Compartiros la celebración de mis votos perpetuos en septiembre de 2017 en Burkina Faso

El 09/09/2017 a las 09:00 horas, tuvimos la celebración Eucarística presidida por Monseñor Paul Ouédraogo, arzobispo de Bobo Dioulasso, nuestra Diócesis, en la que yo pronuncié mis votos definitivos en nuestra Congregación, en presencia de Marie-Françoise Phelippeau, nuestra Superiora General, que recibió mis votos. Yo diría que fue un momento de alegría y emoción para mí pero sobre todo de confianza en Dios, en la Congregación y en todo este pueblo testigo de mi compromiso. A la llamada, avancé hacia el altar acompañada de un matrimonio Burkinabé de la comunidad (de etnia samo) dada la ausencia de mis padres en la celebración; este matrimonio, al final de la procesión hizo una oración de ofrenda a Dios y una joven aportó un cesto que contenía un conjunto de objetos (utensilios de cocina, batas y todo lo necesario para la limpieza), que una familia ofrece a su hija el día de su boda según la costumbre en Burkina (este mismo cesto es ofrecido por la familia a las hermanas religiosas el día de los votos perpetuos según la costumbre del pueblo en relación con la etnia de quién profesa). Este cesto fue preparado por la comunidad (la etnia de la que acabo de hablar más arriba que me había acogido como a uno de ellos según decía la gente a mi llegada a Burkina). Este gesto fue muy grande para mí e indicaba bien mi inculturación en este país de misión que me acogía, me daba a luz y sobre todo me ayudaba a mi SI definitivo. Nuestra ofrenda este día fue muy significativa: ofrecimos la vela encendida que yo había llevado en la procesión del ofertorio, que simbolizaba mi vida entregada en seguimiento de Cristo, que ha de ser consumida a la manera de una vela poniéndome al servicio de mis hermanos y hermanas; las flores, los frutos del país, el mundo, el pan y el vino que una familia había aportado, conjunto que representaba lo esencial de nuestro carisma.
 
La fiesta reunió a personas de todas las religiones: católicos, musulmanes, protestantes también aquellos de la religión tradicional, pues la cohesión entre nosotros es favorable y cada uno hace suyo lo que vive el otro. Señalo la presencia de la familia de la Asunción: los Padres, y las Orantes venidos de Ouagadougou, la capital de Burkina Faso (situada alrededor de 6 horas de bus de Bobo Dioulasso donde se encuentran nuestras comunidades, y las Religiosas de la Asunción y las Oblatas. Estaban también presentes diferentes Congregaciones de nuestra Diócesis. Esta fiesta fue un momento propicio para vivir el encuentro que habíamos meditado, orado y tal como había recomendado el Capítulo a ejemplo de María y Elisabet, para que nuestra vida entera sea una misión portadora de vida en abundancia. 
 
No quiero acabar mi compartir sin decir gracias a vosotros todos y todas, mis hermanas, amigas y amigos, conocidos que habéis orado por mí y habéis simbolizado este afecto por una postal llena de palabras de vida y de estímulo, sobre todo de felicitaciones, que yo leo y releo durante estos primeros meses pero que también a lo largo del tiempo sostendrá mi vida. Que el Señor os bendiga y nos guarde a todos y todas en vida.

Hna. Marie Claire