Crónica de un encuentro internacional

Cuando nuestra pequeña comunidad de tres hermanas se atrevió a proponer que el Encuentro internacional de las Fraternidades tuviera lugar en Roma, no éramos inconscientes: sabíamos que podíamos contar con la colaboración de nuestra fraternidad, con los amigos de la Parroquia y del barrio, y por qué no, con el Padre Pernet y Antoinette Fage que están en el origen de esta iniciativa apostólica.
 
El tema del encuentro era muy interesante y actual, ya que trataba de la realidad vivida personal y localmente en nuestra Fraternidad: la familia, el barrio, la sociedad que nos rodea y nuestra influencia:
 
“Con Cristo en el camino de Emaus, en este mundo en constante cambio, dejarse transformar para construir con otros un nuevo horizonte donde cada uno tenga su lugar”.
 
Nuestra primera tarea fue encontrar un buen hotel que tuviera capacidad para acoger un gran número de personas, y que no fuera demasiado alejado de nuestro barrio de San basilio. Es que en efecto, fueron alrededor de 150 personas las que asistieron al encuentro (110 provenían de Francia y de Bélgica, más 4 de Palermo, 3 hermanas de Nápoles y 30/40 de San basilio). La pensión Domus Urbis respondió perfectamente a nuestro interés.
 
La segunda búsqueda concernía a las personas que pudieran ayudarnos en la profundización del tema sobre el que las diversas Fraternidades se preparaban a reflexionar. Como el Consejo General de los Agustinos de la Asunción está presente en Roma, enseguida pensamos en uno de ellos que conociendo la espiritualidad H.A. comprendería más fácilmente y asumiría esta tarea. Gracias a Dios, el Padre Julio Navarro aceptó este exigente trabajo de retomar y comentar las experiencias de las Fraternidades. Puede que no todo el mundo sepa que el Padre Julio, es también el Postulador de las causas de beatificación del Padre d’Alzon y del Padre Pernet. Al mismo P. Julio le vendría bien conocer al “pueblo de las Fraternidades”, le permitiría poner más entusiasmo en esa empresa de Postulador.
 
La Fraternidad de Bruselas propuso a Javier, un joven Salesiano belga perteneciente a la comunidad internacional de Roma, que por vocación está en contacto con jóvenes de hoy. Javier aceptó. El tema familia/inter-generación había encontrado su testimonio.
Parecía también muy importante tener un testimonio sobre el “diálogo interreligioso” en esta sociedad cada vez más y más multi-confesional, donde uno conoce poco al otro, sobre todo a aquel que es diferente, o bien no se le conoce más que a través de prejuicios o por lo que los medios de comunicación nos hacen ver. Para ello pensamos en el Padre Mina Tawfik, un sacerdote egipcio católico de rito copto, que la Fraternidad de Roma ayuda en sus proyectos caritativos en El Minia, en el sur de Egipto. Después de la revolución llamada “primavera árabe”, y el caos que siguió, el Padre Mina organizó en su país encuentros mensuales de diálogo donde participaban católicos, ortodoxos, imanes musulmanes y todas las personas de buena voluntad deseosas de vivir en un clima de paz y respeto de la libertad de cada uno. El Padre Mina inmediatamente aceptó participar en nuestro encuentro.
 
Ya teníamos el material de salida, ahora eran las Fraternidades las que debían trabajar. Y las Fraternidades trabajaron bien, 14 documentos, 6 testimonios personales, más el ‘Libro de las Maravillas’ que se había ido enriqueciendo en cada encuentro. Todo se hizo llegar al Padre Navarro. Respuestas de calidad, muy vivenciales, que partían de la vida concreta.
 
Por fin, llegamos al jueves 17 de mayo del 2012 
Ahí empieza nuestra aventura. Somos muchos, las llegadas de los distintos grupos se suceden durante todo el día, al aeropuerto… a la estación… ¿Podremos acoger a todo el mundo? Alfredo y Ermanno se ponen a nuestra entera disposición… y, gracias a Dios, todo se consigue sin dificultades.
Después de la cena empezamos la presentación de las diversas fraternidades, momento de mucha vitalidad y participación, pues todos estamos ávidos de conocernos.
Después animamos la velada con la proyección de un corto-metraje con mucho sentido: “The Butterfly Circus” (el circo de la mariposa) que nos introduce en el tema de la acogida del otro, en su gran diversidad y en la confianza de su capacidad de cambio. La película fue un éxito.
 
