Bienvenidos al mundo de la discapacidad

En este momento en que dejo la Provincia “Pacífico-Andina” y regreso a la de “Europa Sur-África”, me piden un compartir sobre este Mundo de la Discapacidad que pongo en el título… Y es que es una de las riquezas que me llevo de estos 28 años pasados en Perú y Bolivia. Es desde ese mundo, que he conocido gracias a la “FRATER” (Fraternidad Cristiana de Personas Enfermas y/o con discapacidad) y con el que he gozado y sufrido con entusiasmo.

Heredé esta opción y compromiso en el año 1990 en Bolivia, al morir Ana Van der Straten, nuestra hermana, cuyos últimos años estuvieron del todo entregados a la Frater. Yo sentí fuertemente que tenía que continuar en su seguimiento y como dicen por aquí si te atrapa la Frater, no tienes escapatoria… Y así fue. Me atrapó.
 
La Fraternidad es el movimiento apostólico, nacido en Francia, que muchas conocen... me atrajo enseguida, en Bolivia, por su espíritu y línea liberadora y, al llegar al Perú, enseguida la busqué, como deseo hacerlo dondequiera que vaya…
 
Sí, es un Movimiento de línea liberadora, y formado por personas con discapacidad, por ello, ubicadas en la orilla del camino, en el margen de la sociedad, y aún más en estas sociedades, marginadas en nuestro mundo, y que llaman para disimular, “en vías de desarrollo”…
 
Con ellas y ellos buscamos continuamente el desarrollo e integración de cada persona, cimentadas en la fuerza del Evangelio. Es un movimiento laico, lo llevan los laicos, pero, asesores y asesoras (religiosas, sacerdotes o laicos) tenemos nuestro lugar en los equipos de coordinación. Así he aprendido a vivirlo, participando en todo lo posible en su vida en sus festejos y en sus luchas. En la promulgación de una ley que se ha logrado promulgar… con sus encuentros, reclamos y marchas… ley que todavía no se cumple… o se cumple en pequeñísima medida…
 
Hemos conseguido ser vistos en miles de oportunidades, en esta Gran Lima. Empiezan a saber que existimos. Han conseguido ser tenidos en cuenta, como otro grupo en la vida de algunas Parroquias. Han conseguidos convencerse de que sus posibilidades superan sus limitaciones.
 
¡QUE GENTE TAN VALIENTE!!... decía Ana, y así es.
Hay un gran esfuerzo para la formación, para una formación integral. Para conseguirlo se hacen proyectos, se buscan colabora-dores. He sido testigo de grandes avances en las personas…
 
“María, vivía, encerrada en su casa, su familia, como tantas otras, nunca creyó en sus posibilidades, ¿para qué vas a estudiar, si no vas a poder sobresalir?, etc. Y conoció a otros jóvenes en la Frater, consiguió silla de ruedas y un día, después de informarse bien, teniendo ya 22 años, sin contar con la compañía de nadie de la casa, y entendiendo bien ella que no podía seguir dependiendo, dijo: “¡me voy!” y lo dijo, cerquita de la puerta, abrió y dio un portazo… nadie la creyó, pero al reaccionar y comprobar que no estaba, salieron a la calle y ya había doblado la esquina y se buscó sola un taxi, etc…
Ese fue el punto de partida. Terminó su primaria y secundaria y unos cursos de contabilidad y computación.”
 
Ha formado parte de varios equipos de coordinación en el Movimiento y ahora es responsable nacional de su Instituto Secular.
 
Ayer en una despedida que me regalaron, dio su testimonio, e insistía en que conmigo habíamos logrado ser SENCILLAMENTE, AMIGAS. Yo he comprendido que todo el quid de la cuestión en nuestros acompañamientos y asesoramientos, está en eso, en SER AMIGAS. Lo dice el P. François, fundador de la Frater, no empezar por invitar, por querer conseguir cambios, hay que DAR una amistad gratuita, hay que escuchar, hay que servir y después, mucho después, a veces, llega el compromiso.
 
En Lima, ciudad, hay 15 grupos y yo he acompañado al equipo coordinador de Lima estos 6 últimos años. 
 
Han conseguido tener una “Casa-Hogar” como servicio a personas de provincias que necesitan rehabilitación en Lima y no tienen posibilidad ni donde alojarse. Es permanencia transitoria, no estable. Solamente mientras dura su necesidad,…meses… a veces un año y más. Y regresan a sus lugares de origen con un espíritu ya metido en su persona que les convierte en otras personas.
 
Y así contaría, hechos de vida inacabables, pero el mayor éxito es lo que yo he recibido de su riqueza y de su amistad. Por ello quiero que me acompañen a dar GRACIAS al nuestro Dios de la Vida, que juntos, nos hace vivir.
 
En este mundo de la discapacidad tenemos que vivir la Esperanza, como decimos en el Foro Social Mundial de que OTRO MUNDO ES POSIBLE. 
 
Un gran abrazo a toda nuestra comunidad “Internacional” de Hermanitas y laicos de La Asunción. 
 
Ha Cristina 
 
14/12/2011
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