Canadá : Movimiento de aberturas y cierres de comunidades de Hermanitas

una vitalidad de presencia en el corazón del mundo...

Lo que queda en relieve en el territorio del Canadá no tiene nada de alarmante, pero sí algo ¡sorprendente!
 
Cuando la primera comunidad llegó a Montreal en 1933, nosotras formábamos parte de la Provincia América del Norte.
Yo, que entré en 1958 en la provincia del Canadá que acababa de crearse, descubrí hermanas, comunidades animadas de un Carisma particular que vivían una Misión activa en varios lugares de Quebec.
 
Era suficiente acordarnos del nombre de las comunidades de la Provincia, del conjunto de la Congregación todas las noches para sentir una vitalidad de presencia en el corazón del mundo.
 
Con ayuda de la memoria, oía y entendía: Montreal-St-Hubert, Montreal-Lafontaine, Montreal-St-Henri, Valleyfield, Sherbrooke, Montreal-Ahuntsic… Sudbury que se convirtió en un próximo envío a una población de mineros…
 
El tiempo pasa rápido, demasiado rápido, la modalidad de la Misión iba a conocer transformaciones en cuanto a la presencia en las familias. Parecido a la naturaleza que pasa de un estado a otro… Observando un poco: el árbol tiene sus raíces en la tierra, da frutos, que vuelven a la tierra al caer para finalmente recrear de nuevo.
Las llamadas misioneras nos invitaron a dejarnos transformar no solamente en el modo de hacer y de los lugares donde estar, sino sobre todo en la manera de trabajar sobre el terreno. El Estado se organizó para responder a las necesidades de la base. Fuimos consultadas y participamos en la puesta en marcha de los CLSC – Centro Local de Servicios Comunitarios. Y a la luz del discernimiento nos comprometimos a unirnos a estas nuevas estructuras de servicios que llegaban para la población en la que ya estábamos presentes.
 
Un poco como por todas partes en el mundo, los años 60/70/80 fueron como una travesía histórica llena de nuevas cuestiones que nos atañían profundamente y conducían a otras orillas… Hoy, nosotras somos menos numerosas, ricas de una experiencia humana y espiritual, la mayoría viviendo en grandes Residencias para mayores donde 15 Congregaciones comparten lugares comunes con dos Congregaciones propietarias, las Hermanas de la Providencia y las Hermanas de la Santa Cruz.
 
El ajuste conlleva desprendimientos pero ofrece también ocasiones de abertura y de compartir que permiten vivir de otra forma nuestra respuesta a Dios y a los otros…
 
Ser misionera se vive diferente, tanto en el interior de la casa como en el exterior según las circunstancias. El espíritu de solidaridad, de participación toma otra forma.
 
Una cierta continuidad de relaciones con proyectos, que todavía nos habitan, puestos en marcha con laicos, cuando estábamos presentes en el lugar y con ellos. Entre otros proyectos:
  • Se abre en 1940 Montreal-St-Hubert/Proyecto Habitaciones Jeanne-Mance
  • Se abre en 1942 Montreal-Hochelaga/Proyecto Carrefour Familial + Chic Resto Pop + Maison Orleans
  • Se abre en 1944 Sherbrooke/Proyecto Famile Espoir
  • Se abre en 1962 Valleyfield/Proyecto Maison des 2 Pains + Mains de Femme + Économie familiale
  • Se abre en 1963 Hull-Gatineau/Proyecto Centro de animación familiar
  • Se abre en 1971 las Missions Indiennes/Proyecto Auxiliares Familiares para el cuidado a domicilio de mayores
  • Se abre en 1985 Verdun/Proyecto Station Famille
  • Se abre en 1987 Montreal-Côtes de Neiges/Proyecto Boabab Familial
Café encuentro para madres
 
Cocina colectiva
 
Fiesta de Navidad
 
El centro de animación familial en Gatineau 
 
Y crea una cierta alegría el pensar en aquellas y aquellos que continúan el camino… Ocasiones de oración, de agradecimiento en Aquel que no olvida a su pueblo.
Hna. Berthe Marcotte, residiendo en las Habitaciones Jeanne-Mance, desde 1967, pronto pertenecerá a la comunidad 4D del Carrefour Providence. Al dejar ese lugar en el que varias comunidades se han sucedido y donde ella ha contribuido a varias iniciativas y acontecimientos en la vida de ese barrio, podemos decir que este es el último cierre que se anuncia de nuestros lugares de inserción.
“No dudamos que nosotras formamos parte activa de una inmensa aventura, la de la Vida” como lo señala François Cheng en su libro: “Meditación sobre la muerte, dicho de otra manera sobre la vida”. Al contrario, la solidaridad con la Misión confiada a la Congregación en el mundo y en la Iglesia está viva.
Nuestra mirada permanece “conectada”, abierta sobre el mundo en continuo movimiento de cambio.
La preparación al Capítulo General del 2017 ha favorecido una relectura concreta de lo que nos ha motivado y animado, al mismo tiempo ha favorecido también una puesta en situación del presente que nos hace ver a Dios actuando en la actualización del Carisma en el pasado, en el hoy y el futuro. Grande es nuestra esperanza…
 
Céline Héon
Montreal, Carrefour Providence
 

 
Madame Lucie Côté de la Corporación de las Habitations Jeanne-Mance, ha escrito este artículo que describe bien nuestra presencia en el primer complejo HJM construido en Montreal. Estos apartamentos reemplazaron una parte de las viviendas de nuestro lugar de misión cuando teníamos una comunidad en la calle St. Hubert.
 
