Colombia - MISIÓN COMPARTIDA / LAICOS Y HERMANITAS DE LA ASUNCIÓN

Durante la Semana Santa de 2015, las Hermanitas (Amparo Montes, Esperanza Pérez y Zoila Reyna) y los laic@s (Leyda Agudelo, Fabio Grajales) y Ansa (Luz Amparo Durango) tuvimos la oportunidad de compartir por primera vez, la misión en una Vereda del Municipio de Filadelfia en Caldas, región al occidente del país, zona cafetera; la vereda Morritos está situada a 1.760 metros de altura sobre el nivel del mar. Es un lugar hermoso, agradable, clima un poco frío, y cálido por las personas que nos recibieron, comenzando por los sacerdotes Edinson, Párroco y el Padre Fredy (vicario), quienes depositaron la confianza en nosotr@s para asumir esta importante misión.
 
Llegamos el sábado 28 de marzo, y permanecimos toda la Semana Santa. Desde la llegada y acogida vivimos gestos evangelizadores por parte de la gente. Nos instalamos en dos habitaciones al lado de la pequeña capilla de la vereda. Rápidamente organizamos dormitorio con utensilios (colchones, cobijas, almohadas etc.) prestados por diferentes personas.
El domingo comenzamos las actividades con la bendición y procesión de Ramos, para celebrar en comunidad la llegada de Jesús; esa entrada triunfal para restaurar nuestras vidas. 
 
Un joven de 16 años, con sencillez asumió el papel de Jesús subido en una mula, “prestada” como dice el texto… Su presencia reforzó la actitud de la comunidad respetuosa y con mucha fe. Se sentía la acción del Espíritu que se revela en los sencillos de corazón.
 
 
Los tres días antes del Triduo Pascual, realizamos tanto con los niños como con los adultos en diferentes momentos, las reflexiones de preparación para vivir más conscientes esos días santos. Fue muy bonito lograr que la comunidad reconociera cómo ellos, en muchos momentos de sus vidas realizan lo mismo que Jesús hizo y hace con cada uno de nosotros, mediante la entrega total, la fe que tienen, el respeto por el otro y el valor e importancia de una vida en comunidad y en familia. 
 
El lunes la reflexión fue sobre el sentido del Jueves Santo; el valor de la entrega, la solidaridad, el Amor. El martes meditamos sobre el sentido de la cruz y cómo aprender a vivirla a la manera de Jesús.
El miércoles Santo realizamos con la gente de la vereda: niños y adultos, la Pascua Judía, como una catequesis para comprender no sólo la cultura de Jesús, algo de sus tradiciones, sino especialmente para llegar a la Eucaristía como centro de la vida cristiana. Fue una linda celebración, realizada en familia en actitud de oración, reflexión y compartir comunitario.
Al finalizar la celebración muchas personas manifestaron, que era la primera vez que vivían algo así, agradecieron por esa oportunidad y quedaron motivados a continuar con las otras celebraciones.
 
En los días del Triduo Pascual, hubo buena participación, de niños, jóvenes y adultos. Sentimos el apoyo, la solidaridad, la participación y el compromiso de la comunidad. 
 
 
Para nosotr@s fue muy significa-tivo que aunque no había un sacerdote, vale la pena resaltar, la intensidad, la entrega, la fe, y el amor con el que se vivió cada celebración: el viacrucis, con unos momentos especiales de oración, recogimiento y entrega, la liturgia de la Palabra en silencio, participación y reflexión, las siete Palabras con escucha, reflexión y atención a cada mensaje.
 
El sábado a las 6 de la mañana, el rosario peregrino con meditación y reflexión bíblica sobre los momentos de dolor de la Virgen. El mismo día al final de la tarde, tuvimos la gran celebración de la Vigilia Pascual, como final de esa linda semana. Ese día estuvo el padre Fredy quien nos acompañó con una sencillez sorprendente.
 
Durante toda la misión compartida pudimos reconocer a Jesús Servidor y Salvador; vimos reflejado el carisma en las familias que comparten, preocupadas unas por otras, tanta bondad y acogida para con nosotr@s misioneros laicos, y hermanitas; son fraternos, solidarios, unidos y atentos a las necesidades. Y Salvador porque viven realmente el amor del Señor y de los hermanos.
 
Como dice la Palabra: “Preocupémonos los unos por los otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras. No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca. Hebreos 10:24-25 
 
En aquel lugar tan hermoso, nuestros ojos pudieron percibir la grandeza de la creación: los paisajes, las flores, los aromas, la lluvia, la gente. Recibimos un gran regalo que no se vive mucho en la ciudad, la tranquilidad; no hay discusiones, se vive en comunidad. Nos recuerdan la vida de las primeras comunidades cristinas. En medio de tantos conflictos y situaciones difíciles que vivimos en el país, ese lugar podemos decir, es “un territorio de paz”, a pesar de algunas dificultades que tienen sus habitantes.
 
Tanto a laicos como a las hermanitas nos quedan reflexiones por hacer y muchas inquietudes para resolver. 
  • Defender y cuidar más aún el planeta, el agua y la paz.
  • ¿Cómo estamos viviendo nuestro compromiso cristiano, asuncionista?
  • Cómo dar continuidad a la misión teniendo en cuenta la gran acogida por parte de los sacerdotes y la comunidad en general.
  • Cultivar relaciones no violentas, vivir la solidaridad…
  • Aprender a trabajar en equipo.
  • Interiorizar más sobre la importancia de la misión compartida.
  • Necesitamos formarnos para la misión.
  • Importancia de la pastoral juvenil vocacional.
  • Dar a conocer las diferentes formas de pertenencia a la Asunción.
“Gracias a las hermanitas que nos brindaron esta oportunidad, esta misión que nos deja Resurrección, vida, paz, reflexión…”
 
Y para finalizar nos preguntamos: ¿quiénes fueron realmente evangelizados?
¿Es que podemos decir que somos discipul@smisioner@s?
 
Pedimos al Señor nos dé Sabiduría, sencillez, humildad y estemos atentas a sus llamados, a sus planes para responderle. Que podamos dar “gratuitamente lo que gratuitamente hemos recibido.” Como dice el Evangelio.
Sólo nos resta decir con el salmista: “Qué bueno y agradable es que los hermanos vivan en armonía” Salmo 133
 
En nombre del equipo misionero:
Luz Amparo – ANSA de Medellín
Amparo – Hermanita de la Comunidad de Aguablanca

 

22/06/2015
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