Campo de Trabajo para jóvenes - Barcelona 2011

Son las 8,30 de la mañana y estamos preparad@s para salir. El metro nos desplaza de la periferia donde estamos ubicados, al corazón de Barcelona, donde también conviven pobreza y riqueza. Una larga cola pegada a la pared de la Iglesia de San Agustín ya espera. Son personas transeúntes, extranjeros sin papeles ni dinero, hombres y mujeres que la crisis económica ha dejado desprotegidos.. tod@s esperan un plato de comida y pequeñas provisiones alimenticias para pasar el día.
 
Nosotros l@s jóvenes participantes del Campo de Trabajo, venimos a este comedor social a colaborar en lo que sea necesario: poner mesas, fregar platos, servir comidas y sobre todo, acoger a las personas y relacionarse con ellas, con respeto y delicadeza..
 
 
La otra mitad del grupo se queda en nuestro barrio de Ciudad Meridiana-Torrebaró, colaborando en el Centro de Día de Menores que Cáritas gestiona, y donde colabora una Hermanita de la comunidad. Ir a la playa o a la piscina, montar una ginkana (juego de juegos), unas olimpiadas o unos talleres de manualidades, son el medio que vamos a utilizar, para acercarnos a la vida desfavorecida de estos niñ@s cuyas familias son empobrecidas.
 
Estas acciones de servicio solidario las hemos combinado en el grupo con espacios de oración, encuentro, reflexión, compartir y fiesta.
 
Comenzamos por conocer la historia del barrio donde estamos, a través del testimonio de dos vecinas con larga tradición luchadora. Poco a poco vamos entrando en contacto con diferentes personas y proyectos que desde los colegios públicos, el Plan Comunitario, la Parroquia, y otras asociaciones, intentan transformar la realidad del fracaso escolar en los niños, la posible inserción laboral de l@s jóvenes desfavorecidos o las relaciones de convivencia entre distintas nacionalidades, en el barrio. 
 
En el grupo a través de diferentes dinámicas hemos puesto al común nuestra historia personal, nuestros compromisos, nuestros miedos y sueños..
 
Cada día o cada noche nos damos un espacio “verde”, un tiempo para dejar resonar dentro todo aquello que vamos viviendo, sintiendo y dialogando.. momentos privilegiados para dejarnos acompañar por el Evangelio de la compasión y de los gestos comprometidos.
 
Con silencio, trabajo personal y compartir en grupo nos hemos acercado al estudio de Evangelio de la mano del Buen Samaritano y al Proyecto Personal de Vida Cristiana, como medios para caminar por la vida creciendo.
 
Estos 9 días han estado llenos de personas que son testimonio de vida entregada al servicio de un mundo nuevo posible, el Reino diríamos nosotras. A todas ellas les hacemos llegar nuestro agradecimiento.
 
Hemos encontrado también el tiempo para dar a conocer a estos jóvenes, que han venido al campo de trabajo desde puntos tan distantes como País Vasco y Andalucía, la Barcelona gótica, marítima, verde y siempre cosmopolita..
 
Jordi, Marga, Lucía y comunidad HA de Ciutat Meridiana
 
 
18/10/2011
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