Viernes 18 de mayo
La gran jornada de trabajo, al ritmo de diversas intervéncion-es. Después de la oración de laúdes, el Padre Navarro A.A. empieza a comentar los documentos de las Fraternidades y para facilitar la compren-sión de todos, aún siendo de lengua española, empieza a traducir en francés y en italiano. Nosotras le estamos verdaderamente agradecidas.
El tema de la familia es el que más interesó a las fraternidades, para ellos es la realidad más cercana: lo real de la familia, lo que es positivo, sus mayores dificultades, la incomprensión entre generaciones. Las penas y las dificultades son a las que se les da más importancia, se pone menos el acento sobre las alegrías. La esperanza es poco explícita. El Padre Navarro sugiere las actitudes a adoptar frente a esas situaciones: el perdón, el diálogo, la abnegación. El amor es la dimensión del cristiano.
La vida de la familia y la vida de barrio se entrelazan, porque la vida de los demás incide en la nuestra. El buen grano y la cizaña crecen juntos. Se puede, pues, encontrar racismo o solidaridad, ayuda o exclusión, droga, violencia, pero es también ahí donde percibimos la riqueza del encuentro con otras culturas y religiones diferentes. Se sugiere la dimensión apostólica del cristiano: no basta con cambiar nuestro corazón, nuestra mirada, hemos de cambiar la realidad que nos rodea (familia, sociedad, mundo…). Dios está presente en todos y lo que Dios quiere de nosotros es que “Venga su Reino”. 
 
Una actitud que hemos de trabajar: Cómo convivir con los demás. El respeto. Buscar juntos la verdad, orar juntos, sin prejuicios. Nuestra vida debe demostrar que somos verdaderos cristianos.
 
Después de una corta pausa, Javier, salesiano de Don Bosco, en Roma desde hace 3 años para estudiar teología, nos aporta su experiencia intergeneracional e intercultural. Esto que nosotros vivimos hoy no es ninguna novedad, la Biblia nos explica la experiencia de Israel en contacto con otros pueblos, otras culturas, otros dioses. Es necesario ir al encuentro de la diferencia.
 
Javier nos cuenta la experiencia de su familia que, un día decidió adoptar una niña con síndrome de Down. Esta pequeña creó la unidad de la familia, forzando a cada uno a salir de su propio egoísmo para abrirse a la diferencia.
 
En la escuela, el encuentro con G. Gilbert hace nacer en él el deseo de ser sacerdote educador. Pasa 15 días en una comunidad de rehabilitación de jóvenes toxicómanos, como uno más de ellos, parecido a ellos, diferente por la historia, él está allí por opción, los otros por obligación. La diferencia de las situaciones no impidió la acogida y el inicio de una amistad entre ellos.
 
En Roma, él vive en una comunidad de 44 sacerdotes salesianos, de 20 nacionalidades distintas. Cada día cada uno aprende algo del otro. La diferencia es una riqueza, vivir juntos es una misión profética. Nuestro futuro pasa por el diálogo, la apertura a la diferencia.
Paramos a la hora de la comida… después seguimos con las otras dos intervenciones muy interesantes.
 
La primera intervención es del Padre Mina Tawfik, sacerdote católico/cristiano/copto/árabe/de Egipto: un conjunto de contradicciones aparentes. Le gusta nuestro Carisma de Hermanitas de la Asunción. En Egipto se ocupa de jóvenes de la calle, rehabilitación de drogadictos, de madres solteras víctimas de violencia, también, ayuda a familias con dificultades a causa de la enfermedad o del paro. En su país, las relaciones entre cristianos y musulmanes son difíciles. Hay discriminación en cuanto a las posibilidades de trabajo, de estudiar carrera.
 
Desde el inicio de su testimonio, el Padre Mina insiste en afirmar que el diálogo es el único camino para llegar a la paz entre los hombres, entre las religiones; existen muchos prejuicios en la gente y mucha ignorancia en cuanto a la fe de otros. Por ejemplo, los palestinos piensan que el P. Mina no puede amar a los cristianos porque él es árabe, y los musulmanes no pueden creer que exista amistad entre él y un Imán.
 