57 años de compromiso en las HJM
 
Los apartamentos Jeanne-Mance se crearon en 1959. Y las Hermanitas de la Asunción, instaladas en la calle St. Hubert, empezaron su compromiso respecto a la población de las Habitations Jeanne-Mance. Su presencia consiste principalmente en la ayuda a las familias, a domicilio. Las religiosas ayudan no solamente en la enfermedad sino que también ofrecen un apoyo a las madres que acaban de tener un hijo, haciéndose cargo del cuidado de los otros hijos y del bebé. Siendo familias numerosas, las hermanas realizan múltiples servicios. Nada las frena: hacer la comida, fregar, hacer la limpieza de la casa, lavar la ropa, planchar…
 
Al inicio, instaladas en los Padres Blancos de África, las Hermanitas de la Asunción ya ayudaban a la población del barrio, antes de su demolición. Cuando la casa de la calle St. Hubert cierra, la comunidad decide volver a establecerse en Hochelaga; Berthe Marcotte propone entonces a las hermanas vivir cerca de las familias a las que ya están sirviendo. Es así como en 1967 cuatro religiosas son inquilinas en las Habitations Jeanne-Mance, continuando su trabajo con los residentes. Las primeras compañeras de Berthe son Colette Normandeau y Mireille Fortin, también ellas auxiliares familiares, así como Francine Drouin, enfermera. Después llega Hélène Bournival, enfermera, con quien Berthe convivirá durante 20 años.
 
En los años 60, ante la existencia del seguro de enfermedad, Hélène realiza los dossiers médicos de las personas y el pacto con un médico permite a los residentes de los HJM tener acceso a cuidados gratuitos.
 
La Congregación de las Hermanitas de la Asunción fue fundada en Francia en 1865, por el Padre Pernet y Antoinete Fage.
Desde el inicio, su misión se orienta hacia la familia. Los cuidados a domicilio de los enfermos que no tienen medios para pagar les permiten conocer a las familias de la población obrera. Ellas promueven la solidaridad hacia los más desfavorecidos y contribuyen a la realización de un mundo más justo portador de paz.
 
Llegan a Canadá en 1933 y se instalan en Hochelaga en la calle Ontario. Después cambian de casa por necesitar más espacio. Paralelamente la Congregación crece. Se instalan hermanas en otros barrios (St.Henri, Ahuntsic), e incluso en otras ciudades (Sudbury, Sherbrooke, Hull). La misión ofrece el servicio de enfermeras, enfermeras auxiliares, y de trabajo social con las familias. Actualmente es una Congregación internacional.
 
Desde 1988, Berthe reside sola. Al alba de sus 90 años de vida, nos deja para unirse a su comunidad de la calle Salaberry.
 
Sería imposible contabilizar todos los beneficios que las Hermanitas de la Asunción han aportado a los residentes de los HJM y al barrio. En cuanto a Berthe Marcotte, para no mencionar más que las grandes líneas, con sus hermanas religiosas contribuyó a poner en pie el CLSC de los Faubourgs en los años 60. Sin descanso, ella anima y forma a los inquilinos a fin de que sean capaces de defender sus derechos y su dignidad. Con los residentes, pone en marcha la Asociación de inquilinos de los HJM y asume su continuidad durante casi todos sus años de existencia. Ella crea el Comité de Empleo en 1995 con Gerard Talbot, año en que participa en los 200 km. de la marcha del pan y las rosas desde Montreal hasta Quebec, para presionar al Gobierno a adoptar una ley sobre la equidad salarial mínima y a votar sobre medidas para luchar contra la pobreza. Ella participa en el Grupo de la Amistad en los años 2000. En el 2005, forma a Martine Chagnon, la primera que intervinó en el medio de Action Centre-Ville.
 
El 16 de junio del 2016, el Consejo de Administración reconoció su compromiso remitiéndole una mención de agradecimiento. ¡Una vida del don de sí misma a los residentes de las Habitations Jeanne-Mance!
 
Ha aquí algunas frases que han inspirado a Berthe en los últimos años:
 
Cuando el amor te haga un guiño, siguelé
Cuando él te hable, cree en él.
Y cuando estés triste vuelve a mirar en tu corazón 
y verás en verdad que lloras sobre lo que fue tus delicias.
 
Un gracias, muy grande, a las Hermanitas de la Asunción. 
 ¡Hasta luego Berthe!

 

04/10/2016
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