lucy y Dermot. 
 
Aunque nuestra jornada se centró en una realidad muy difícil y en un tema muy emotivo, tod@s nos sentimos satisfechos de la experiencia, muy enriquecida y realmente inspirada por Mary Fitzpatrick, unid@s un@s a otr@s lo mismo que con l@s que se han ido antes que nosotros, como el Cuerpo de Cristo; Y unid@s también por nuestro carisma. Este día se centró en el tema de la familia, las luchas de la vida y en la esperanza que la Asunción nos da – para que podamos salir adelante a través de las dificultades de la vida, por más difíciles que sean.
                     
Gracias
 
Queremos expresar nuestra sincera gratitud a tod@s l@s que hicieron que este día fuera un éxito. Damos gracias a Mary Keenan y al equipo Provincial por su estímulo, apoyo y generosa contribución a los gastos del encuentro. Somos afortunad@s por tener con nosotr@s a este equipo que tanto nos apoya para intentar progresar y crecer junt@s. La asistencia a esta jornada fue muy buena y John, David, Margaret y yo estamos muy agradecid@s a tod@s los que han viajado para estar con nosotr@s y en particular hacemos mención del numeroso número de hermanas que se unieron a nosotras, incluso Maria Flynn y Eithne Grant que vinieron desde su descanso en Kerry, a Sr. Lena Deevy que es un gran apoyo para l@s compañer@s laic@s y vino con nosotr@s desde Boston. Agradecemos al Centro Pastoral de Limerick por acogernos tan cordialmente y al Fr. Pat por ayudarnos verdaderamente a celebrar el Cuerpo de Cristo. No hay que mencionar que el día no hubiera sido igual sin Mary Fitzpatrick. Le damos las gracias por su tiempo, su honradez, su oferta generosa, su apoyo y su valentía. Le deseamos paz, gozo y todo lo mejor.
 
Geraldine Carey van Dam
 
27/10/2011
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