Tenemos un Dios en común, nuestra dignidad nos viene de Dios. Nuestra fe ha de tener el coraje de anunciar el amor de Jesucristo. Solo el cristiano puede decir: Dios te ama. En el Corán, el nombre de María se menciona 23 veces, pero la palabra “amar” no existe en él. Amar y aceptar, soportar, dialogar y vivir. La característica de los fundamentalistas es la de no aceptar a los demás, al otro diferente. La experiencia del diálogo pasa por la paciencia, por la aceptación del rechazo.
Don Tino Scotti concluyó esta difícil parte del día hablándonos del Concilio Vaticano II con ocasión de su 50avo aniversario. Nos recordaba que los laicos siempre han tenido su lugar en la Iglesia y son objeto de su constante atención. Algo distinto del sacerdote, el laico es igual a él por su origen, su fin, por la gracia y por su dignidad. Y las relaciones con la jerarquía deben estar hechas de fraternidad, espíritu de familia, comunión. El Concilio Vaticano II volvió a colocar en el centro de nuestra fe a Jesucristo, el anuncio del Evangelio, la fe como opción cotidiana.
El laico está llamado a vivir su propia existencia como vocación, participando en la única misión del pueblo de Dios. La extensión del Reino de Dios. Solidamente anclado en la realidad humana, participa en la edificación de la Iglesia a través de la riqueza de su experiencia familiar, profesional, cultural. La comunidad está diversificada, pero cada uno tiene su lugar. Muchos de los cristianos laicos, santos, han tenido un rol importante en la historia reciente. Incluso entre los padres fundadores de la unidad europea había católicos laicos. Los laicos viven la dimensión de la secularidad (que es distinta de la secularización), es decir que pertenecen a su tiempo. No están llamados a hacer cosas excepcionales pero, en la normalidad de la vida cotidiana, deben siempre buscar la verdad. “Sed santos como el Padre…” En el santuario de su propia conciencia cada cristiano encuentra a Dios y oye Su voz. Su deber: Ser fieles a su propia conciencia y buscar siempre la verdad.
 
El día todavía no se había terminado. Después de nutrir nuestros espíritus con la riqueza de estas intervenciones, un tiempo de descanso y fiesta nos esperaba. Cada Fraternidad había preparado algo: cantos, poesías, sketches. Nuestros hermanos de Roma presentan algunos personajes importan-tes de la historia de Roma, sin olvidar, claro está, al Santo Padre. Nuestro Lamberto lo encarna perfectamente y todos quieren hacerse una foto con él.
 
Sábado 19 de mayo
A las 7h.30’ de este sábado, dos autocares llenos de alegres peregrinos salen en dirección a San Pedro. Toda la mañana se consagra a esta visita. Cada uno recibe un audio-guía que le hace independiente y permite una cierta libertad de movimientos. A las 12h30’ volvemos hacia el hotel.
 
16 horas – Nos reunimos en la sala grande de encuentros para celebrar la Eucaristía. En Italia la fiesta de la Ascensión se celebra este domingo, “diferencia cultural” del calendario laico.
 
Todo está preparado con cuidado y solemnidad, sentimos la importancia del momento. Los padres que celebran son el Padre Antoine (consiliario de la Fraternidad belga) y el Padre Giuseppe, sacerdote del Camerún que actualmente pertenece a la comunidad sacerdotal de San Basilio. Con el folleto que había sido preparado para ello, podemos seguir las lecturas y los cantos en ambas lenguas (francés e italiano). Después de la homilía, diez hermanos y hermanas de diversas comunidades renuevan sus promesas bautismales. Participamos todos de ese momento con emoción y gozo. El intercambio de la paz es particularmente cálido, ¡conscientes de que formamos una única familia, una única fraternidad! Con el Canto de la Unidad se concluye la celebración.
 
Después un poco de tiempo libre… para los que lo desean y que tienen ánimos. Salimos con la mitad de los participantes para visitar “Roma de noche”. Tres guías nos esperan. Nos separamos en tres grupos para hacer tres itinerarios distintos y empezamos a caminar… volvemos a casa alrededor de media noche.
 
Domingo 20 de mayo
Empiezan a marchar los primeros, pero la mayor parte del grupo tiene la posibilidad de hacer un itinerario corto de Roma en autobús y de visitar las dos Basílicas importantes: San Pablo extra-Muros (donde de halla la sepultura de San Pablo) y Santa María la Mayor, la primera y magnífica iglesia dedicada a la Virgen.
Una foto de grupo y después de la comida se acaba el encuentro. Cansadas pero felices, con tantos nuevos “hermanos”.
 
¡Qué hermosa es la fraternidad!
22/10/2012
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